A punto de cumplir tres años desde su aprobación el 23 de abril de 2002, la Ley de Acceso a la Información Pública del Estado de Sinaloa (LAIPES) ha recorrido un sinuoso camino donde no han faltado las satisfacciones pero también las dificultades. Más de 5 mil 500 solicitudes por escrito, con el 99 por ciento de respuestas satisfactorias al peticionario (es el estado que más solicitudes tiene), hablan de una ciudadanía interesada en el tema. Aún así, para Dorangélica de la Rocha, falta mucho por hacer todavía en materia de cultura informativa y de cultura para la transparencia, tanto en el ámbito de la función pública como en el de la población.
“Desafortunadamente la sociedad mexicana aún sigue sin estar preparada para la transparencia. Hay gente que prefiere vivir en la simulación. Sigue habiendo una doble moral, donde el pecado no está en sí en el pecado por sí mismo, sino en que se conozca ese pecado. El parto del derecho de acceso a la información aún no termina. Ha sido lento. Doloroso. En algunos casos traumático. Podría decirse que de alto riesgo. Y decirse también que algunas personas, como yo, estamos dispuestas a asumir esos riesgos con tal de lograr que este derecho sea pleno”.
La sinaloense fue la primera ley de su tipo que convocó toda suerte de elogios por sus características de avanzada. Atrajo la curiosidad y el interés de expertos nacionales y extranjeros que veían con asombro que en una entidad mexicana se aprobase sin mayores contratiempos una legislación por la transparencia y la rendición de cuentas, y más aun cuando ésta provenía de la propia iniciativa del gobernador en turno.
Por disposición de esta ley de vanguardia, en agosto del mismo 2002 fue creada la Comisión Estatal para el Acceso a la Información Pública (CEAIPES), un órgano de conformación ciudadana encargado de vigilar el cumplimiento de la norma, cuya constitución se dio a través de una votación unánime en el Congreso Local. La CEAIPES fue el primer organismo de su tipo creado en el país.
Al frente de la Comisión se designó a tres comisionados. Y como presidenta fue elegida una periodista y catedrática de destacada trayectoria: Dorangélica de la Rocha, quien en el año 2000 había obtenido el Premio Nacional de Periodismo. Años antes de su elección se había interesado en el tema del acceso a la información, participando como ponente en congresos, y desde la Universidad de Occidente (U de O) organizó diversas conferencias al respecto. Actualmente es doctora en derecho de la información, y además maestra en ciencias de la educación por la Universidad Autónoma de Sinaloa.
El nombramiento de De la Rocha se dio sin protestas de ninguna especie. Pero como suele ocurrir en estos casos las envidias afloraron soterradamente. Con 2 años y 7 meses en el cargo de comisionada presidenta de la CEAIPES, Dorangélica de la Rocha relata la experiencia que se ha tenido en Sinaloa en materia de derecho de acceso a la información, y detalla sobre las dificultades y los enemigos que ha enfrentado el proceso para instaurar la democracia informativa en esa entidad de la república.
--¿Cuál es el balance de estos tres años de experiencia del acceso a la información en Sinaloa?
-- En primer término, la vigencia de la Ley para el público va a cumplir sus dos primeros años, ya que al aprobarse se estableció en un transitorio que debería dejarse correr un año a efecto de que los sujetos obligados se prepararan para enfrentar las primeras solicitudes de información. Hasta hoy podemos sentirnos contentos, mas no satisfechos con la implementación de la Ley. En términos generales puedo decirle que el 99 por ciento de las solicitudes hasta hoy presentadas se han resuelto a favor del peticionario.
Existe, sin embargo, una pequeña cantidad de solicitudes donde la información se entregó relacionada pero sin los documentos fiscales que se pedían, dado que otras leyes locales disponen que esos documentos deben permanecer en reserva por determinado tiempo.
En estos dos años, la Comisión ha desarrollado un enorme trabajo de socialización del conocimiento de la Ley. Obviamente, por tratarse de una legislación inédita, es necesario crear una cultura de apertura informativa enfocada a dos vertientes: hacia los ciudadanos en general, para que conozcan que disponen ya de una nueva prerrogativa democrática y, por otro lado, a los sujetos obligados; es decir, a los funcionarios públicos para que se convenzan de que en estos tiempos ya no es posible manejar las funciones públicas como si se tratase de una empresa privada.
En ese sentido hemos impartido una gran cantidad de conferencias, paneles, mesas redondas, talleres y pláticas, donde han participado expertos nacionales, extranjeros y funcionarios de la Comisión, para hacer ver a todos los sectores involucrados la importancia de avanzar hacia la consolidación del derecho de acceso a la información y abordarla como una asignatura que ya no tiene reversa en México.
--¿Puede decirse que hay una satisfacción general en Sinaloa por la aplicación de la Ley de Acceso a la Información?
-- Esa satisfacción puede atribuirse a los ciudadanos de buena voluntad, que son casi 5 mil 500 solicitantes de información; a excepción de dos o tres, que en forma muy marcada han manifestado su inconformidad por la información que les ha sido entregada, toda vez que no han obtenido copias de documentos fiscales. Pero aquí lo importante es que la información sí se ha entregado, información que antes sólo se obtenía a través de filtraciones a determinadas personas, como por ejemplo a periodistas. En cambio, hoy toda persona puede acceder a ésta por ley, no sólo por una concesión graciosa.
Hay que destacar que a pesar del trabajo soterrado que algunos están haciendo en contra de la transparencia, la sociedad cada vez usa más estas leyes, que hoy transitan por un proceso de afianzamiento. Debe darse un tiempo para que la ley fragüe, como aún se espera que ocurra en países con mayor desarrollo democrático que el nuestro.
--Por lo que respecta a la reserva de facturas, ¿no será que se está interpretando la ley de una forma tal que en el fondo lleve el propósito de esconder información que debe ser pública, y que algunos funcionarios no quieren dar a conocer?
-- Fíjese que no. Hay leyes que se oponen a la entrega de ese tipo de documentos, leyes que están vigentes y que establecen una prohibición muy específica. Prueba de ello es que las resoluciones que hemos emitido como autoridad han sido coincidentes con las que han emitido otros tribunales al negar el otorgamiento de amparos o simplemente al no darle la razón a quien hasta hoy todavía cree que le asiste. Pero, claro, nosotros estamos ya trabajando una propuesta de reforma que persigue una mayor apertura.
--¿Ha habido presiones por parte de las dependencias públicas hacia la Comisión para que está avale las reservas?
--Lo único que puedo decirle es que nosotros siempre hemos actuado apegados a derecho. Aplicamos la única Ley que tenemos y para lo cual estamos. Y yo, Dorangélica de la Rocha, viniendo de donde vengo, con una formación cien por ciento periodística y académica, ya que jamás había sido funcionaria pública y nunca he militado en ningún partido político; por lo tanto mi formación es totalmente ciudadana, siendo así es obvio que mi convicción personal es de una total apertura y seguiré luchando por lograrla, así como lo hice en el periodismo, y así como lo he hecho en la Universidad ejerciendo mi libertad de cátedra, así lo seguiré haciendo en la Comisión. En todas las trincheras. Siempre y para siempre.
-- ¿Y la Comisión, como sujeto también obligado, predica con el ejemplo?
Predicamos con el ejemplo y vamos más allá incluso. Si usted revisa las percepciones de los servidores públicos, incluso del gobierno federal, que están publicadas en las páginas Web de diversas dependencias, encontrará que viene una tabla con el monto de los salarios por cargo o puesto, pero no identifica a quien lo recibe. En la Comisión nosotros publicamos las percepciones de los trabajadores de todos los niveles con nombre y apellidos. Subimos la nómina completita del personal, desde la Presidencia hasta los auxiliares y chofer.
--¿Es cierto que usted le paga muy bien a su chofer?
--No. Quien le paga muy bien a su chofer, es Andrés Manuel.
--¿Y la declaración patrimonial?
-- Somos los únicos que tenemos publicada nuestra declaración patrimonial en el portal electrónico. Es cierto que ninguna ley obliga a los servidores públicos a publicitar su declaración patrimonial, sino simplemente a rendirla ante la instancia competente. Pese a que se esgrime como motivo de seguridad la no publicación, los comisionados de la CEAIPES decidimos publicarla como una forma de predicar con el ejemplo. Además, es más probable que recibamos donativos a que nos secuestren.
SE PREPARA YA LA PRIMERA REFORMA A LA LEY
Dorangélica de la Rocha es descrita por sus cercanos como una mujer de carácter, exigente, dura incluso, pero justa en sus opiniones y decisiones. Pone tal vehemencia en sus afirmaciones que uno termina sin remedio por creerle. Una convicción que se le adivina es la fe que muestra al reiterar que “en poco tiempo la Ley de Acceso a la Información Pública de Sinaloa será una herramienta jurídica sin objeciones. Y que en la práctica, así como lo ha sido en teoría, seguirá siendo ejemplo mundial”.
En ese sentido, anticipa que en los próximos meses la Ley sinaloense habrá de sufrir sus primeras enmiendas.
-- ¿Cuál es la postura de la Comisión ante las inconformidades que se han presentado hasta ahora?
-- Mire, como autoridad encargada de la debida aplicación y vigencia de la ley, nos preocupa que haya inconformes, así sea uno solo el insatisfecho. Nosotros hicimos un compromiso hace un año en el sentido de promover modificaciones a la ley en la medida en que éstas fueran necesarias. Obviamente nuestro propósito es que toda aquella información que tenga el carácter de pública le sea entregada a quien la solicite.
Y en abono a ese propósito es que en breve habremos de presentar ante el Congreso del Estado una iniciativa de reformas a la ley que va más allá de lo que algunos podrían esperar. Vamos a proponer modificaciones a otras leyes para que no choquen con el derecho a saber de las personas y vamos a perfeccionar los procedimientos para hacer más asequibles las peticiones y la entrega de la información que se solicite. También vamos a clarificar más los recursos jurídicos que pueden hacer valer quienes no queden contentos con las respuestas dadas a sus solicitudes.
Cabe señalar que nuestra propuesta se deriva de la experiencia que hemos tenido en estos dos años. Y de las recomendaciones que han sido planteadas en todos los foros y trabajos de promoción que hemos realizado sobre el derecho de acceso a la información pública.
Todo esto lo hemos logrado gracias a nuestro trabajo en equipo. Tenemos una Dirección Jurídica muy experimentada, que está a cargo de Carlos Reyes, así como una Secretaría Ejecutiva, que dirige Karim Pechir, y una Dirección de Vinculación y Capacitación Ciudadana, a cargo de Cuauhtémoc Varela. Todas estas áreas hacen lo propio tanto en vigilar que el derecho de acceso a la información se cumpla, como en lo que respecta a la promoción y acercamiento que un organismo autónomo como éste debe tener con toda la sociedad.
Y obviamente el trabajo del doctor Alfonso Páez y del licenciado Vicente Hernández ha sido muy importante, como comisionados. El comisionado Alfonso Páez es doctor en derecho de la información y un académico intachable, que desde su trinchera en la Universidad siempre ha apoyado la socialización de este conocimiento. Su trabajo en la CEAIPES ha sido de gran importancia.
--Hablando de la reforma a la LAIPES, ¿ésta no implica el reconocimiento tácito de que la Ley no era tan buena?
-- Para nada. Implica que, como autoridad, nos preocupa que haya inconformidades, así sean nimias, porque estamos comprometidos con la transparencia. Además, no existe en el mundo una sola ley que sea perfecta. Las leyes, al provenir finalmente de humanos, son perfectibles porque el ser humano nunca deja de ser perfectible. Creo que una reforma a la ley no necesariamente implica una mancha, sino al contrario, implica voluntad política a favor de la ciudadanía.
LA FUNDACIÓN DE LA AMEPI Y LA COMAIP; EL IFAI EN SU LUGAR
Dorangélica de la Rocha se ha caracterizado por su persistencia para conseguir sus objetivos. Como reportera de investigación realizó una gran cantidad de trabajos periodísticos de denuncia y de tipo social, obtuvo una gran cantidad de exclusivas con funcionarios, políticos y personajes de alto nivel tanto de Sinaloa como de fuera, aunque esto le costara el recelo de sus competidores. En su actual cargo, esa convicción no ha variado.
A iniciativa suya y con la responsabilidad y los méritos derivados de ser parte del primer órgano de autoridad en materia de acceso a la información en México, convirtiéndose en la primera mujer comisionada presidenta del país, en junio del año 2003 concretó la fundación de la Asociación Mexicana de Comisiones y Organismos para el Acceso a la Información (AMEPI), para ese entonces conformada por las instituciones pares de cuatro estados de la república.
No obstante, al año siguiente, el Instituto Federal de Acceso a la Información promovió la creación de la Conferencia Mexicana para el Acceso a la Información (Comaip) convocando a las comisiones e institutos de los estados y pretendiendo acaparar la presidencia del naciente organismo. Era velada la intención de eliminar a la AMEPI, creada a iniciativa de Dorangélica. Por supuesto que ella no se dejó y hoy subsisten ambas agrupaciones
De la Rocha nos amplia ese acontecimiento:
-- Simplemente puedo decirle que esta vez la Federación no pasó sobre los estados, como ha sido la experiencia en México. Efectivamente hubo intenciones de sabotear a la AMEPI y de hacer menos a las comisiones e institutos estatales. Finalmente logramos que la presidencia fuera rotativa y a Sinaloa le correspondió la titularidad de arranque. Fuimos sede de la Primera Conferencia de la COMAIP.
-- ¿Cómo ha sido el trato entre el IFAI y las comisiones de los estados?
-- De iguales, tanto vale uno como los otros. Hasta hoy el trato ha sido respetuoso y prevalece un clima de colaboración mutuo.
-- Sin embargo, trascendió que en la Primera Conferencia Internacional de Comisionados para el Acceso a la Información, celebrada en Cancún en febrero de este año, no se le dio su lugar a los representantes del Instituto de Acceso a la Información de Quintana Roo, a pesar de ser sede. No los invitaron a formar parte del presidium, por ejemplo.
-- Quiero pensar que se trató de una omisión involuntaria, porque por simple lógica los anfitriones debieron tener su lugar. Creo que así debió ocurrir porque no tengo elementos para pensar que se actuó de mala fe al ignorar a los comisionados de Quintana Roo.
CONFLICTOS INTERNOS EN LOS ORGANISMOS
PARA EL ACCESO A LA INFORMACIÓN
Llama la atención que en varias entidades del país se estén presentando conflictos al interior de las comisiones o institutos para el acceso a la información. Hubo problemas en Nuevo León, los hay en el D.F., en Michoacán. Sin embargo, Sinaloa ha podido mantenerse al margen de todo esto, y ser una Comisión con resultados por encima de las grillas.
--¿Cómo le ha hecho Sinaloa para no verse afectado por estos problemas?
--Trabajando. Con entusiasmo. Unidos. En equipo. Con apego a la Institución. Y, sobre todo, hay que decirlo, hemos recibido siempre un total respeto a nuestra autonomía, tanto de parte del gobernador Juan Millán, que impulsó la Ley de Acceso a la Información de Sinaloa, como de parte del actual gobernador Jesús Aguilar Padilla, quien como presidente del Congreso del Estado logró que dicha ley fuera aprobada por unanimidad, siendo abierto a las propuestas de los diputados de partidos de oposición. El gobernador Jesús Aguilar impulsó el derecho de acceso a la información desde el Poder Legislativo, y actualmente ha sido muy respetuoso con la Comisión, y se ha comprometido a seguir apoyando la transparencia en nuestro estado.
Claro, debo reconocer que no han faltado gentes que siguen viendo hacia atrás y quisieran regresar a la secrecía. Son aquellas gentes a las que les hacen estorbo estos organismos autónomos que velan por la transperencia. Y claro, es de esperarse que hacen lo propio para desprestigiarlos y restarles credibilidad; pero lo bueno es que a quienes siempre hemos luchado por el acceso a la información nos mueve un ideal auténtico, una lucha que cada día encuentra más adeptos. Y lo positivo es también que ha habido siempre voluntad política por parte de los gobernadores.
-- ¿Por qué se han presentado conflictos al interior de algunos organismos?
-- Existen indicios de que, en algunos casos, se trata de conflictos preparados; ideados y lanzados desde afuera para crear inestabilidad. Para encontrar a los culpables obviamente hay que verificar entre quienes se sienten amenazados por el avance de la transparencia y la rendición de cuentas. Entre aquellos que tiran mala vibra por envidia pura. Incluso hay quienes alientan estos conflictos esperando obtener raja de las consecuencias que esperan. Lo más lamentable es que haya medios de comunicación que ejerzan una campaña desmedida de ataques; ahí también cabría revisar las motivaciones. Creo que del acceso a la información todas las entidades públicas somos responsables, no sólo los organismos autónomos que vigilamos que las leyes se cumplan. Pienso que los ataques sistemáticos en una sola vía, así como las adulaciones recurrentes y sin datos, despiertan sospecha. ¿Quién o quiénes podrían estar atrás de estos ataques? Yo soy periodista y sé que si un reportero se descuida puede ser utilizado por personas, cuyos intereses no son necesariamente, por decir un ejemplo, los de la transparencia, en este caso.
-- ¿Qué le hace pensar que existen intereses inconfesables detrás de los problemas en algunas comisiones para el acceso a la información?
-- El hecho de que se construyen campañas sistemáticas de ataques. Mire, recientemente un periódico estuvo una semana entera publicando a cuenta gotas información negativa relacionada con la nivelación de las percepciones de los funcionarios de la CEAIPES. Se criticaba el monto de nuestros salarios y se decía que era un daño al erario público. Lo cierto es que el periódico nos brindó el monopolio de la crítica, cuando hay decenas de dependencias públicas en el país donde existen salarios del doble o triple de la cantidad que a nosotros se nos criticaba. Hay tenemos por ejemplo al IFAI.
Es decir, el periódico agarró el tema de los “elevados” salarios en la CEAIPES, pero jamás cuestionó los ingresos de otros funcionarios. En resumen, un tema genérico lo volvió exclusivo hacia nosotros, cuando tenía la oportunidad de abrir un debate social sobre la pertinencia de los sueldos de los servidores públicos en todos sus niveles. Pero en fin, yo respeto y respetaré siempre la libertad de expresión.
-- ¿Existe entonces un interés específico para demeritar el tema del acceso a la información?
-- Pues la situación no nos hace pensar otra cosa. Todo lo que huela a acceso a la información es acremente criticado por ciertas personas. Debe haber algunos interesados detrás de ellos. Pero lo positivo de todo esto es que a mucha gente ya se le hace muy rara esta situación, y cada vez más se suman a nuestra causa, a pesar de que el mensaje que se envía a las personas es “no crean en este derecho, no sirve, ni lo intenten”. No tiene usted idea del gran número de personas que se solidarizan con nosotros e incluso no envían información muy valiosa.
-- Finalmente, ¿cuál es la postura de Dorangélica de la Rocha ante esta situación?
-- Mire, yo no me voy a doblar ni voy a renunciar a este proyecto. Si eso es lo que persiguen pueden estar seguros de que no voy a claudicar. Seguiré adelante. Cuando acepté esta responsabilidad lo hice a sabiendas de que podría haber muchas resistencias a los cambios que lleva implícito este nuevo derecho.
Traigo detrás de mí un prestigio. Un prestigio que me gané como periodista y como profesora universitaria. Muchas personas me conocen, desde cientos de alumnos hasta cientos de personas a quienes de alguna manera ayudé a través de reportajes de contenido social que me tocó trabajar como periodista. Conozco muchas personas del sector público, políticos, intelectuales, etc., como reportera de investigación llegué a conocer las tripas del sistema. Y no creo justo que se me quieran colgar etiquetas negativas sobre mi trayectoria, sólo porque hay personas que están en contra de la transparencia, movidas por intereses mezquinos.
Y quiero dejar muy claro: yo no hice la Ley, y a mí me toca trabajar con la ley que tenemos, y si existen otras leyes que se le oponen no es culpa mía. Sin embargo, quiero destrabar esto y por ello es que somos los primeros interesados en que haya reformas para que no existan ya obstáculos que se quieren magnificar por gente muy interesada en que fracase el tema del acceso a la información. Gente ignorante que desconoce que en esto ya no hay reversa. Que vamos para delante en la apertura informativa.
Estoy empeñada en sacar adelante este proyecto, por más piedras que me quieran colocar en el camino. Mi propósito es que al culminar mi responsabilidad deje una Comisión consolidada y, lo más importante, que para entonces el derecho de acceso a la información en Sinaloa obtenga su carta de naturalización y que las personas lo utilicen como algo cotidiano. Algo que les sirva no sólo para enterarse de diversos asuntos, sino para mejorar su calidad de vida a través de la obtención de beneficios que hasta hoy desconoce que puede acceder a ellos.
SÍNTESIS CURRICULAR
DORANGÉLICA DE LA ROCHA ALMAZÁN
Doctora en Derecho de la Información por la Universidad de Occidente y el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.
Maestra en Ciencias de la Educación por la Universidad Autónoma de Sinaloa. Y Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Occidente.
Es Premio Nacional de Periodismo (2000), Sinaloa de Periodismo (1999), y Universitario Payo del Rosario (1994).
Actualmente es presidenta de la Asociación Mexicana de Comisiones Estatales y Organismos para el Acceso a la Información Pública (AMEPI), y comisionada presidenta de la Comisión Estatal para el Acceso a la Información Pública del Estado de Sinaloa, primer organismo independiente creado para vigilar el derecho de acceso a la información.
Profesora investigadora de la Universidad de Occidente, unidad Culiacán, donde es presidenta de la Academia de Periodismo y Redacción. Ha impartido diversas asignaturas relacionadas con el periodismo y la comunicación. Hoy en día es catedrática en las materias de Derecho de la Información, y Periodismo de Investigación.
Es autora del libro “La Formación Profesional del Periodista”, editado por Editorial Continental en 2004. También es articulista de la Revista Mexicana de Comunicación, Los Periodistas y Excélsior. Asimismo, colabora en algunos periódicos del interior de la República, entre éstos, Por Esto!, El Imparcial de Oaxaca, La Voz de Michoacán, la revista empresarial Onexpo y Cambio 21. Ha sido colaboradora en la revista de análisis de medios Etcétera y de la Agencia Mexicana de Editores.
Asimismo, tiene en su haber los ensayos “Palabras para la reflexión”, publicado en Democracias en riesgo en América Latina, editado por LibrosEnRed en 2003; “Periodismo. Los Lindes de la Privacidad”, publicado en Hacia un Nuevo Derecho de la Información (Universidad Iberoamericana en 2001); “Access to Information: The Experience of Sinaloa, México”, publicado en Access to Information in the Americas, editado por Inter-American Dialogue en 2002, y “El Derecho de Acceso a la Información Pública en los Estados Unidos de México. Una Perspectiva desde la Experiencia de Sinaloa”, publicado en Derecho Comparado de la Información No. 4. IIJ-UNAM en 2004.
Reportera de Investigación de la cadena de periódicos El Debate (1997-2002), reportera del periódico Noroeste (1992-1995), y del Évora Noroeste (1991-1992).
Por otra parte, ha organizado más de 100 eventos estatales, nacionales e internacionales sobre temas de la comunicación, el periodismo y el derecho de la información.
Ha participado como ponente en diversos eventos estatales, nacionales e internacionales, sobre temas de la comunicación, el periodismo y el derecho de la información.
dorangelica2002@yahoo.com