Estudios de la Organización de las Naciones Unidas ubican a México como uno de los principales países productores y potenciales consumidores de drogas sintéticas y como el primero en latinoamérica vinculado a la producción de anfetaminas y metanfetaminas dirigidas al mercado estadounidense.
En las principales ciudades de México, primordialmente las de la frontera norte, se registra un alarmante incremento en el consumo de drogas sintéticas o de diseño, sin embargo, el último informe preeliminar – 2003- de la Procuraduria General de la República, señala que no hubo ningún tipo de aseguramiento de la sustancia llamada ‘éxtasis’ y no ofrece información de los puntos de producción o las rutas de tráfico.
El país carece de especialistas que estudien las consecuencias negativas del uso de este tipo de drogas en lo social, lo económico y sobre todo en asuntos de seguridad nacional. Hecho que resulta lamentable dado este problema de salud pública, cuya salida no se observa fácil ni rápida; pues cada vez más niños y adolescentes consumen alguna droga.
La lucha contra la drogadicción ha dado pie a la aparición de programas oficiales y decenas de organizaciones civiles, dedicadas a la prevención sobre el uso de drogas como cocaína y marihuana; pero ahora la lucha debe dirigirse también contra el incremento en la ingestión de drogas sintéticas.
El consumo de drogas sintéticas, por lo ‘barato’ de su costo, se está extendiendo en los países latinoamericanos donde los jóvenes las consumen bajo nombres como éxtasis, píldora del amor, rayo, hielo, cristal y otros.
Las drogas de diseño se ‘sintetizan’ en laboratorios clandestinos; la mayoría se elabora sobre la base de la MDMA (metilenodiximatanfetamina) que posee sustancias estimulantes, y que provocan daños severos e irreversibles e incluso la muerte.
Europa es el primer productor mundial de drogas sintéticas, en particular de éxtasis, denuncia la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) en su informe anual 2003: “Holanda sigue siendo el origen de la mayor parte del metileno-dióxido-metanfetaminas incautada en el mundo”, señala la agencia de la ONU.
Cada año se fabrican lícitamente en el mundo entre 5 y 10 toneladas de metanfetaminas. Contrario a ello, el gobierno de Estado Unidos estima que solo México y EU fabrican de forma ilícita entre 106 y 144 toneladas, para consumo de 1. 3 millones de personas en los Estados Unidos.
A pesar de estas últimas cifras y que el mismo reporte ubica a México como el principal exportador de precursores químicos utilizados en la producción de heroína, el último informe preeliminar de la PGR señala que no hubo ningún tipo de aseguramiento de la sustancia llamada éxtasis en el 2003.
De otras sustancias la PGR reporta que decomisó 229 kilos de metanfetaminas, 361 gramos de efedrina, 28 kilos de pseudoefedrina y 106 kilos de otras sustancias, en 2003.
No todas las drogas sintéticas son ilegales. Hay otras que son utilizadas bajo prescripción médica para combatir el estrés y son conocidas popularmente como pastas, roche, pastillas y rufis, de las cuales también se abusa en su consumo y tráfico.
En México se desvían productos farmacéuticos lícitos que contienen estupefacientes para elaborar drogas ilícitas. Aunque oficialmente no hay datos recientes sobre el uso indebido de éstas sustancias y casi nunca se efectúan incautaciones o decomisos de esas drogas, que por lo general salen de consultorios médicos, fábricas, hospitales y farmacias.
En el 2002 se reportó que 3.5 millones de personas en el país, de entre 12 y 65 años, habían usado drogas. La región norte del país fue la más afectada, seguida de las regiones centro y sur, según la Encuesta Nacional de Adicciones, realizada por la Secretaría de Salud.
Sylvia Ortega, subsecretaria de Educación Pública, dice que en los últimos seis años el incremento del consumo de drogas entre estudiantes de secundaria del Distrito Federal, que pasó de 11.5 a 15.5 por ciento, alertó de que el uso de drogas entre las mujeres crece más que entre los hombres y que uno de cada dos estudiantes ha consumido alcohol alguna vez.
Calculos de la ONU, estiman que en el mundo hay 185 millones de usuarios de drogas, (4.3% de la población mayor de 15 años) y que por cada 2.5 usuarios de drogas en el mundo hay uno en México.
Producción y distribución de drogas

En el marco de la Reunión de la Conferencia de Procuradores Fronterizos México-EUA, realizada este año, el Subprocurador de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada de la PGR, José Luis Santiago Vasconcelos, reconoció que existe una realineación del mercado de consumo, (ante el descenso de consumo de drogas como la heroína), de las drogas sintéticas.
Además señalá que todas las organizaciones delictivas, como los cárteles de los Hermanos Arellano Félix (Tijuana) y el de Amado Carrillo Fuentes (Juárez), ya están realizando estos procesos.
Según la PGR un laboratorio ilegal “bien” equipado para sintetizar la droga sintética cuesta alrededor de tres mil 500 dólares, inversión que recuperan en una semana. En el 2002 la dependencia desmanteló 46 mil laboratorios clandestinos.
En su estancia por México, Francisco E. Thoumi, catedrático de la Universidad Internacional de la Florida, Miami, señaló que gracias a la prohibición de drogas se genera un cambio en la composición del consumo.
“Cuando se aplica mucha represión, la droga sintética se vuelve más atractiva porque es mucho más difícil de confiscar. Los insumos para la droga sintética son legales, y se utilizan para otras drogas, por eso es más difícil su control”.
Fracasa la PGR
Los escándalos de corrupción al interior de la PGR, ensombrecen resultados que tiene en el combate al narcotráfico. En su reporte anual, la JIFE reprobó a la PGR en distintos rubros, e hizo notar el fracaso de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos contra la Salud, desintegrada por el alto nivel de corrupción alcanzada en su estructura en el 2003.
La subsecretaria de Temas Globales de la Cancillería, Patrica Olamendi, señaló que “los informes de la Junta son una herramienta fundamental que nos permite contar con este diagnóstico preciso sobre la situación mundial en materia de drogas, recapacitar sobre las deficiencias que aún encontramos, revisar nuestras estratégicas y reorientar nuestros esfuerzos”.
Carlos Resa, investigador de la Universidad Autónoma de Madrid, da algunas referencias que ponen en duda la calidad de las confiscaciones en México. “Durante el año 2002, la administración de Fox presentó los siguientes datos: el peso de la cocaína decomisada fue el más bajo desde 1987 y la cantidad de marihuana confiscada disminuyó por primera vez desde 1991”.
Dentro de estos números (anormalmente bajos de capturas), la calidad de los decomisos tampoco es para presumir de eficacia gubernamental, dice el también consultor de la oficina de la ONU sobre Drogas y Delincuencia, ya que buena parte de las expropiaciones de droga de 2002 fueron ‘encontradas’, es decir, que las fuerzas de seguridad las descubren casualmente abandonadas.
Por su parte el doctor Tahomi advierte que el Estado no es inútil ante el narcotráfico pero no va a resolver el problema, “la gente espera mucho más de las políticas de lo que pueden dar”, y añade que la legalización tampoco es una solución.
Asegura que dentro de las ganancias por actividades ilícitas, las drogas van a representar en un futuro un porcentaje menor, porque el crimen organizado esta teniendo otras fuentes como el contrabando de personas y de material radioactivo, secuestro, piratería y evasión fiscal.
Pablo Anaya, secretario de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, señala que tanto las drogas de diseño como otras sustancias, “son un grave problema de seguridad nacional porque vemos en algunos países la gran influencia que tienen los narcotraficantes en las decisiones de gobierno”