Desde México, un segundo mandato de la administración Bush se aprecia bajo dos perspectivas que pese a su aparente contraste, coinciden en subrayar la importancia del ascenso del neoconservadurismo estadounidense que menoscaba los intereses mexicanos
La ofensiva militar estadounidense contra Irak, sus diferendos con Europa, la captura de Sadam Hussein, la imposición de una política migratoria excluyente y la afirmación de George Walter Bush de que se considera un ‘presidente de guerra’ invitan a pensar que su reelección impactará más de un escenario interno e internacional.
En una aproximación a los ámbitos doméstico e internacional que influirían en esa reelección, Farid Kahhat, investigador de la División de Estudios Internacionales del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), y César Pérez Espinosa, Coordinador de Estudios Estratégicos del Centro de Investigaciones sobre América del Norte de la UNAM, pasan revista a algunos de ellos:
Farid Kahhat
Incluso si Bush es reelegido, no pronosticaría que prevalezcan las posiciones más duras de la administración como hasta ahora pues ya hay por lo menos un debate interno; EU ha aceptado que ONU se involucre más activamente en Irak.
Irak: Probablemente, Irak no sea un factor negativo en la reelección del presidente estadounidense, en todo caso no incidirá favorablemente. Aunque Bush lo presentó como parte de su guerra contra el terrorismo, hay indicios de que lo que estaba en juego no tenía que ver con la guerra: no hubo vínculos probados entre Saddam Hussein y Al Qaeda y la amenaza por las armas de destrucción masiva (ADM) fue falsa. Falta ver si es una falsedad por errores de inteligencia o si hubo un proceso de inducción política a los servicios inteligencia para producir información sesgada o falsa
Tras el 11 de septiembre (11-S), aumentó la cifra de atentados y víctimas, y el Departamento de Defensa que impulsó esa política debería pagar el costo político. Para establecer si lo pagará, habría que saber si Bush se reelige o no. Además, la economía es más importante para decidir la suerte electoral de un presidente.
Think Thanks: La influencia de los centros de pensamiento como la Rand Corporation en la reelección de Bush sería considerable; parte importante de su trabajo es proveer análisis de inteligencia y económico-político al gobierno o sus entidades y tiene una relación a veces simbiótica con éste.
La Rand no es homogénea y aunque conservadora, unos analistas toman distancia como en el tema de las ADM, otros sugirieron declarar ‘estado hostil’ a Arabia Saudita. Hay una diferencia entre halcones más pragmáticos y halcones más ideologizados.
Manipulación mediática Hubo indicios preocupantes, como la autocensura de medios como la Fox Entertainment Group Inc. o su apoyo total a la ofensiva en Afganistán. Tras el 11-S, la cobertura fue tan penosa que 47% de estadounidenses creían que hubo atacantes iraquíes en los atentados, y como sabemos, es falso. Cada vez más, los media estadounidenses son menos empresas mediáticas y más subsidiarias de otras cuyo negocio principal es otro: la General Electric es propietaria de la NBC mientras provee equipo misilístico al Pentágono. Preguntamos ¿los intereses de la matriz no afectan la cobertura de la subsidiaria?
Hoy que las mentiras oficiales son flagrantes los medios vuelven a la independencia. Bush sigue mintiendo y en la entrevista con Tim Russert dijo que Hussein era una ‘amenaza inminente y el director de la CIA lo desmintió.
Diferendos con Europa. Habrá cambios. Estados Unidos está metido en una ‘camisa de once varas’: con casi la mitad de sus fuerzas de combate ancladas en Irak y un déficit fiscal monstruoso que será difícil de revertir con los 80 mil millones de dólares destinados a Irak y Afganistán.
Necesita reconciliarse con Europa, pues la mayoría de las víctimas en Irak son estadounidenses. Francia o Alemania no participarán en la reconstrucción sin la ONU y sin un calendario para ceder el poder a un gobierno legítimo.
Si Bush se reelige, difícilmente prevalecerá el unilateralismo. A su vez, Kerry ha dicho que intentará restablecer las fisuras con los aliados trasatlánticos de Estados Unidos.
América Latina Algunos países de América Latina apoyaron la ofensiva ‘para no estar en el rumbo de colisión’ y recibir presuntas prebendas. Pero no hubo consecuencias cuando México y Chile se opusieron en el Consejo de Seguridad a un ataque unilateral sin agotar las instancias diplomáticas o de inspección. Colombia, que sí apoyó, recibió requisitorias y Pakistán aún espera un acuerdo para que sus fibras entren al mercado.
Cuando Estados Unidos se obsesiona con los temas de seguridad –Medio Oriente o Asia Central- la agenda del desarrollo –vital para el tercer mundo- pasa a un segundo plano. La región recuperó cierta importancia para neutralizar las iniciativas diplomáticas y comerciales de Brasil.
Cambio de diplomacia Si Bush se reelige habría ‘más de lo mismo’ con matices. Algunos sectores del gobierno empiezan a constatar que los errores son muy graves como para pasarlos por alto, como la ocupación de Irak que implica involucrar en la solución a ONU y los aliados de la ‘Vieja Europa’, entre otros.
Medio Oriente y Rusia A Sharon y Putin no les conviene un cambio. Putin logró presentar su enfrentamiento en Chechenia como parte de la guerra contra el terrorismo. Grozny fue borrada de la faz de la tierra por ataques rusos y no hubo crítica o intervención.
Primero nos tocará ver a los olmos dar peras antes que un estado palestino. Dudo que Sharon patrocine un Estado digno pues son cuatro bantustanes inconexos como en el apartheid sudafricano y Desmond Tutu los llama así.
Sociedad civil En Estados Unidos, el 25 % se opuso a la guerra (de 2003), contra el 90% que apoyó la primera. El aspirante demócrata Howard Dean que siempre se opuso a la guerra, fracasó como candidato pero cambió la agenda del partido. Kerry, que al principio la apoyó, ahora se distancia.
México Para ser honesto, no hay nada bueno en que se reelija Bush. Algunos piensan que los republicanos históricamente han sido más cercanos al libre comercio y al conservadurismo fiscal. No esperaría cambios dramáticos con los demócratas; Clinton redujo la ayuda internacional, aunque serían más accesible.
César Pérez Espinosa
Los republicanos no saldrán a ver qué hacen. Tras la publicación de los informes de que las ADM en Irak eran una emergencia nacional, el caso adquiere un carácter político, es el marketing político.
Irak es un factor importante pero no determinante para la reelección de Bush, por lo que para los críticos del gobierno republicano es un argumento en contra. Todo indica que mintieron y cuando un gobierno miente el costo político es muy alto.
Republicanos y demócratas El voto duro de los republicanos, con un férreo control del Congreso constituye una base electoral importante para la reelección si se considera que es una elección indirecta. El grupo en el poder tiene grandes recursos para crear imágenes y conducir al debate. Se habla de doscientos millones de dólares y eso importa en la política estadounidense. Kerry no es candidato aún y los republicanos observan sus puntos débiles.
Retrato electoral En las últimas elecciones se observó que el elector estadounidense no es homogéneo sino muy heterogéneo. Vota por razones y temas que les importan, muchos se irán por el llamado ‘voto de bolsillo’pues la economía es muy volátil.
Hay que ver también quién vota Tradicionalmente son los mayores, generalmente conservadores y votan por los republicanos; el otro gran sector son las mujeres, la mayoría profesionistas y muchas se identifican con los republicanos. Las minorías con preferencias por los demócratas, votaron por los republicanos en las pasadas elecciones por el Congreso.
Los más organizados políticamente se concentran en Texas, California y Florida y aunque Kerry ha hecho una excelente campaña, aún le falta debatir y hacer campaña ante el candidato republicano. Además enfrentará a la maquinaria republicana, que también existe y funciona según se aceite.
Si no se les cae el sistema –se dice que asignaron unos 300 millones de dólares para evitar esa falla técnica en la ‘democracia perfecta’-, los estrategas republicanos van a la campaña con una visión militar: la elección: distrito por distrito, estado por estado y voto por voto.
No les interesa el consenso como el de las grandes mayorías, con ellos no va el voto ciudadano y aquí habría que destacar cómo fue el voto en California. Ahí hay un alto abstencionismo, no todos votan, hay un electorado manipulado, relacionado con los grupos de interés que cada vez cobran más poder.
Si vuelven a perder los demócratas, eso denotaría una gran crisis en el partido, que deja de ser el partido liberal, de las minorías, con opciones sociales para las mayorías y habría que preguntarse ¿por qué no funciona? Eso lo veremos si en noviembre pierde.
Think Thanks El grupo neoconservador desde hace diez años ha definido bien su programa y así concretó el control del Congreso, por lo que es difícil que los demócratas lo ganen a corto plazo. Y cuando Bush se postule para la reelección lo hará con el sostén de sus diputados y senadores, que se traducirá en un importante respaldo.
El modelo electoral de los Estados Unidos contra la “poliarquía” -según el teórico Robert Dahl-, necesita que intervengan varios actores: partidos políticos muy heterogéneos, como los grupos de expertos (las grandes corporaciones que contratan y mantienen a grupos de académicos que influyen, opinan y escriben en la visión de Estados Unidos).
El mensaje que envían a los ciudadanos de tendencias conservadores se dirige a la toma de decisiones con base en el eje.
Europa y Medio Oriente. La relación con Europa no tendrá grandes cambios y se mantendrá la visión de liderazgo unilateral, no hacia el diálogo multilateral. Será en todo caso, con Alemania y Francia a través del diálogo bilateral.
Seguirá la rigidez de Estados Unidos: “son los elegidos para organizar el mundo” y tratan de influir en todos los casos. No hay esperanza de diálogo o posiciones regionales o locales”.
México: Con relación a la relación bilateral –social, cultural y gubernamental- tampoco habrá cambio en el contexto gubernamental.