“México e Israel tienen diferencias en el ámbito internacional, sobre todo en algunos votos ante Naciones Unidas. México tiene su postura y la respetamos como a sus principios de política exterior; tenemos la nuestra y tratamos de explicarla”, expresa Gil Artzyeli, consejero de la embajada de Israel en México.
En el ámbito bilateral, afirma que las relaciones son muy buenas, hay un diálogo político, “tenemos buen acceso al ministerio de exteriores y todo está funcionando bien. En la relación multilateral no estamos de acuerdo en muchos temas y seguimos en diálogo”.
La relación política entre los dos países se remonta al ámbito de la Organización de Naciones Unidas, a la que México ingresó el 7 de noviembre de 1945 e Israel el 11 de mayo de 1949. Sus desacuerdos versan sobre el conflicto que enfrenta desde 1948 a israelíes y palestinos, aunque en el año 2000, Israel y México firmaron un acuerdo de libre comercio.
En opinión del diplomático, el acuerdo “es muy positivo y ha aumentado mucho (entre 250-300 millones de dólares) y convirtió a nuestro país en el socio comercial más importante de México en el Medio Oriente”.
Del añejo problema político en Levante, que enfrenta a los países árabes con Israel y a Europa con Estados Unidos, el representante insiste en que la solución es el diálogo “necesitamos a un interlocutor palestino confiable, ahora no hay interlocutor”.
_ ¿Ni Ahmed Qurei el primer ministro palestino?
“Él sí pero no tiene las riendas de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Arafat está obstaculizando su gobierno”, declaró antes del 28 de octubre cuando el lider palestino salió de Ramalá, el confinamiento que le asignó Israel, con rumbo a Paris para ser atendido por extrema debilidad.
“Europa tiene un matiz en su política: reconocen el papel de Arafat, saben que quiere ser un mártir, pero nosotros no vamos a llegar a ningún acuerdo con él, al contrario. Está descalificado porque nunca ha cumplido ningún compromiso”.
Artzyeli describe los fallidos diálogos entre Arafat y los jefes de estado israelíes: “En 1993 Rabin firmó un acuerdo con él y hoy en día eso es irrelevante. Arafat está fuera del juego con Israel, también con Estados Unidos y el Mundo Árabe.
“Hasta ahora, Arafat no ha cumplido el compromiso básico de dejar el terror. En 1995, después del asesinato de Rabin por un israelí (por concesiones que hizo a los palestinos), Peres subió al poder y estaba dispuesto a hacer concesiones fuertes a Arafat pero en 1996 perdió el poder porque en ocho días, tres veces explotaron bombas en Israel.
“Llegó al poder Netanyahu y también tuvo contactos con Arafat pero éste no dejó el terror. Después, Bush dialogó con él y dijo ‘con esta persona no hablo, porque puedo hablar con los más extremistas pero con un mentiroso que no cumple con nada no voy a hablar’”.
Territorios ocupados
No se constituyó el Estado Palestino, sólo Israel
“Es importante que el pueblo mexicano y tus lectores conozcan los hechos históricos ¿cómo llegaron a nuestro poder Gaza y Cisjordania?” y brinda su versión del origen de la disputa entre Israel y Palestina:
“En 1947 la ONU propuso ‘dos pueblos y dos estados’ y creó el Estado judío y un Estado árabe. Israel aceptó la partición aunque recibimos un país mucho más pequeño del que tenemos y al día siguiente (14 de mayo de 1948) proclamamos la independencia.
“Sin embargo, un día después, cinco países: Siria Líbano Irak —que no tiene frontera con Israel— Jordania y Egipto nos declararon la guerra y perdieron. En 1967, Nasser dijo ‘vamos a aniquilar a Israel’; nos cerraron el acceso al mar y pidieron salir a las fuerzas de la ONU, aunque estaban para proteger a Israel y así dejar el camino a las fuerzas árabes para atacarnos.
“En esta guerra de defensa, en seis días aplastamos a Egipto, Siria y Jordania, ganamos el Sinaí, las alturas del Golán y Gaza y Cisjordania. Seis años después, en 1973, dos países: Egipto y Siria nos atacan por sorpresa en el Yom Kippur. Después de tres semanas, llegamos a 121 km de El Cairo y paramos por la presión de Estados Unidos y la Unión Soviética. Esa fue la última guerra”.
Expansionismo israelí

El diplomático de carrera explica que Siria, Arabia Saudita, Egipto y Libia poseen gran territorio mientras que llaman ‘ocupante’ a Israel, destaca que en 1964, cuando se fundó la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), no había ocupación.
Artzyeli evoca que en el pasado, Israel mantuvo diálogos exitosos con dos líderes árabes: Sadat, el presidente de Egipto “vino a Israel el 19 de noviembre de 1979 porque no quería más guerra; cumplió con su palabra de paz y recibió todo el Sinaí (dos veces el tamaño de Israel). El otro, fue el rey Hussein de Jordania, le dimos territorios por ser un hombre honrado que quiso la paz”.
Enfatiza el representante israelí: “Dame un ejemplo en la historia de un país que ha sido atacado que haya devuelto territorios por una oferta de paz. Los agresores nunca han recibido de nuevo lo que han perdido”.
Subraya Artzyeli que Israel es el único pueblo el mundo cuyo derecho a existir está en discusión. “Israel es el único país cuya mera existencia está amenazada. Irán —miembro de las naciones civilizadas— dice ‘hay que aniquilarlo’ y así fue con Irak, son países con los que no tenemos ningún conflicto, de hecho en el pasado tuvimos buenas relaciones con Irán y con Irak no hay frontera”.
En relación con Arabia Saudita, el gigante islámico, el funcionario afirma que Israel no tiene ningún conflicto y observa que el problema radica en que el mundo árabe está dividido en problemas existenciales profundos: económicos, científicos, culturales y de democracia.
Se pregunta “¿cómo puede ser que en pleno siglo XXI, en todo el mundo hay democracias y los veinte países árabes tienen dictadores –con algunos matices-, la URSS ya cayó todos los países que pertenecían al eje ya tienen democracia o están en la transición?
“El único denominador común entre ellos es el conflicto con Israel. Siria es un país de dos millones de personas con un nivel de vida muy bajo y dictatorial ¿cuántos matemáticos e ingenieros tiene? No tienen derecho a expresar su opinión y entonces atacan a Israel para no enfocarlo hacia su situación interna.
“Según su Constitución, el presidente debe tener 40 años, al día siguiente de la muerte de (Hafez el Assad), la cambiaron para que asumiera su hijo. ¿Qué pasará mañana? ¿Va a ser un país de avanzada?”
Describe cómo Israel a 56 años de su independencia, sin petróleo y agua “a pesar de todas las amenazas externas existenciales, hay democracia, en 56 años. Somos los únicos —en la región— con elecciones libres y el parlamento israelí tiene 10 por ciento de árabes”.
Hablemos de los palestinos
Lamentablemente hay civiles palestinos que mueren en este conflicto. Sea árabe o israelí, un civil inocente no tiene que morir. Los palestinos —Hamas, Yijad islámico—con autorización de Arafat, enfocan intencionalmente sus ataques contra civiles israelíes, en los últimos 3 años han muerto mil civiles israelíes en cafés, dulcerías, restaurantes, buses.
Ellos que hablan de la guerra de piedras y palos, son magos los pobrecitos y esto es intencionalmente, buscando a los civiles”.
Concluye el funcionario afirmando que “para mi Arafat y el terrorista Bin Laden son iguales, si alguien mata a Bin Laden nadie lo va a extrañar, Arafat no es un interlocutor confiable”, de ahí que el proceso de paz deberá continuar con otro representante del pueblo palestino.
Hechos consumados
La Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya, estableció el 3 de julio que la barrera que construye Israel en territorio ocupado, no se justifica con la preocupación israelí por su seguridad.
La Corte estableció también que los asentamientos israelíes en territorio palestino ocupado (incluyendo Jerusalén oriental) son contrarios a la ley internacional y que la construcción de la valla creó un fait accompli, es decir, la anexión de facto de territorio palestino.
La “valla” es una construcción compleja cuya denominación causa debate: para Israel es una “cerca”, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, la llama “barrera” y los palestinos “muro”.
Esta zona está asignada como hogar de 160 mil palestinos. De completarse, otros 160 mil palestinos vivirían en comunidades cercadas. Además,la valla junto al las colonias israelíes altera la composición demográfica del territorio palestino ocupado. Por ello la Corte concluyó, que:
(a) La construcción de la valla construida por Israel, la potencia ocupante, en el territorio ocupado palestino, incluido en y alrededor de Jerusalén oriental, y su régimen asociado, son contrarios a la ley internacional (14 votos a favor y uno en contra del juez estadounidense T. Buergenthal).
(b) Israel debe dejar de romper la ley internacional; debe cesar la construcción de la valla en el territorio palestino ocupado, incluyendo en y alrededor de Jerusalén oriental, desmantelar la estructura y repeler o hacer inefectiva todas las actas regulatorias (14 a favor y uno en contra del juez T. Buergenthal).
(c) Israel debe reparar todo el daño causado por la construcción de la valla en el territorio palestino ocupado, incluyendo en y alrededor de Jerusalén oriental (14 votos a favor y uno en contra del juez T. Buergenthal).
El líder palestino Yasser Arafat describió el dictamen de La Haya como una “victoria para el pueblo palestino”, mientras que el primer ministro israelí Ariel Sharon rechazó acatar el dictamen del Tribunal Penal Internacional (TPI), con sede en La Haya, y ordenó que continúe la construcción del muro de separación en Cisjordania.