Cada vez más la atención de los lectores está en dos terrenos: el político y el económico. Aunque algunos insisten en escribir a propósito de la innumerable cantidad de ataques a la persona, ya sea por supuestos guardianes del orden como por delincuentes de toda laya.
Alfredo Pérez, hoy jubilado de una empresa que fue pública y hace tiempo es privada, señala que los recientes casos de Oaxaca y Veracruz muestran, preocupantemente, que las leyes electorales no sirven para las situaciones que estamos viviendo. En la tierra de Benito Juárez, plantea el lector, se dieron unos comicios donde hubo intervención del gobernador José Murat en todas las etapas de dicho proceso. Pregunta ¿Puede darse un triunfo de esta manera luego de que desde 1979 han existido cambios en las leyes electorales y en la misma Constitución? Algo preocupante, que las mismas autoridades del IFE y el Tribunal Federal Electoral no han enfrentado. No se diga los partidos políticos, los cuales parece que están encasillados en San Lázaro y Xicoténcatl, como lo mostró el pasado cuarto informe presidencial, donde el despliegue policiaco resultó propio de un país en el cual pareciera que se implantó un estado de sitio. Mientras que en Veracruz, las boletas encontradas en lotes baldíos y la quema de estas papeletas por los habitantes de varias poblaciones, dan una idea clara del regreso a los tiempos donde ese tipo de chanchullos era común en los lugares más apartados del país. Propone don Alfredo: “Sería conveniente que Contralínea hiciera un estudio a fondo, con especialistas, para que se propusieran los cambios necesarios, con el objeto de que no existan ese tipo de anomalías”.
Ricardo Tenorio, otro atento lector, está sorprendido por el presupuesto que mandó a la Cámara de Diputados el presidente Vicente Fox. Mientras todos los periódicos hablan que la recaudación del gobierno federal será menor, resulta fantasioso hacer cálculos de que vamos a crecer 3.8 por ciento en 2005. Igual le sorprende que únicamente el 25 por ciento del total sea para el gasto social y se autorice, por parte del Congreso, que el mandatario pueda hacer recortes de hasta 5 por ciento en algunos rubros importantes como salud, educación y alimentos. Pero lo verdaderamente insólito, es que Vicente Fox haya enviado sin firmar la llamada Miscelánea Fiscal, apartado donde luego se proponen más impuestos a diversos sectores sociales, y que “por error, se incluyera una posible iniciativa presidencial donde se da vía libre para la reelección de presidentes municipales. Evoca que nunca, ni en los gobiernos priistas más obscuros, se decían tales mentiras respecto a que vamos muy bien, no habiendo nada que lo compruebe. Menos existió, antaño, tal descuido hasta en las formas de presentar los documentos importantes. ¡Ah, pero eso sí!, expresa Ricardo, en todos los noticiarios de televisión se proyectó en varias ocasiones de qué manera la imprenta de la secretaría de Hacienda imprimió estos tomos que dio a conocer el vocero presidencial, Rubén Aguilar, a los diputados presentes. ¡Vergüenza debería darles a los funcionarios de Vicente, en especial a los de Hacienda y al señor Aguilar! Sería mejor, concluye, que nuestra revista hiciera un buen análisis del presupuesto de ingresos y egresos para que sepamos a ciencia cierta, quiénes son los ganadores y perdedores en esta manipulación de cifras que afectarán, sin duda, a la mayoría de la población.
Dos problemas que seguramente se verán reflejados en este mensuario.
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