La ‘nueva arquitectura’ y modernización de la política exterior mexicana del actual régimen, significó el naufragio de los
principios y el encono con sus aliados históricos
Ajeno al escrutinio de la sociedad, el debate sobre la conducción de las relaciones internacionales es apremiante, según el historiador Lorenzo Meyer y el politólogo Roberto C. Hernández quien opina:
“Si alguien vio que las coordenadas de la política exterior de México tenían que cambiar, ese fue Carlos Salinas. Jorge Castañeda fue la extensión de esa política preactiva con algunos aciertos: el lugar que ocupó y peleó en el Consejo de Seguridad (CS) y la inclusión en la agenda bilateral del tema migratorio.
“Entre los costos, hubo demasiados reflectores: mucho ruido para tan pocas nueces, y crisis coyunturales -como la de Cuba y el voto de México en el CS contra la guerra-. El problema es definir la política exterior y el papel de México en el mundo.
“Castañeda promocionó a Fox y lo puso como un chivo en escaparate. Esos derrapes, esas pifias –las botas de charol, el inexistente José Luis Borgues-, lo exhibían como un hombre con una formación muy precaria. En la lógica del canciller eso le era rentable pues construía sus redes y alianzas políticas. Era su propio juego político”.
Habla el internacionalista Roberto Carlos Hernández Campos, académico de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán y analista del Grupo Consultor Interdisciplinario quien pasa revista a la conducción de la diplomacia mexicana en el actual sexenio.
Desde los 80, al agotarse el Estado benefactor y la reforma del Estado en el mundo, era insostenible la política exterior del régimen priísta y el nacionalismo revolucionario. El ingreso de México al GATT marcó un quiebre histórico.
Stand by
Otro costo de la política exterior de Castañeda es que secuestró el servicio exterior mexicano (SEM). El 60 % de sus designaciones no eran del SEM, de ahí la broma de ‘los diplomáticos de carrera y los diplomáticos a la carrera’, como:
Sealtiel Alatriste -iba a escribir una novela en Barcelona y el canciller lo designó agregado cultural-; José María Pérez Gay –inteligente pero no diplomático, fue agregado cultural en Alemania, Austria y Francia y embajador de México en Portugal- o el poeta Aurelio Asiain, agregado en Japón.
Incluso ya con Derbez como canciller, no se olvida su pugna con Guillermo Sheridan –Director de la Casa México en Francia quien negó su renuncia al canciller pues su designación pasa por el gobierno galo- y que, al parecer, obedecía a la obsesión casi enfermiza de Derbez por borrar la huella de Castañeda.
En la lógica de la administración pública mexicana de volver a empezar de nuevo cada seis años, el SEM que es en el servicio civil de carrera el más añejo y reconocido en el mundo, no fue considerado.
Ese es un flanco interesante, porque la presidencia de Vicente Fox fue producto de una alianza variopinta de fuerzas que tendrían sus cuotas de poder y tres años después vemos grandes defecciones: Castañeda, Porfirio Muñoz Ledo.
- ¿Los principios son obsoletos frente a la globalización?
- Más allá de los gobiernos debe haber principios –no esos con olor a naftalina – para evitar costos políticos tan grandes como el asunto de Cuba. Bajo las coordenadas de la globalización es prácticamente imposible aplicar a la letra los siete principios de política exterior de la Constitución –ni el priísmo lo hacía-.
Si para el régimen anterior practicar una política exterior de principios significó equilibrar las relaciones internacionales, a este gobierno no se le ha dado, porque cada decisión política que toma (en relación con Cuba o EU) mueve el resto de las relaciones.
La condena
Ha faltado un mínimo de inteligencia política, el cálculo de consecuencias. La Comisión de Derechos Humanos de ONU está tomada desde hace años por Estados Unidos, no era el mejor lugar para condenar a Cuba, se hizo y de inmediato México se posicionó al lado de EU.
Hay una condena al discurso de Castro en tono molesto y rijoso y días después el canciller dice “tenemos la mano extendida”, incluso en EU dicen ¿Qué pasó? De nuevo las contradicciones del gobierno actual, que por la mañana dice una cosa y por la tarde otra.
El extraño
Al llegar Derbez sin grandes credenciales diplomáticas (se dijo que había sido un gran funcionario del Banco Mundial y no lo conocían), es un economista a cargo de la diplomacia mexicana y eso expresa la calidad de este gobierno, muy de medio pelo.
Además de los errores imputables al gobierno de Fox no ha habido una discusión a nivel nacional de qué queremos hacer con la política exterior; convertirla en una política de Estado, que lejos de los encontronazos con algún país que socavan el de por sí endeble consenso interno sea al revés, que lo fortalezca.
- ¿Cómo influyen la academia y el legislativo?
- En términos de formación de opinión pública, de señalar estas cosas. En pocos artículos sobre el affaire cubano se percibe que debe discutirse el naufragio de la política exterior de México. ¿Qué lugar debe de ocupar México frente a EU, frente a Cuba? Son preguntas para las que Derbez ni el presidente ni el secretario Creel tienen respuesta.
Comercio sin política
Alarma que se diga: ‘diversifiquemos’ pero ¿Cómo? Si el comercio con EU llega a casi 90 por ciento, en esa lógica de decisiones apresuradas y mal tomadas no se entiende por qué tenemos 19 tratados de libre comercio –uno de ellos con Israel- y del 10% ¿Adónde diversificarlo?
Se debe revisar esa política comercial ¿Con qué racionalidad? ¿Por qué lógica? O la forma en que México cedió a la estrategia para que tropas estadounidenses se sustraigan a la acción de la Corte Penal Internacional que frente a la actual evidencia (maltrato a presos iraquíes) estarían bajo proceso penal en esa instancia.
Cada vez que las Relaciones Internacionales interpelan a México tiene un efecto dominó hacia el interior: polariza a los diferentes grupos políticos y no creo que se resuelva en este sexenio. Hay la percepción de que ya perdimos estos seis años y comparto la idea de que Vicente Fox será recordado por la historia como el hombre que derrotó al PRI, lo mejor hasta el 1 de diciembre de 2000, cuando empezó la cima y luego siguió la sima. Lo que viene es más complicado.