De acuerdo con fuentes de inteligencia, las autoridades estatales temen que resurja la violencia armada, por lo que han solicitado la instalación de bases de operación mixtas en la región, y en medio de informes alarmantes de arsenales de armas en la zona, hay omisión y desinterés por parte de autoridades federales.
El movimiento armado que inició en la micro región Loxicha en la Sierra Sur, tras la brutal represión de que fueron objeto sus habitantes, terminó por mudar las acciones del EPR a otras zonas dentro de esta franja de miseria, en donde se encuentran algunos de los municipios más pobres del país, inmersos en problemas limítrofes de zonas boscosas y que estas condiciones son propicias para la presencia de la guerrilla, según los cuerpos de inteligencia.
Intereses e implicados
Con la represión y la miseria en la región, el movimiento guerrillero ha adquirido más adeptos. “Estuvimos más de cinco años haciendo labores de inteligencia por medio de asesoría forestal, mezclándonos y conviviendo con la gente del lugar, encontramos gente del gobierno del estado, de la Secretaría de Gobernación, de Inteligencia Militar y de la PGR, además de personal de la CIA y otras agencias, misioneros, predicadores, organizaciones no gubernamentales mexicanas, norteamericanas, francesas y alemanas, por las cuales operan los servicios de inteligencia”, dijeron los informantes relacionados con órganos de inteligencia.
Sobre los motivos por los cuales hay tantos observadores para documentar la compleja problemática de la zona, aseguraron que buscan saber quiénes están detrás del movimiento armado para desactivarlo y conocer el fondo del problema, saber la utilidad política que puede tener y los intereses extranjeros que hay en esa rica región habitada por gente que vive en la miseria.
El particular interés en la Sierra Sur, en donde los problemas limítrofes son por tierras áridas, el fondo real de los ojos internacionales está en el oro, plata y uranio que se asegura hay en el lugar, sólo que a pesar de contar con tanta riqueza en sus entrañas, la Sierra Sur tiene también a la gente más pobre y analfabeta de todo el estado.
La Sierra Sur se compone por una enorme franja montañosa que abarca decenas de municipios distribuidos en tres distritos: Sola de Vega, caracterizado por sus explosivos conflictos agrarios; Miahuatlán, en donde se encuentra la micro región Loxicha, cuna del EPR, y Putla de Guerrero, en donde hay, igual que en los otros dos, terrenos boscosos propicios para la siembra de enervantes.
Según los informantes, las actividades del grupo guerrillero se podrían estar gestando en las zonas boscosas de Lachixio, Textitlán, Agua Fría y Xochiltepec, pero el reclutamiento de personas es prácticamente en toda la región de la Sierra Sur.
De ahí el que gran parte del personal de inteligencia nacional y extranjero esté disperso en varios municipios como asesores agrícolas y forestales, predicadores, viajeros, exploradores, estudiosos de la lengua y las costumbres, y hasta integrantes de organizaciones no gubernamentales que laboran en pro de los derechos humanos y la creación de proyectos productivos en la región.
En la Sierra Sur se encuentran los municipios de Santo Domingo Teojomulco y Santiago Xochiltepec, conocidos a nivel nacional por haberse registrado entre sus límites la masacre de Agua Fría, en donde perdieron la vida 16 campesinos de Xochiltepec. A pesar de haber sido utilizadas armas de grueso calibre en el atentado, y de haber existido como móvil del crimen la inseguridad y la justicia por propia mano, las autoridades no han logrado hacer nada para desarmar a la gente y tener vigilancia permanente.