Durante el gobierno de Fox la principal preocupación de su partido ha sido el escaso poder de decisión del mandatario en la Secretaría de Hacienda, en donde se define la política económica y, por lo tanto, es la responsable de la falta de incentivos para la creación de empleos.
El senador panista Luis Alberto Rico Samaniego, integrante de la Comisión para Investigar el Funcionamiento del Instituto de Protección al Ahorro Bancario (IPAB), dijo que “la actitud injerencista del secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, en las decisiones del IPAB, perjudica la imagen del gobierno, pues se trata de su secretaría más importante y también daña al PAN en términos políticos.”
Por ello, Josefina Vázquez Mota, titular de la Secretaría de Desarrollo Social, una de las funcionarias más cercanas a Fox, busca blindar al gobierno actual ante las críticas que se presentarían el próximo año, en medio de las elecciones rumbo a la presidencia.
Vázquez Mota pidió al Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) adelantar el levantamiento de la encuesta Ingreso Gasto -cuyos resultados se han convertido en los principales indicadores sobre la pobreza en el país- correspondiente al periodo 2004-2006, con el propósito de evaluar hacia el 15 de junio de 2006 los programas contra la marginación, aplicados durante la gestión del gobierno panista antes de que concluya esa administración. De manera regular, los resultados de esta encuesta se hubieran entregado a mediados del 2007.
Mientras tanto, colaboradores y amigos cercanos de Vicente Fox aseguran que ha sido la ausencia de reformas estructurales el factor que impidió que el modelo económico impulsado por el gobierno panista -el mismo en esencia que los gobiernos de Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo- propiciara la inversión, el consumo interno y la creación de empleos.
Carlos Rojas, ex administrador de la residencia oficial de Los Pinos y ex presidente del Consejo Mexicano para el Comercio Exterior (COMCE), va más allá y asegura que las aspiraciones presidenciales de políticos como Santiago Creel han opacado y perjudicado la gestión de Vicente Fox.
“¿Sabe qué le faltó a este gobierno para generar empleos?, le faltó un secretario de gobernación, y no a Santiago Creel, es obvio que si yo soy líder del PRI y voy a dialogar con el señor Creel para sacar adelante las reformas estructurales y sé que él quiere ser presidente, candidato del PAN, ¿cómo querían que los partidos de oposición lo ayudaran a ser un héroe, pues luego se lo iban a encontrar en las elecciones?”, dice Rojas, quien ahora participa en el Consejo de Negocios México-China.
Y continua: “Creel tiene problemas serios y así se confirma con el más reciente asunto de los permisos para negocios de apuestas que dio a Televisa”.
Desigualdad, el mayor problema
Rodolfo de la Torre, académico de la Universidad Iberoamericana y presidente del Comité Técnico para la Medición de la Pobreza, aseguró que la desigualdad en la distribución de los ingresos se está convirtiendo en un problema mucho más grave y peligroso que los índices de pobreza que aún ubican a más del 20 por ciento de la población en pobreza extrema y a 50 por ciento sin condiciones para tener una vida digna.
La desigualdad social, dijo el investigador, se presenta como el mejor caldo de cultivo para la violencia y la criminalidad.
De hecho, la más reciente encuesta de Consulta Mitofsky revela que aunque durante los últimos cinco años las principales preocupaciones y problemas del gobierno de Vicente Fox se concentran en el desempleo y la economía, en mayo pasado más del 25 por ciento de las personas encuestadas manifestó su malestar por el clima de inseguridad y violencia.
Así, durante más de 19 trimestres, la crisis, el desempleo y la inseguridad se han disputado el primer lugar en las encuestas de opinión sobre el gobierno foxista. Si bien de acuerdo con Consulta Mitofsky a finales del 2003 -a pesar de que el Producto Interno Bruto (PIB) sólo creció 1.4 por ciento- se mejoraba la percepción sobre la economía, en mayo nuevamente se observó un deterioro, regresando a los valores de un año antes, donde dos de cada tres ciudadanos opinaban que en ese momento se vivía peor que 12 meses antes.
Fue en febrero de 2005 cuando Fox logró la mejor percepción en cuatro años de su gobierno en materia económica, luego de que la economía logró, por primera vez, un crecimiento de 4.4 por ciento; sin embargo, la imagen positiva se revierte por las noticias políticas y de violencia que opacan los logros económicos.
De esta forma, para el 17 por ciento de los mexicanos encuestados por Mitofsky el principal problema es el desempleo; para el 10.4 por ciento la pobreza y el 16.7 por ciento la crisis económica.
Eduardo Sojo, coordinador de Políticas Pública de la Oficina de la Presidencia, destaca que el principal logro de la administración foxista ha sido la estabilidad alcanzada en los mercados financieros y cambiarios así como el control de la inflación. Además, dice que en materia de combate a la pobreza se logró que la pobreza alimentaria pasara de 24 a 20 millones de mexicanos.
Coeficiente GINI, la prueba
Después de la devaluación de diciembre de 1994, el Coeficiente GINI, reconocido como uno de los indicadores más certeros en la medición de la distribución del ingreso, pasó de 0.4558 puntos a más de 0.5311 puntos, con lo que la economía mexicana se ubicó entre los 10 países con severos índices de concentración de la riqueza. Sin embargo, la situación no ha cambiado, pues de acuerdo con el INEGI, en el 2002 el Coeficiente GINI de la población mexicana se ubicó 0.4541, casi el mismo índice que presenta un país centroamericano como El Salvador.
De acuerdo con el Centro Carter, en América Latina el 45 por ciento de la población de América Latina y El Caribe vive por debajo del umbral de pobreza, lo cual equivale a 225 millones de personas. El Coeficiente Gini indica que Latinoamérica tiene la peor distribución del ingreso en el mundo.
Así, entre las causas del descenso en la aprobación del presidente Fox en México, destacan el marcado contraste entre las promesas de campaña y los magros resultados en materia de empleo y de seguridad pública, principales demandas de la sociedad, a lo que se suman la percepción de falta de rumbo de su gobierno, de acuerdo con la casa de bolsa Scotiabank Inverlat.
A finales de 2002, cuando Vicente Fox aseguró que sería el “año del desquite” en materia de creación de empleos, las múltiples anécdotas de los viajes al exterior y la percepción de una cierta ingenuidad o soberbia de algunos de los integrantes de su gabinete, equipo que en momentos se percibe descoordinado y con pugnas internas, han contribuido a la mala percepción en torno al gobierno panista.
Por ello, José Luis Barraza, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), ha solicitado al gobierno foxista flexibilizar el mercado laboral y fortalecer el marco institucional. Para la cúpula empresarial del país es absolutamente necesario un crecimiento económico sostenido con empleo; mantener el Estado de Derecho, el desarrollo de capital humano y la inversión en capital físico.
Hasta ahora, sin embargo, el CCE observa crecientes riesgos en la caída abrupta en el precio del petróleo; desaceleración importante de la economía mundial; decisiones que provocaran un incremento en el ritmo de ajuste en las tasas de referencia por parte de las autoridades monetarias internacionales y el efecto negativo del ambiente político.
Para Rojas, el grave problema de la pobreza en el país también es resultado de 70 años de sistemas partidistas que necesitaban crear electores seguros, por ello agrega:
“Nunca se trató de resolver el problema del campo, sino de organizar a un campesino para que votara por él; nunca se trató de arreglar el problema laboral, por la misma razón, si salían de pobres los líderes como La Güera Rodríguez Alcaine que ya anda en un BMW”.
Para el cierre de este año, el gobierno de Fox espera crear por lo menos 400 mil fuentes de empleo que, en su mayoría, provienen del sector manufacturero, de la transformación y de la industria de la construcción. Sin embargo, anualmente la economía nacional requiere de al menos un millón de plazas. El Consejo Nacional de Población (Conapo) estima que anualmente al menos 490 mil mexicanos emigran a Estados Unidos en busca de empleo.
A pesar de este negro panorama, Fox asegura que su gobierno ha cumplido, y que por ello celebró el pasado 2 de julio: “México celebra también cinco años de vivir en democracia y de verse beneficiado por los frutos de la democracia en reducción de pobreza, en generación de empleos, en crecimiento económico, en desarrollo de capital humano", dice un eufórico Fox cuando ya nadie lo escucha.
Publicado: Agosto de 2005
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