Luego de contraer matrimonio con el presidente Vicente Fox Quesada, Marta Sahagún Jiménez renovó su guardarropa en las boutiques más lujosas del país y lo hizo con recursos públicos, a pesar de que el pasado 22 de julio afirmó ante la prensa nacional: “Mi ropa me la compro yo con el dinero de mi marido, que quede claro”.
Diversas facturas obtenidas a través del Instituto Federal de Acceso a la Información que comprueban la erogación de la partida presupuestal 3825, correspondiente a “Gastos inherentes a la investidura presidencial ”, revelan que entre 2002 y 2003 la primera dama ejerció 280 mil 520 pesos por concepto de vestuario y accesorios.
Loewe, Frattina y Macario Jiménez son las tiendas que visita la primera dama; allí compra artículos de lujo como la chaqueta que adquirió el 3 de septiembre de 2003 por un monto de 20 mil 104 pesos, según refiere la factura Loewe número 750. Para la Presidencia de la República el gasto se justifica como “vestuario general para actos oficiales de la gira a Monterrey y la comida con la Fundación Mexicana para la Salud A. C.”.
Las adquisiciones solventadas con el erario público incluyen un bolso Helen Napa por seis mil 449 pesos, una cartera larga Napa por tres mil 379 pesos y un portacosméticos grande por mil 600 pesos, documenta la factura número 357 emitida por la misma tienda el 30 de septiembre de 2002.
Para la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, Marta Sahagún realiza un “gasto excesivo”; por ello, el pasado 20 de julio los legisladores determinaron eliminar la palabra “cónyuge” (adicionada por un decreto presidencial suscrito en 2001 por Vicente Fox) de la partida presupuestaria que permite adquirir “atuendo de gala, vestuario general y accesorios personales, para el ejercicio fiscal 2006”.
El dictamen advierte que “los cuantiosos gastos en los que ha venido incurriendo la señora Marta Sahagún de Fox, además de su dudosa legalidad, se pueden considerar como ejemplo grotesco de ostentación, que bajo el cariz de una elegancia frívola desentonan tristemente con las necesidades más apremiantes de la mayoría de los mexicanos”.
Y también indica que la Presidencia de la República se ha empeñado en propiciar un “oscuro” manejo presupuestario con respecto al ejercicio de los gastos personales del titular del Ejecutivo y su indebida extensión a su cónyuge.
De la información oficial se desprende que en el primer trienio del gobierno de Fox se erogaron 874 mil 912 pesos para compra de ropa, desglosados de la siguiente forma: 167 mil 60 pesos en 2001; 321 mil 573 pesos en 2002 y 386 mil 279 pesos en 2003.
La información del Congreso de la Unión sostiene que para este mismo concepto se destinaron 248 mil 900 pesos en 2001; 574 mil 899 en 2002; 954 mil 235 en 2003, y un millón 458 pesos en 2004.
Las faldas de Marta
En junio pasado de gira por Colima, el presidente ilustró el “cambio” de México con las “faldas” de su esposa. “Es un cambio que la primera dama, la señora Marta, haya tenido las faldas para demandar a una revista conocida por difamación, por calumnia, por meterse con su vida privada. (...) Es parte del cambio, nunca antes una Presidencia de la República, una primera dama se animó a enfrentar a la prensa, a la prensa en particular que calumnia”, señaló.
En aquella ocasión Vicente Fox omitió decir que las faldas de Marta Sahagún son finas, costosas y que también se han adquirido con dinero público. Según los documentos fiscales proporcionados por la Presidencia, la primera dama adquirió el 22 de febrero de 2003 una falda Frattina por 8 mil 855 pesos, según consta en la factura con número de folio A 4114.
Pero esa no fue la única vez en ese mes que la esposa del presidente visitó la boutique Frattina. El 18 de febrero, por ejemplo, compró un vestido de 14 mil 260 pesos; el 19, otro vestido por 8 mil 855 pesos; el 20, un traje por 7 mil 935 pesos y una blusa por 5 mil 347 pesos; el 21 compró un saco por 14 mil 605 pesos; el 24 un traje por 15 mil 870 pesos; el 25, una blusa por 4 mil 312 pesos y un par de zapatos por 3 mil 565 pesos; el 27, un traje por 11 mil 143 pesos y una falda por 3 mil 139 pesos y el 28 un vestido por 2 mil 593 pesos.
En diez días Marta Sahagún invirtió 100 mil 408 pesos en 12 prendas; en estos casos la Presidencia señala que se trató de “vestuario general para actos oficiales efectuados en Monterrey, Querétaro, Yucatán, además de la cena con el primer ministro de Canadá y la inauguración de la Asamblea Anual Pro-Finanzas y Micro Empresas A. C., durante el bimestre febrero-marzo”.
Al mes siguiente la primera dama realizó un par de compras más, pero en la tienda Macario Jiménez. Fue en los días 21 y 28 cuando la dependencia erogó 43 mil 527 pesos a favor de la cónyuge de Vicente Fox. En el primer caso adquirió un vestido naranja de flores y un traje por 10 mil 925 pesos cada uno, un chal naranja por mil 265 pesos y un collar Camello por 862 pesos; mientras que en su segunda visita consiguió un par de vestidos por un monto total de 19 mil 550 pesos.
Onerosos accesorios
Los documentos oficiales también revelan el gusto de Marta Sahagún por los bolsos de entre cuatro y siete mil pesos. El 26 de septiembre de 2002 la primera dama gastó 21 mil 686 pesos en cuatro accesorios de este tipo (bolso Altana, 7 mil 383 pesos; bolso Esencia Napa, 4 mil 784 pesos; bolso Egeo, 4 mil 567 pesos y bolso Fanny Napa, 4 mil 952 pesos).
Ese mismo día Loewe, tienda de origen español, emitió siete facturas con números de folio 342, 343, 344, 347, 348, 351 y 352, cuyo monto total ascendió a 72 mil 473 pesos. Entre las compras se incluye una cartera por 2 mil 703 pesos y un portacosméticos de mil 930 pesos.
El pretexto para este desembolso fue la XI Conferencia de esposas de jefes de Estado, y como parte del ajuar, la esposa de Vicente Fox también se agenció un par de chaquetas por 11 mil 480 pesos y 7 mil 688 pesos, respectivamente; un vestido de 8 mil 895 pesos, una camisa por 4 mil 663 pesos y un pantalón de lana por 4 mil 567 pesos. En esa ocasión el presidente sólo adquirió una corbata de 5 mil 600 pesos y una camisa de 3 mil 254 pesos.
El 30 de octubre de 2003 Sahagún Jiménez pagó a Loewe 3 mil 400 pesos por un bolso Ayax, según consta en la factura con número 788. En ese mismo documento se anexan otras seis prendas: un pantalón de lana por 3 mil 956 pesos y cinco top mujer cuyos costos ascendieron a 3 mil 139 pesos, mil 486 pesos, mil 626 pesos, mil 426 pesos y 2 mil 791 pesos, respectivamente.
Para cerrar el ejercicio fiscal 2003, de acuerdo con la factura número 829, el 8 de diciembre la primera dama facturó un pantalón Loewe de 5 mil 252 pesos, un pantalón de lana de 4 mil 408 pesos; una camisa de algodón por 4 mil 234 pesos y un vestido de 3 mil 660 pesos.
Publicado: Agosto de 2005
|