Pese a las primeras mil bajas estadounidenses en Irak, el presidente George W. Bush podría reelegirse el 2 de noviembre si triunfa su discurso del miedo y no ocurre otro atentado. En tanto, la maltrecha reputación de la comunidad de inteligencia sale del paso con una reforma que los ciudadanos critican porque conducirá, dicen, a una Sociedad de la Vigilancia.
La nueva orientación de la comunidad de inteligencia (CI) estadounidense impactará a los aparatos de inteligencia del mundo, entre ellos los mexicanos que desde el otoño del 2001 se enfocaron hacia una nueva estrategia de seguridad.
La actual arquitectura de inteligencia nació en la Guerra Fría cuando el enemigo era el comunismo. Tras la anulación de la Unión Soviética su objetivo se centró en el crimen organizado (narcotráfico, lavado de dinero, tráfico de personas), ya en el tercer milenio el blanco es el terrorismo.
No advertir los atentados ni situar las Armas de Destrucción Masiva (ADM) en Irak desacreditó a esa comunidad. La Comisión 11-S presidida por Thomas Kean y Lee Hamilton define las causas del fracaso: “la combinación de un inmenso número de prioridades, escasos presupuestos, estructura obsoleta y rivalidades burocráticas, dieron una insuficiente respuesta a este nuevo desafío”. De ahí su necesaria reorientación.
El hacia adónde y para qué son las preguntas cruciales. Richard K. Betts, director del Instituto Saltzman de Estudios de Paz y Guerra de la Universidad de Columbia, expone que producir mejor inteligencia y usarla mejor son cosas distintas “con la reforma puede mejorar la producción y transmisión de información, pero la reorganización estructural no sacia la sed pública de soluciones”.
Observa que los nuevos poderes del Director Nacional de Inteligencia (DNI) –propuesto por la Comisión- tropezarán con otros, pues tratar de extirpar la Agencia de Seguridad Nacional y dependencias similares de la Defensa enfrentaría al Congreso y la Casa Blanca y no se ganaría en eficiencia.
“Las fuerzas armadas nunca aceptarán depender de otros departamentos para realizar sus funciones centrales (acopio táctico de inteligencia) y los políticos no pasarán por encima de las protestas militares según las cuales su efectividad de combate estaría puesta en riesgo”, concluye Betts.
Reelección e inteligencia
Estos son tiempos electorales, política y reforma no son acordes. El padre del actual presidente dirigió la CIA (1976-77) y la conoce bien. Al dimitir George Tenet, Bush nominó a Porter Goss para llenar un importante vacío en su campaña, pero será hasta el 20 de enero de 2005 -con Bush reelecto o Kerry ya Presidente- que el complejo de inteligencia se transforme.
Richard K. Betts miembro del Comité Church del Senado que investigó a las agencias de inteligencia y en su artículo: Nueva política de inteligencia ¿funcionarán esta vez las reformas? (Foreign Affairs Vol.83, 2004) analiza:
“La proliferación de pesquisas oficiales para saber qué falló, puso a la inteligencia al centro de una campaña presidencial muy contendida. Aumenta la brecha entre la urgencia de hacer algo y el qué es ese algo”.
Estructura actual
La comunidad de inteligencia estadounidense (CI) trabaja con fundamento en la Orden Ejecutiva 12333 (4 diciembre 1981) que establece entre otros, la necesidad de contar con oportuna y segura información sobre planes e intenciones de potencias u organizaciones extranjeras.
John E. McLaughlin, director en funciones de la CIA, dirige por las 15 agencias gubernamentales que forman la CI, estructurada de este modo.
• Agencia Central de Inteligencia (CIA).- Provee inteligencia foránea segura, comprensiva y oportuna sobre tópicos de seguridad nacional, política nacional (HUMINT, colecta inteligencia humana) y toma de decisiones.
• Inteligencia del Ejército.- Provee inteligencia de apoyo en guerra electrónica, operaciones tácticas y estratégicas a través de la Oficia del Jefe de Equipo para Inteligencia –G-2 y el Comando de Seguridad e Inteligencia del Ejército, entre otras.
• Inteligencia de Guarda Costas- Trabaja con información relacionada a las fronteras marítimas estadounidenses y la Seguridad Doméstica.
• Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA).- Provee inteligencia militar oportuna y objetiva para combatientes para toma de decisiones y planificación. Con 7 mil empleados civiles y militares en todo el mundo es el mayor productor y administrador de inteligencia militar foránea.
• Departmento de Energía – Su oficina de inteligencia elabora análisis de inteligencia sobre armas nucleares foráneas, no proliferación nuclear y energía.
• Departmento de Seguridad Doméstica (DHS) – Previene ataques terroristas dentro de los Estados Unidos, reduce la vulnerabilidad del país al terrorismo y minimiza el daño y recuperación de ataques que puedan ocurrir. El 24 de agosto emitió un boletín con las medidas para proteger la frontera sur de Estados Unidos de posibles amenazas terroristas.
• Departmento de Estado – Su Oficina de Inteligencia e Investigación (INR) funciona como "ojos y oídos" del Departmento y provee apoyo de inteligencia en tiempo real para funcionarios. Sus analistas evalúan, interpretan y diseminan casi dos millones de informes y producen 3,500 boletines al año.
• Departmento del Tesoro – Su Oficina de Apoyo e Inteligencia (OIS) colecta y procesa información que pueda afectar la política fiscal y monetaria del país. Su oficina de Terrorismo e Inteligencia Financiera (TFI) desarrolla e implementa estrategias de combate al financiamiento al terrorismo a nivel doméstico contra los crímenes financieros; así como la Ley de Secreto Bancario y a la Ley Patriótica.
• Oficina Federal de Investigación (FBI) – Trabaja en el interior del país datos de contraespionaje y casos criminales internacionales.
• Agencia Nacional de Inteligencia Geospacial (NGA) – Provee inteligencia oportuna, relevante y segura sobre el tema geoespacial en apoyo a la seguridad nacional.
• Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO) – Coordina la colección y análisis de información a partir del reconocimiento aéreo y satelital de los servicios militares y de la CIA.
• Agencia Nacional de Securidad (NSA) – Es la organización de alta tecnología, en las fronteras del procesamiento de inteligencia sobre señales foráneas (SIGINT) para los líderes de la nación y combatientes. Además protege la información crítica de seguridad con apoyo criptológico. Su sede es Fort Meade, Maryland.
• Inteligencia y Reconocimiento de la Fuerza Aérea (ISR) y Cuerpo de Inteligencia de la Marina; colectan y procesan inteligencia para sus necesidades de servicio.
La CIA, DIA, NSA, NRO y la NGA pertenecen a la Comunidad de Inteligencia y otros departamentos se le vinculan a través de órganos como la Oficina de Inteligencia Naval de Marina. (Fuentes: Casa Blanca Agencia Central de Inteligencia, DoD, D. del Tesoro, NSA, DHS, D. de Justicia)
Pentágono: hidra de mil cabezas
Comando de Inteligencia y Seguridad del Ejército (INSCOM) Ubicado en Ft. Belvoir, Virginia, conduce las operaciones dominantes de inteligencia, seguridad e información para comandantes y toma de decisiones con la inteligencia necesaria para el campo de batalla.
Agencia de Sistemas de Información de la Defensa (DISA)-Apoya en combate con comunicaciones en cómputo, comando conjunto y control a través de: Organización de Defensa de Tecnología de la Información (DITCO), Oficina Spectrum de Defensa y Oficinas DISA (CENTCOM) en el mundo.
Agencia de Proyectos Avanzados de Investigación de la Defensa (DARPA). Investiga y desarrolla tecnología para mantener la superioridad tecnológica militar de los EU con el Programa de Seguridad de Comunicaciones (COMSEC).
Servicio de Seguridad de la Defensa (DSS). Provee productos y servicios industriales de seguridad. Sus 2 mil expertos y empleados producen unas 500 mil investigaciones de seguridad de personal al año y asisten a más de 11 mil clientes con su Oficina de Contrainteligencia.
Agencia de Defensa de Reducción de Amenaza (DTRA). Reduce la amenaza de ADM (químicas, biológicas, radiológicas, nucleares y de alta explosividad) y apoya en combate, su sede está en Fort Belvoir, Virginia; con 2 mil hombres y mujeres en 14 oficinas mundiales.
Agencia de Defensa de Misiles (MDA). Desarrolla, prueba y prepara el despliegue del Sistema de Defensa de Misiles para enfrentar toda clase y rango de amenaza de misiles balísticos.
La Agencia de Protección de Fuerza del Pentágono (PFPA) Aplica la ley y asegura el territorio del Pentágono. Ofrece a su personal salarios desde $41, 201-$46, 257 a $74, 193 dólares.
Oficina de Inteligencia y OVERSIGHT.- Asegura que todas las actividades de inteligencia de la Defensa, contrainteligencia se conducen conforme a la ley, Ordenes Ejecutivas Presidenciales, directivas del DoD y normas.
Cambios post 11-S
El Consejo de Seguridad del Territorio Nacional .- (8 de octubre de 2001) asesora al Presidente en todos los aspectos de la seguridad interna. Son miembros el Presidente y Vicepresidente; Secretarios de Hacienda, Defensa, Salud y Servicios Humanos, de Transporte, Fiscal General, Director de FEMA y de la FBI, CIA.
Departamento de Seguridad de la Nación (DHS). (Enero de 2003) lo dirige Tom Ridge para proteger el territorio nacional contra amenazas actuales y futuras. Depende del Departamento de Estado y tiene 180 mil empleados de 22 dependencias en cuatro ramas: Seguridad de Fronteras y Transporte, Preparación y Respuesta a Situaciones de Emergencia, Contramedidas Químicas, Biológicas, Radiológicas y Nucleares, y Análisis de la Información y Protección de la Infraestructura.
Controla el Centro de Integración de amenazas Terroristas (TTIC, 1 de mayo de 2003), que recolecta y analiza información sobre amenazas y el Centro de Comando para la Seguridad del Territorio.
La Agencia Federal de Investigación (FBI) Después del 11-S se orientó a prevenir el terrorismo interno con 66 grupos de trabajo en todo el país, coordinado con el Grupo de Trabajo Nacional Conjunto sobre Terrorismo de la DHS.
El Servicio Secreto, el Servicio de Inmigración y Naturalización así como la Guardia Costera, también se unieron al DHS y reportarán directamente al secretario.
Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA). Dirigida por Michael D. Brown, capacita a los primeros funcionarios de la nación para responder a emergencias.
La Reforma
En lo que constituye la mayor evaluación de los servicios de espionaje realizada en el país hasta hoy, hay quienes como el senador Orrin Hatch indican que si bien urge reformar el aparato de inteligencia estadounidense, falta consenso de cómo hacerlo.
El gobierno dio respuesta a algunas de las 40 recomendaciones de la Comisión 11-S. El pasado 27 de agosto el presidente Bush firmó tres medidas para agilizar la reforma de sus servicios de espionaje:
1) Ampliación de los poderes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
Hasta ahora, el director de la CIA fungía como coordinador de inteligencia. Bush ordenó a John E. McLaughlin director en funciones de la CIA desempeñarse como DNI “en la medida que lo permiten las leyes existentes, hasta que el Congreso cree ese cargo. Coincido con la Comisión del 11-S que Estados Unidos necesita que un solo funcionario coordine las actividades de la comunidad de inteligencia en el extranjero y dentro del país…” declaró el 28 de agosto.
2) Creación del cargo de Director Nacional de Inteligencia (DNI),
Tendría una autoridad inusitada: reportará sólo al Ejecutivo, coordinará resultados de las agencias de espionaje; controlará el presupuesto de las 15 agencias de inteligencia, actividades de espionaje de la CIA y del Departamento de Defensa, y
3) Establecimiento de un Centro Nacional Antiterrorista (CNA)
Analizará la información para coordinar y controlar planes y actividades contraterroristas de todas las instituciones del Gobierno para dar unidad a los trabajos. Supervisaría todos los asuntos judiciales, diplomáticos, financieros y de espionaje.
Hombres de la inteligencia
NSA- General Michael V. Hayden, de la Fuerza Aérea es el Director de la Agencia Nacional de Seguridad /Jefe del Servicio Central (NSA/CSS), es responsable de dar apoyo en combate al Departamento de Defensa con personal civil y militar desplegado en todo el mundo.
DoD.- Donald Rumsfeld hasta su designación como el 21 secretario de Defensa, estuvo en los negocios privados, sirvió como miembro de la Marina y de la Aviación Naval.
FBI.- El 4 de septiembre de 2001, Robert S. Mueller III se convirtió en el 6o director. Desde el 11-S dirige lo que quizás es la mayor reorganización que ha experimentado la Oficina desde su origen.
CIA.- John E. McLaughlin es director en funciones desde el 12 de Julio de 2004, y funge como Director de Inteligencia Central –cabeza de la comunidad, principal asesor del presidente en inteligencia- que mantiene desde el 19 de octubre del 2000.
Curioseando y cobrando
La inteligencia de la administración Bush no protegió la seguridad nacional y sí es eficaz al espiar a ciudadanos y opositores, de ahí que la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) dirigida por Anthony Romero estime que ello se viola la Constitución, pues el espionaje atenta contra la privacía y gasta recursos que los harían más seguros.
A esa inquietud se suma la Federación Americana de Científicos (FAS) –integrada por miembros del Proyecto Manhattan (que desarrolló el programa nuclear de Estados Unidos) y Premios Nobel de distintas disciplinas-. Su presidente, el doctor Steven Aftergood al frente del Proyecto sobre Secrecía Gubernamental comenta:
“Hay diferentes propuestas sobre la recomposición de la Inteligencia, si bien la situación cambia diariamente; sintetizaría así nuestra posición: 1) Si hay un nuevo incremento en la autoridad ejecutiva en las agencias de inteligencia, debe armonizarse con la supervisión creciente e independiente y 2) Necesitamos mayor transparencia en la Inteligencia, empezando con el presupuesto que se le asigna”.
Al respecto, el informe del 22 de julio de la Comisión del 11-S advertía: “la comunidad de inteligencia estadounidense se convierte progresivamente en una estructura compleja y secreta que puede costar vidas. Cambiar la cultura de secrecía de la comunidad en una cultura de participación, podría empezar con transparentar el presupuesto general de inteligencia”.