En un estudio bien estructurado de 150 páginas, el PDPR-EPR (Partido Democrático Popular Revolucionario-Ejército Popular Revolucionario) instruye a sus militantes con lo que califica como un “Curso de Inteligencia” (CI), entendida ésta por el ciclo que comprende la búsqueda de información privilegiada sobre el enemigo, el procesamiento de la información y el uso político-militar que se da a esta información.
Dentro de este ciclo, explica el EPR, el procesamiento de la información recolectada comprende evaluación, análisis, integración, interpretación, almacenamiento y seguimiento de la información sobre el enemigo y, por su importancia, la divide en estratégica, operativa y táctica.
La contrainteligencia es parte inherente e inseparable de la inteligencia, afirma el EPR, por lo que la labor del CI tiene por objeto evitar a toda costa que el enemigo obtenga información privilegiada y se infiltre en sus bases. Además, este grupo guerrillero debe contar con la capacidad de revertir los golpes y conocer los secretos del enemigo mediante la intercepción de sus comunicaciones, meterse a sus computadoras e infiltrarlo en todas sus áreas.
Con este curso expuesto en documentos secretos del EPR, esta organización guerrillera busca contribuir a una de sus tareas prioritarias: “la construcción del servicio de información partidista”.
Con bases de operación en los estados de Guerrero, Oaxaca, México y Distrito Federal, principalmente, el EPR circula entre sus miembros este Curso de Inteligencia integrado por 12 temas, de los cuales en este número de Contralínea presentamos el capítulo 11 que lleva el título de “El Papel de las Bases Secretas, el Papel de los Agentes, el Papel de los Oficiales de Inteligencia y sus Características”, con lo cual revela la enorme capacidad guerrillera para penetrar a los cuerpos policiales y militares, la preparación teórico-política e ideológica de sus miembros, la claridad del funcionamiento de los órganos de seguridad nacional e inteligencia militar, la operación real del grupo guerrillero armado y la ideología revolucionaria que lo sostiene:
Oficiales de Inteligencia
Los oficiales de información (OI) del EPR son cuadros político-militares especializados en la labor de inteligencia y contrainteligencia. Algunos dependen de la CNI y otros de la comisión de información de región o zona.
Los OI deben ser militantes del partido, tener información político militar, firmeza ideológica y madurez emocional. Su preparación adecuada requiere la inversión de mucho tiempo, incluso años.
El responsable de información en una zona o región se apoyará en los oficiales de inteligencia para las funciones operativas.
El Partido puede destacar OI en algunas zonas cuando la situación lo requiera y al mismo tiempo los CE de Partido deben ir construyendo los futuros OI de su zona.
Los OI constituyen la columna vertebral de nuestro servicio de información; ellos organizarán, educarán, entrenarán y atenderán las redes de agentes, bases secretas, colaboradores y de información popular que iremos formando, siempre sobre la base de nuestro propio esfuerzo.
Los OI también pueden estar abocados a recoger información para acciones especiales y campañas militares, o tener a su cargo una Unidad Temporal de Información (UTI).
Agentes
Los agentes (A) son cuadros político-militares que, bajo la disciplina partidista, se encuentran abocados a obtener información de diferentes instituciones gubernamentales.
Su labor principal es obtener y proporcionar oportunamente la información de la tarea que tiene asignada.
Los objetivos principales en los que debemos asentar a nuestros agentes serán los órganos de inteligencia enemiga, los departamentos militares y policíacos destinados a combatir a los revolucionarios, las unidades militares y las paramilitares.
Los compañeros agentes de inteligencia infiltrados en las corporaciones policíacas no tendrán la función de reclutar ni de hacer trabajo de desmoralización en las filas enemigas, al contrario, nadie deberá sospechar de ellos, por los que aparecerán como “excelentes elementos” de esos cuerpos.
Bases Secretas
Las bases secretas (BS) son compañeros o núcleos de compañeros que, sin dedicarse de tiempo completo a la lucha revolucionaria, realizan labores de inteligencia y contrainteligencia bajo la orientación de nuestro servicio de información.
Los compañeros que serán bases secretas deberán ser fieles al Partido, no desempeñar ninguna actividad ni revolucionaria ni democrática abiertamente (salvo excepciones en casos así definidos) y de preferencia deberán ser de la zona donde van a estar colocados. Se le pondrá una clave a cada base secreta.
Estas bases secretas serán atendidas por el responsable de información en la zona o por los compañeros designados por éste, pero las bases secretas no conocerán a estos responsables, sino que informarán en algún buzón móvil o fijo, o se les meterá a alguna casa para atenderlos políticamente y darles capacitación.
En el futuro estas bases podrán pasar a ser agentes y posteriormente oficiales de información.
Las BS deberán colocarse en los lugares estratégicos. Esta colocación tendrá prioridad (zonas prioritarias en este momento para nuestro trabajo) en las zonas donde realizamos acciones político-militares (o pronto lo haremos), donde hay concentración de unidades militares enemigas, principalmente las que se mueven hacia las zonas guerrilleras, en objetivos enemigos muy importantes y en unidades militares de elite.
En las zonas prioritarias debemos empezar a sembrar estas bases secretas, cerca de las principales instalaciones militares, para que, con la cobertura adecuada, puedan acceder a la información que el enemigo genera ahí, para lo que se hace necesario entrar en contacto con él, valiéndonos de formas variadas, negocios o actividades, acordes a las condiciones de cada lugar y que permitan observar y recoger información útil para nosotros.
Los recursos en caso de que requieran, serán financiados por la zona, es conveniente que el negocio de cobertura tenga finanzas sanas, que aunque no sea muy redituable, parezca que lo es, para evitar sospechas y problemas con Hacienda.
Debemos considerar que en un futuro próximo se dificultará más la colocación cercana de las instalaciones militares. Debemos buscar coberturas que faciliten el acceso a la información que necesitamos.
Cuando algunas de esas bases secretas, por su nivel de compromiso y desarrollo político-ideológico, así como táctico-técnico, adquieran mayor compromiso con la Revolución y logren penetrar alguna estructura militar, policíaca o política, entonces se convierten en agentes.
Las bases secretas pueden servir para el repliegue de los miembros del comité estatal de Partido en caso de emergencia.
Unidades Temporales de Información (UTI)
Son unidades operativas con la función principal de obtener información. Al principio podrán ser temporales, pero es necesario desarrollar la capacidad de contar con unidades operativas permanentes, con la capacidad operativa necesaria para realizar tareas especiales que determinen el CC y la CG.
Las UTI pueden formarse por combatientes de la guerrilla concentrada o dispersa y combinarse, de acuerdo con las necesidades y capacidades.
Generalidades
Los archivos del Servicio de Información se llevan con seudónimos.
Todas las unidades de nuestro Ejército, así como en los órganos de Partido, deberán estar asignados compañeros agentes de Contrainteligencia, quienes tendrán la función de detectar los intentos del enemigo por infiltrarnos, descubrir e infiltrarse, según sea la orden superior, en las redes de inteligencia del enemigo, con el objeto de destruirlas y revertirles el golpe.
Los compañeros de Contrainteligencia en las unidades actuarán de acuerdo con las instrucciones verbales que acompañan este curso.
Debemos lograr educar a todos los simpatizantes, colaboradores y militantes para que obtengan información en todas las zonas de lo que vea y escuche sobre el enemigo, la forma para buscar la información privilegiada debe corresponder con las costumbres y forma de vida de las poblaciones, por eso son muy variadas.
Usando esta fuerza popular se construye el poder de doble cara.
Cuando se planeen las misiones, hay que tomar en cuenta las condiciones y posibilidades del que realiza la función y nunca exigir más de lo que esté dentro de sus posibilidades.
El método en cadena se usa para hacer llegar la información.
El principio básico en la transmisión de la información es mantener absolutamente el secreto; al comunicarse hay que establecer métodos seguros y adecuados con las circunstancias.
Durante la relación es cuando se pueden descubrir las bases; es preferible cambiar constantemente nuestras normas.
Ocultar el rostro al contactar con la base, no hay que normalizar las actividades de las bases (no hacer citas rutinarias, cambiar de lugar y hora, etc.).
Establecer buzones vivos o muertos. Vivos son los enlaces directos con las bases. Muertos son muy prácticos. La cita es el único recurso sin encuentros directos. El buzón móvil es muy útil, se selecciona un vehículo sin que se entere nadie más que los interesados.
En el establecimiento de la comunicación hay que establecer un plan de señales, ajustando a la realidad y observar cualquier anormalidad.
La base revolucionaria desarrolla abiertamente su simpatía.
La base secreta no puede demostrar sus simpatías, las actividades abiertas sólo deben hacerlas cuando el jefe se las manda. Sólo en los casos en los que la base corre peligro se puede orientar que se descubra.
Para realizar el trabajo de inteligencia, permanentemente hay que aplicar la prueba y vigilancia con todas las bases.
Es relativamente fácil construir las bases entre las filas enemigas, generalmente los soldados están en filas por necesidad económica o por leva obligada.
De entre las bases secretas se seleccionan los mejores para agentes operativos y de éstos los espías estratégicos.
Cuando las bases secretas avanzan en las filas enemigas, cuando se hacen pasar por comerciantes o cuando sus tareas exigen que se muevan de su lugar de origen, se deben retrasladar para que sean atendidos por el nivel que les corresponde.
Desde la dirección hasta el nivel de base, los jefes deben darle importancia al trabajo de inteligencia. Ho Chi Minh dijo: “La inteligencia militar es oídos y ojos de la Revolución. Si los ojos ven bien y se oye bien, la cabeza piensa bien”.
Al seleccionar a los cuadros, debe verse la vocación y la fidelidad. Cada misión requiere aptitudes especiales. Los compañeros de las bases secretas deben tener temperamento tranquilo, sangre fría. Los exploradores deben ser valientes, ágiles, flexibles. Deben tener vocación. El jefe debe darles la atención y los estímulos oportunos, el ascenso es lento y un descuido se sanciona severamente.
Hay que educar a los cuadros en una fidelidad sin límites al Partido y a la patria, en una férrea disciplina.
Un cuadro de estas fuerzas, entre más oficios o cosas conozca es mucho mejor, hay que ocupar mucho tiempo para formarlos. El cumplimiento del trabajo depende, a todos los niveles, de los esfuerzos de los cuadros.
La construcción, adiestramiento y empleo de la fuerza de exploración deben corresponder con su capacidad. Nunca hay que usarla en trabajos que no les corresponda. Esto es un uso inadecuado de las fuerzas. Siempre debe de haber cerca del mando una fuerza de exploración.
Se deben hacer balances y resúmenes después de cada actividad, para un mejor cumplimiento en posteriores misiones. Se sacan experiencias sobre el enemigo, cómo reacciona, cómo maniobra y sobre nuestras exploraciones, sirven para instruirse en la práctica misma.
Empleo de los métodos de enmascaramiento o disfraz en la exploración para conocer al enemigo, no sólo para lograr obtener la información, también para atacarlo. Para disfrazarse hay que planificar bien todas las variables, asumir el papel y tener listas las respuestas por si hay preguntas. Cuando no hay salida, se debe estar dispuesto a todo.
Es necesario emplear todos los métodos de inteligencia militar, para la ayuda mutua en el trabajo. Al mismo tiempo debemos contar con un órgano de estudio, análisis y síntesis de información. Dar importancia integral a este trabajo, debemos llegar a conclusiones de toda información recibida.
Debe ser un trabajo sistemático, debe servir para conocer, completar y actualizar la información privilegiada y concreta sobre el enemigo.