Tema clave para el Instituto Federal Electoral (IFE), es la incorporación de nuevos votantes al padrón electoral y la recredencialización de millones de mexicanos que han perdido su credencial para votar o que han cambiado de domicilio. Sin embargo, las empresas E-Siglo y Digimarc ID Systems LLC han incumplido sus respectivos contratos y han provocado atraso en la entrega de credenciales y molestia en miles de ciudadanos.
En 2003 la empresa estadounidense Digimarc ID Systems ganó la licitación pública internacional que convocó el IFE para la recredencialización del padrón electoral. En medio de quejas por parte de dos de las empresas participantes en la licitación (Xerox de México y Corporación Top Tecnologies) por no cumplir con las especificaciones técnicas, Digimarc ganó la licitación.
A once meses de que Digimarc entrara en operaciones, sigue habiendo quejas por parte de ciudadanos respecto a la tardanza en la entrega de credenciales. Además la empresa Top Technologies, una de las empresas que en su momento se quejaron de la forma en cómo se designó al ganador de la licitación, señala que esto viene a confirmar que Digimarc no era la más adecuada para llevar a cabo el trabajo de credencialización del IFE.
“Este atraso confirma lo que en su momento alegamos las empresas participantes en la licitación, (Xerox de México y Corporación Top Technologies) y en las quejas que interpusimos ante la Contraloría Interna del Instituto Federal Electoral, en el sentido de que Digimarc no cumplía con los requerimientos técnicos y de calidad que exigía el IFE, que es de por lo menos 800 dpi de resolución”, dice Luis Raúl Vidales, director general de Corporación Top Technologies.
“Es claro –dice– que Digimarc no contaba desde el inició de la licitación con la capacidad técnica requerida para la elaboración de las más de 8 millones de credenciales nuevas que se requieren para los próximos cuatro años, por lo que cuestionamos los criterios para escoger al ganador.
“No le puedo decir que hubo un fraude, pero sí le puedo decir que hubo una licitación que ganó una empresa que no tenía la capacidad técnica y que debía empezar a operar en marzo de este año y no lo ha hecho. Entonces teníamos razón cuando nos quejamos de esa situación”, dice Vidales.
Alberto Alonso Coria, director ejecutivo del Registro Federal de Electores (RFE), reconoce que ha habido atrasos en la entrega de las credenciales debido a algunos problemas técnicos relacionados con la empresa Digimarc, pero asegura que en este momento los problemas se encuentran resueltos en gran parte.
“Tuvimos problemas al principio porque hubo un cambio de proveedor, hubo la licitación el año pasado en la cual ganó Digimarc y en el momento del cambio hubo un tipo de tropiezo para la generación de las credenciales, pero este problema ya fue superado”, asegura Coria.
Respecto a las acusaciones de Top Tecnologies en el sentido de que Digitarc no contaba con el respaldo técnico para cumplir con las especificaciones técnicas que exigía el IFE, Alonso Coria señala que “Digitarc es una empresa que compró la parte de producción de credenciales de Polaroid, y nosotros ya teníamos experiencia con ellos porque nos generó la credencial desde principios de los noventa, entonces sí es una empresa con experiencia”.
Digimarc comenzaría la producción de las credenciales en enero de este año, sin embargo, no pudo hacerlo por problemas técnicos y falta de insumos como es la mica plástica que cubre las credenciales, por lo que el IFE decidió extender el contrato con la empresa anterior, Unisys.
Tres meses después, Digimarc tendría que empezar a producir un mínimo de 474 mil formatos al mes, por lo que la empresa debería fabricar 25 mil formatos de credencial diarios con una proyección a futuro de 50 o 60 mil formatos. Sin embargo al inicio de la producción se detectaron problemas que han impedido la entrega de las credenciales, sin que hasta el momento se haya resuelto en su totalidad.
Aunque Alberto Alonso Coria sostiene que en este momento Digimarc ya esta trabajando sin ningún problema, algunos competidores como Luis Raúl Vidales exigen que se revise sí esto es cierto, porque el atraso en la entrega de credenciales no es un asunto menor, pues el costo del contrato 245/2003 entre el IFE y Digimarc, es de 19 millones de dólares aproximadamente hasta 2008.
En el caso de que Digimarc no entregara las credenciales a tiempo tendría que pagar una multa de 300 días de salario mínimo por cada día de retrazo (más de 13 mil pesos diarios). Aunque el titular del RFE dice que el proceso de credencialización del IFE está normalizado, representantes de los partidos han contemplado en varias ocasiones la posibilidad de pedir la intervención de la Contraloría Interna del IFE para resolver las irregularidades que pudiera haber.
Más problemas
Otro problema que enfrenta el IFE es el relacionado a la empresa E-Siglo, la cual ganó en 2001 la adjudicación directa para hacerse cargo del Desarrollo Del Sistema Integral de Información del Registro Federal de Electores (SIIRFE), un programa destinado a la modernización tecnológica y operativa en la captación y manejo de datos de los ciudadanos.
La idea es que el IFE contara con un sólo centro ubicado en Pachuca, a diferencia de los 17 con los que contaba en toda la República Mexicana, para tener todo el banco de datos del Registro Federal de Electores (RFE) y de las imágenes digitalizadas de los ciudadanos, de tal forma que se tenga de manera inmediata los datos de cada ciudadano en cualquier parte del país con tan solo identificarlo con su fotografía.
Pero a la fecha, E-siglo no ha podido estar a la par de la demanda de miles de ciudadanos por nuevas credenciales, lo que ha derivado en el atraso y molestia de los ciudadanos que necesitan su credencial para votar de forma urgente.
Para el operador del área de sistemas del IFE, José Fernando Hernández Hernández, quien conoce de cerca el funcionamiento de la empresa E-Siglo, señala que el sistema es muy complejo y ha ocasionado algunos problemas, principalmente por el crecimiento que año con año tiene la base de datos, lo que ha provocado un desfase en la entrega del trabajo.
“Ha funcionado pero no al ritmo que quisiéramos. El problema es que el sistema es muy complejo y requiere de cambios recurrentes que atrasan su funcionamiento. En este momento no es peligroso pero mientras las elecciones de 2006 estén más próximas, estos atrasos pondrían en aprietos a E-Siglo”, asegura José Fernando Hernández.
Un ejemplo: En febrero de 2004, debido a algunas fallas en el sistema, de las 270 mil credenciales tramitadas de octubre a febrero en el Estado de Jalisco, 60 mil tenían retraso y desaparecieron del sistema la información de 6 mil registros. En su momento, Rogelio Castillo Betancourt, vocal del RFE, señaló lo grave de esa situación: “Esto afecta no solo la imagen del IFE sino al ciudadano”.
La duda para algunos especialistas es que el IFE aprobara el trabajo de un sistema que de origen tenía problemas tan evidentes como era que no reconocía la letra eñe (ñ). Algunos de los representantes de los partidos políticos en el IFE, han expresado su preocupación respecto al atraso del sistema y la falta de capacidad técnica para solventar los problemas de la empresa E-Siglo.
El año pasado, en una reunión de trabajo, Alejandro Álvarez Fernández, representante del PRD ante el IFE, señaló que durante las reuniones de trabajo en las que se definirían algunos aspectos de la utilización del SIIRFE, su representación partidista había detectado cierta “relajación en el trabajo, toda vez que el Registro Federal de Electores y la empresa E-Siglo, encargada del desarrollo del software, no están dando respuesta a los requerimientos planteados por los partidos políticos”.
Alberto Alonso Coria, director ejecutivo del Registro Federal de Electores, señala que efectivamente hubo un problema en la entrega de la credencial al final del año pasado y principio de este, debido al cambio en el sistema de cómputo.
“En el momento del cambio pasamos de 17 centros regionales de cómputo a un solo módulo central, la idea, si así opera, es que tuviéramos un servicio mejor, un mejor control del padrón electoral, mejores elementos de seguridad, una mayor fluidez en el procesamiento de la credencial, y por eso requeríamos de un nuevo sistema, incluso desde el punto de vista de eficiencia económica.
“El sistema databa de la década de los noventa, y hay que pensar que los sistemas cuando fueron diseñados no contemplaban la credencial con fotografía, pues el sistema fue creado sin fotografía y después se le añadía. O sea, se había resuelto el problema pero no necesariamente en la forma óptima, entonces ya era el momento de tener esto bien estructurado
“Efectivamente hubo este problema en el tamaño de procesamiento porque se procesaban las cosas pero no a la velocidad que se necesitaba, y esto tuvo un efecto dominó porque como era cada vez más lento necesitábamos más rapidez de procesamiento. Pero esto ya fue resuelto y al momento no tenemos problema alguno en entregar la credencial”, señala Coria.
Para el consejero electoral, Virgilio Andrade, los problemas que ha habido son normales en un proceso de modernización del Instituto Electoral, y asegura que las licitaciones se dan y se seguirán dando sujetas a la transparencia.
“Los procesos de licitación se han dado sujetos a la transparencia, lo que está pasando es derivado de los cambios en la licitación y de los beneficios tecnológicos que trae la presencia de las nuevas empresas. Es un proceso de ajuste que ha llevado meses, evidentemente sentimos que a finales de este año ya no vamos a ver algunos efectos negativos derivados del incumplimiento de las empresas respecto a la calidad que debe tener el padrón y finalmente lo vamos a ver ajustado absolutamente”, concluye Virgilio Andrade.