A diez meses de que asumió el cargo como presidente del Consejo General del IFE, Luis Carlos Ugalde no ha cumplido lo que ha prometido en discursos: reducir los gastos excesivos del instituto.
La oficina del consejero presidente del IFE, Luis Carlos Ugalde, gasta en sueldos de asesores y secretarios casi 800 mil pesos mensuales, sin contar con las prestaciones, bonos especiales, primas vacacionales, quincenales, autos, celulares y comidas, lo que ha causado inconformidades, tanto dentro como fuera del Instituto.
No obstante que el presupuesto y el sistema burocrático del IFE es una herencia de la administración anterior, Luis Carlos Ugalde se comprometió a racionalizar los recursos. Sin embargo, el IFE sigue gastando en servicios personales la mitad de su presupuesto, pues de los 5 mil 468 millones 294 mil 995 pesos que le fue asignado para el 2004, el instituto gasta por este concepto más de 2 mil 700 millones de pesos.
Y aunque este año el gobierno federal ha pedido a las secretarías de Estado y a los organismos descentralizados que se apeguen a las medidas de austeridad, racionalidad y disciplina presupuestaria, los sueldos en el IFE siguen destacándose por lo onerosos y poco equitativos. Y es que la cúpula dirigente del IFE es de las mejores pagadas del país.
El precio de la democracia
Los nueve consejeros electorales, incluyendo a Luis Carlos Ugalde ganan 154 mil 879 pesos de sueldo neto, más un vehículo, 4 mil pesos para celular y hasta 9 mil pesos para comidas.
En la oficina del consejero presidente, Luis Carlos Ugalde, es en donde ha habido más controversias y quejas al interior del instituto por la inequidad de los sueldos que cobran sus once asesores, su coordinador de asesores, su coordinador administrativo y su secretario particular.
Una de las inequidades más evidentes en los sueldos dentro del IFE es que mientras el coordinador de asesores, Patricio Ballados y el secretario particular de Luis Carlos Ugalde, Alejandro Ríos Camarena, ganan cada uno de ellos 99 mil 236 pesos, más un vehículo, 3 mil 200 pesos para celular, y 8 mil 100 pesos para comidas, los 32 vocales ejecutivos de los Estados, encargados de la organización de las votaciones locales ganan 66 mil 544 pesos y no cuentan con vehículo ni recursos para celular y comidas.
En el mismo tenor, el coordinador administrativo de la oficina del consejero presidente gana 79 mil 575 pesos, casi seis mil pesos más que el coordinador del Registro Federal de Electores (RFE), cuando las funciones de un coordinador administrativo de la oficina del consejero presidente son inferiores a las del coordinador de todo el padrón electoral.
Luis Carlos Ugalde cuenta además con un secretario privado y un secretario técnico que ganan 49 mil 900 y 45 mil 498 pesos respectivamente; tres asesores tipo “A” (Juan Antonio Garza García, Javier Tello Díaz y Pedro Cetina Rancel)) con un sueldo de 61 mil 617 pesos; cinco asesores tipo “B” (Leticia Ramírez de Alba Leal, Luis Antonio Espino González, Karla Gabriela Ramos Rodríguez, Bernabé Ayala Rodríguez y Jorge Javier Romero Vadillo) de 45 mil 498 pesos cada uno y tres asesores tipo “C” (Jorge Resendiz Oloarte, Sebastián Garrido de Sierra y Yaxa Michel Fossas) que ganan 18 mil 720 cada uno.
Por la transparencia
Para el ex consejero Jaime Cárdenas, hay pendientes de carácter administrativo que se vienen arrastrando desde la administración anterior, sin embargo, señala que en el caso de la transparencia, este es un problema que se ha acrecentado desde que tomó el cargo el nuevo consejo que preside Luis Carlos Ugalde.
“Lo que me preocupa mucho es el manejo de la administración del IFE que no es en ocasiones muy transparente. Eso ya lo había señalado en mi época”, dice el ex consejero electoral.
El Consejo General aprobó el pasado 16 de agosto su anteproyecto de presupuesto por un monto de seis mil 198.1 millones de pesos, que representa el gasto mínimo de operación requerido para organizar el proceso electoral 2005-2006 y la conclusión de los trabajos de redistritación electoral.
Según el IFE, si se le compara con el gasto ejercido en el año 2002 –6 mil 719.5 millones de pesos–, la suma total solicitada representa una reducción del 7.8 por ciento.
El anteproyecto de presupuesto –que fue enviado al Ejecutivo Federal para su inclusión en el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para 2005- contempla cuatro mil 80.9 millones de pesos para el gasto operativo del Instituto y dos mil 117.2 millones de pesos para el financiamiento a partidos políticos y agrupaciones políticas nacionales.
A este respecto, Jaime Cárdenas señala que toda forma de ahorrar gastos está bien, sin embargo tiene sus dudas sobre los rubros en los qué se disminuirán los recursos y en cuales no. “Creo que la reducción al presupuesto está bien, pero si esto viene acompañado con mayor transparencia administrativa”.
Un tema que preocupa al ex consejero electoral y actual investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), es el de la inequidad de los sueldos al interior del Instituto Electoral, y señala que esto se deriva de los problemas administrativos y de transparencia en el manejo de los recursos. Agrega que en reuniones que ha tenido con integrantes del IFE en los Estados, hay quejas recurrentes en cuanto a que el salario de los trabajadores en provincia no es equivalente a los de la capital.
“Hay un problema con los salarios del personal del IFE y hay mucha molestia porque a nivel local el salario es mucho más bajo que el que tienen por ejemplo los asesores de la presidencia. Cuando saben que el secretario particular de Luis Carlos Ugalde tiene un salario de 100 mil pesos la gente de la estructura se molesta.
“Hace falta transparentar el manejo administrativo mucho más de lo que pudimos haber hecho en el pasado. Hace falta saber en qué se están gastando los recursos y cómo lo están gastando”, señala Jaime Cárdenas.
Virgilio Andrade, consejero electoral, coincide con Cárdenas en que sí existen problemas en el tema de la equidad en los salarios y comenta que para el Consejo General el tema de la transparencia es primordial, “por lo que se ha intentado ser lo más justo en la distribución de los salarios y establecer un tabulador de percepciones más acorde a las funciones específicas que realiza cada uno de los servidores públicos del IFE”.
Respecto a los ajustes más importantes que se plantean en la propuesta del Instituto para el presupuesto de 2005, Virgilio Andrade señala que serían principalmente en las prestaciones tradicionales que se les da a los funcionarios superiores como son automóviles, teléfonos celulares, viáticos, entre otros.
A partir de que el Congreso de la Unión determinó un ajuste de 320.5 millones de pesos al presupuesto del IFE para el ejercicio fiscal 2004, el Consejo General del Instituto anunció varias acciones de austeridad para enfrentar el ajuste presupuestal.
Las medidas que determinó el Consejo General del IFE fueron: cancelar el aumento de salarios a mandos superiores y medios; reducir el costo del personal eventual; disminuir en 20 por ciento los gastos de telefonía celular; en 10 por ciento la partida asignada a gasto telefónico, a las cuotas de viáticos nacionales e internacionales y a los gastos de alimentación de funcionarios y Consejeros. Asimismo estableció reducir en 15 por ciento el parque vehicular del Instituto.
Sin embargo, Rafael Ortiz Ruiz, representante del Partido Revolucionario Institucional (PRI), señala que hace falta también una revisión en cuanto a la inequidad de los salarios, y revisar la excesiva burocracia que se ha construido en el IFE.
“Esta burocracia no es nueva, es una carga que trae ahora el nuevo Consejo y el cual tendrá que actuar para buscar hacer más con menos. Al Instituto se le ha dotado de dineros altísimos y esto ha provocado que se haya construido una burocracia tan grande y que nosotros los partidos lo hemos señalado una y otra vez”, dice el representante del PRI ante el IFE.
Ortiz Ruiz considera que el IFE debe buscar mecanismos que permitan ahorrar en todos los aspectos para bajar la carga financiera que demanda la operación del Instituto y sentencia: “No todo se resuelve con dinero, también se resuelve con creatividad y con poder diseñar estrategias que den el resultado adecuado sin que sean onerosas. No todo debe ser dinero, también debe haber inteligencia”.
Los trabajadores del IFE ya tienen sindicato
Después de 15 años de que fue creado el Instituto federal Electoral, sus trabajadores ya tienen la madurez necesaria para pensar en crear el Sindicato Nacional de Trabajadores del IFE. Con el lema “Democracia, Igualdad y Fraternidad Sindical”, la intención de esta organización es defender y salvaguardar los derechos laborales de sus agremiados.
En su presentación, en marzo de 2004, el Sindicato de Trabajadores del IFE planteó que es “una organización dinámica, moderna y propositiva, que busca la calidad en el trabajo para el beneficio del IFE, que es nuestra casa y los que tenemos la obligación de cuidarla, son precisamente sus trabajadores, que a través de los años han consolidado su prestigio para lograr ser la segunda Institución que más confianza tiene el pueblo mexicano, únicamente superado por el ejercito”.
Entrevistado en el local del sindicato ubicado en la calle de Carlos Gounod número seis en la colonia Exhipódromo de Peralvillo, Germán Manuel León Rodríguez, secretario general del sindicato señala que aunque la mayoría de los trabajadores del IFE agremiados tienen más de doce años trabajando en el Instituto, es en este momento cuando nace la necesidad de juntarse para hacer valer sus derechos laborales.
Manuel León Rodríguez considera que es el momento en que haya una balanza y un contrapeso en el IFE por parte de los trabajadores con las autoridades “pero siempre con la intención de no dañar al Instituto, por lo que en nuestros estatutos está claro que en años laborales no podemos realizar demandas laborales”.
El líder sindical señala que uno de los temas principales dentro de las exigencias que próximamente presentaran ante las autoridades del IFE está la revisión de los sueldos en toda la república mexicana para tratar de nivelarlos y que no haya la inequidad que se da en este momento en el instituto.
“Estamos trabajando para que cada trabajador del IFE sepa sus derechos, a los que puede aspirar en materia laboral, tener un pago digno por el mismo trabajo que desempeñan, pues los niveles en la República Mexicana están un poco disparejo, no gana lo mismo un trabajador de las oficinas centrales y uno en provincia. También tenemos muchos trabajadores de honorarios que tienen mucho tiempo trabajando en el Instituto y no se les ha reconocido sus derechos. Entonces es el momento de que las autoridades del IFE tengan conciencia de esta situación y comiencen a trabajar para solucionar estos problemas”, dice Manuel León Rodríguez
En los próximos meses se podría dar el reconocimiento oficial al Sindicato Nacional de Trabajadores del IFE por parte de las autoridades del Instituto.