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Se desborda el crimen organizado
José Réyez

Resumen
   
 
 
 
La inseguridad pública hartó a la sociedad mexicana, que no se acostumbra (imposible) a los robos con violencia, secuestros y asesinatos. El reclamo social a las instituciones de procuración de justicia y seguridad pública, obligó al gobierno a echar mano de sistemas y métodos de inteligencia utilizados en otras latitudes, y cuyos resultados se verán en el mediano plazo

Además de la corrupción, la delincuencia ha ganado terreno (por medio se aquélla) dentro de las dependencias. En México, los casos de policías y autoridades de todos los niveles de gobierno involucrados con el narcotráfico y con bandas delictivas, no se agotan. Y la respuesta para enfrentar el crimen está aún en proceso.

Para Genaro García Luna, coordinador general de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), “no hay policías delincuentes, hay delincuentes disfrazados de policías”.

“El peor error de la policía es haber justificado una supuesta eficiencia con corrupción. Este desacierto ha tenido un costo altísimo porque rompió la relación con la sociedad. La gente dejó de respetar a la autoridad y eso es la muerte, porque la razón de ser de la policía, es precisamente la sociedad”, señala por su parte Facundo Rosas, director de Análisis Táctico de la AFI.

La Procuraduría General de la República (PGR) señala que el 93 por ciento de los ilícitos que se cometen en territorio nacional, son del fuero común o patrimonial. Según la consultora en seguridad Kroll, Inc., nuestro país ocupa el segundo lugar en secuestros. En el 2003, advierte, se registraron cuatro mil en Colombia, tres mil en México y dos mil en Argentina.
El Sistema Nacional de Seguridad Pública, indica que del 2000 al 2003, se denunciaron formalmente mil 376 secuestros en todo el país.

García Luna explica las causas: “la investigación, formación y operación policíaca en México enfrenta un rezago de 30 años, cuando el prototipo de agentes judiciales era hacer dinero fácil, estar fornido y tener influencias”. Y propone un remedio de largo plazo: formar cuadros para combatir el crimen mediante el uso de la inteligencia y la tecnología.

El cerebro de la AFI dice que el modelo de la agencia es de alta inteligencia porque se detectan infiltrados mediante métodos de control. “Estamos patentados”, presume. Cuando las cosas están bien hechas, coordinadas, la alta inteligencia es cortar gente que esté dentro del ramo criminal. Es más fácil detectar gente que esté dando de manera voluntaria e involuntaria información, y de gente que tenía compromisos con la delincuencia.

Espionaje telefónico

García Luna opina sobre la investigación de espionaje telefónico (Contralínea 24): “era un trabajo de investigación (de la PGR); el detenido (Víctor Manuel Bernabé Castillo) es del tipo mercenario, le pagaron por la intervención del teléfono. Están investigando porque el implicado al parecer no tiene relación con el operador, y es complicado que se demuestre.

“Hay muchas líneas de investigación, ya que eran personas que se dedicaban a intervenir teléfonos. Nada le importaba (a Bernabé Castillo), si era su esposa, si era un negocio; es lo raro, no se sabe si era para otra actividad. Eran del sindicato técnico. Hay tres detenidos que están declarando”.

Capacitación

Especialista en seguridad nacional, inteligencia, terrorismo, guerrilla y narcotráfico, García Luna explica que los agentes de la AFI para el combate al crimen son capacitados para operaciones de alto riesgo por grupos de acción de Francia, España, Estados Unidos, Alemania y Colombia, con los que hay intercambio en la materia, además mantiene enlaces con la INTERPOL y el FBI.

Destaca que es precisamente en temas de técnicas y fundamentos de investigación el ramo de su especialización, merced a que “hay que tener técnicas avanzadas de investigación, cursos antisecuestros, cursos para el rescate de rehenes, curso contra el terrorismo para extinguirlos y antiguerrilla”.

Para estos temas, por área de análisis, son agentes que se preparan para una mecánica operativa, técnica. Si es para explosivos, es de mecánica de explosivos, etcétera. Son gentes capaces de prevenir el delito. Insisto, buscamos cuadros en términos de inteligencia como herramientas para detener el delito.

Seguridad nacional

El director de la AFI, un ingeniero formado en la vieja escuela del Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional (Cisen) en los tiempos de Jorge Tello Peón, discípulo de Jorge Carrillo Olea, considera que en materia de seguridad nacional se tiene que legislar para contar con un marco de referencia real, donde se determine la operación en el ámbito de la seguridad nacional a favor y en defensa del Estado mexicano.

“La seguridad nacional es un comité que debe definir el alcance de lo que no se puede hacer, crear instituciones sólidas y darle garantías al país. Se debe legislar el alcance que tenga la ley y se debe de activar con el fin específico de garantizar la seguridad del Estado.
Dice que debido a que “todos estamos expuestos, se tiene que legislar, y establecer el marco jurídico para realizar una operación ‘X’, o el alcance que se tenga para determinar cuando sea asunto de seguridad nacional. La ley es una herramienta, el fondo está en que se tenga un marco jurídico real que ponga por encima el interés del Estado mexicano”.

Inteligencia

Más que inteligencia —la inteligencia se uso en la Guerra Fría en el espionaje— es un sistema, es una metodología y para cumplir el objetivo se tiene que llevar mínimo cuatro etapas; hay tesis y modelos que tienen etapas intermedias de discriminación, la fundamental para que un sistema sea completo, pues hubo una gran confusión con el espionaje, creo algo equivocada de lo que es inteligencia, dice por su parte Facundo Rosas, director general de Análisis Táctico de la AFI.

Hoy la parte más eficiente del sector privado y social en países avanzados que hacen inteligencia con una metodología, con un sistema permanente para realizar operativos anticrimen con resultados satisfactorios, agrega.

En términos legales, la AFI funciona como el FBI pero en términos operativos es como la policía española, que tiene funciones integrales de análisis, de investigación, de operación es más amplia, y la agencia ha tomado de varios modelos de otros países, como Alemania, Francia, España y los Estados Unidos.

Facundo Rosas, reconoce que mientras la delincuencia está desbordada, la policía está en un proceso de reestructuración. Agrega que, “el peor error de la policía es haber justificado una supuesta eficiencia con corrupción”.

Para el funcionario, “este desacierto ha tenido un costo altísimo porque rompió la relación con la sociedad. La gente dejó de respetar a la autoridad y eso es la muerte, porque la razón de ser de la policía, es precisamente la sociedad”.

Reconoce que la desconfianza de los mexicanos en el sistema judicial se refleja incluso en las cifras oficiales: sólo uno de cada cuatro ilícitos es denunciado; y de cada 10 delitos denunciados, sólo uno termina en arresto.
Secuestros

El gran negocio ya no está en las empresas. De diciembre de 2001 a junio de 2004, los secuestradores solicitaron, por concepto de rescates, poco más de cinco mil millones de pesos, de los cuales se han pagado 282 millones 308 mil pesos, según reporta la PGR.

Dentro de su competencia, la AFI investiga los delitos del fuero federal, entre ellos la delincuencia organizada. Con sus cinco mil 600 agentes, esta institución despliega operativos nacionales para desarticular bandas delictivas.

Desde el inicio de sus acciones a la fecha, por medio de la metodología policial basada en modelos operacionales, la Agencia ha resuelto 419 casos de secuestros en todo el país, y ha detenido a 305 presuntos plagiarios.

“Los Colmenos”; “Los Muñoz”; “Los Judas”; “Los Ántrax”; “Los Solís”; “Los Colombianos”; “Los Focus”; “Los Chatos”; “Los Ferreteros”; “El Wilbert”; “Los Satánicos”; y “Los Chacales”, son algunas de las bandas desarticuladas por la AFI.

“Es como un tablero de ajedrez donde operan el delincuente y el oficial; el analista está atento a la evolución del infractor. Nosotros trabajamos bajo la premisa de que no hay delincuente que por sí solo pueda llevar a cabo un secuestro, necesita de la participación de alguien más”, explica Facundo Rosas.

Por eso, las líneas de investigación comienzan con el rastreo de llamadas; así, los agentes estudian el patrón de comportamiento del delincuente, a través de sus enlaces telefónicos.

“Si vemos que hay una comunicación de cualquier parte de la República, de la misma caseta o teléfono, verificamos si se trata de comunicaciones con otros integrantes de la banda”, dice Rosas.

En el caso de los secuestros, la prioridad es evaluar las probabilidades del asesinato de la víctima; por eso, en una investigación policial no existen las casualidades. “Sólo manejamos elementos objetivos que permiten acercarnos a un primer plano, y de ahí bajar a las línea sólidas de investigación. Perseguimos los elementos en común de todas las comunicaciones”, expone Rosas.

Otra manera de allegarse datos es por medio de las víctimas que han sido rescatadas. La información que obtienen los agentes es sistematizada, para luego determinar indicios importantes que conducen hacia los delincuentes.

“La investigación empieza a tener sentido. Tenemos los perfiles y cruzamos esta información con el patrón de conducta; entonces se crea una red, hay retratos hablados, hay gente que observó algo, hay información de las casetas, y algunas otras pistas; el siguiente paso es verificar quien vive en esos sitios que pueda ser el responsable”, asegura.

No obstante, el funcionario reconoce que “el cuerpo policial es muy complejo. De repente la interacción con los colegas y las contralorías es muy complicada por lo temas y la formación, esto son cosas que tiene que solucionar el gobierno”.

Según la AFI, en los 419 casos investigados hasta ahora se ha logrado la liberación de todas las víctimas. El órgano de inteligencia de la PGR señala que a lo largo de sus 29 meses de vida, ha coadyuvado en 114 casos con los estados de la República, mediante la Unidad de Coordinación de Intercambio de Información Policial.

Estructura

A dos años y medio de su constitución, la AFI no ha conseguido profesionalizar a todo su personal. El problema es de origen. Facundo Rosas, explica: “solicité personal con carrera terminada, sociólogos, psicólogos, químicos, y casi me ejecutan”.

Hasta hace poco, al interior de la PGR los policías investigadores con licenciatura terminada eran vistos como “secretarias”; pues estaban acostumbrados a los policías fornidos de entre 30 y 35 años, con estudios de secundaria como mínimo requisito académico. “Ahora, la inteligencia es el área más importante”, asegura Rosas.

Agrega que “hay un proyecto de crecimiento con perfiles académicos: abogados, psicólogos, ingenieros. Es un trabajo multidisciplinario y para que esto no se quede en la improvisación lo certificamos con un manual de calidad, así hay una revisión permanente a través de auditorías.

El Diagnóstico sobre la Seguridad Pública en México, 2004, elaborado por Graciela Pérez García del Centro Fundar, señala que “no es claro que los cursos vayan generando mayor profesionalismo dentro de sus corporaciones, sobre todo, por la gran movilidad laboral que existe en el campo, así como a las constantes purgas que existen dentro de las corporaciones”.

Ante este panorama, García Luna considera fundamental “fortalecer el servicio de carrera para la policía, hasta ahora inexistente, a través de la capacitación. Si somos capaces de crear un sistema policial sano, en cinco años podremos mandar a nuestros cuadros al interior del país”.

Secuestros resueltos

• En el 2001, la AFI resolvió 67 secuestros y aseguró a 26 presuntos secuestradores de seis organizaciones criminales.

• En 2002, solucionó 107 casos de plagiados, y aseguró a 109 integrantes de 14 bandas de secuestradores

• En el 2003, resolvió 169 secuestros, y aseguró a 114 presuntos secuestradores relacionados con 19 bandas.

• Hasta junio de 2004, resolvió 76 secuestros y aseguró a 56 presuntos plagiarios, además, desarticuló a nueve bandas.

Método

Facundo Rosas reflexiona: “en mi vida nunca quise ser policía, soy ingeniero, mi carrera es la seguridad nacional, soy analista en temas internacionales, contrainteligencia, inteligencia, terrorismo, y tuve que participar para la seguridad preventiva con esquemas de metodología”.

Hoy, por ejemplo, en el área de secuestros se tiene un contador que habla el lenguaje, un psicólogo que atiende la parte de la crisis; un químico para cosas químicas, es decir, cambia el concepto y obliga a la evolución de sistemas y procedimientos, basado en la inteligencia, advierte.

Dice que para enfrentar al narcotráfico, la gente está preparada. “Buscamos tener la ventaja operativa en todos los sentidos, para ir investigando, además de la ventaja de la información para la operación, porque la ventaja de los delincuentes es logística en la operación para mantenerse en custodia”.

Destaca que el programa operativo nuestro ha sido de co-llevar con los colegas porque el gran retraso de la policía judicial se agotó como estaba definido; hay policías judiciales patrullando y hay policías preventivos que siguen investigando. Hay agentes de la Policía Federal Preventiva (PFP) haciendo inteligencia.

En México por ejemplo, en la aparte jurídica está la policía municipal; una policía estatal preventiva y la policía judicial que investiga; y una policía federal preventiva y otra de investigación.

A nivel estructural en las policías de los estados la parte de prevención fue como una inercia. En los países de avance de seguridad pública, la policía más importante es la del sector social, que tienen cuidado por la sociedad.

En México es lo contrario, es la policía más abandonada es la municipal. El principio de esta parte de esa capacidad del registro contra el crimen, en México no hay placas, es el principio de registro contra la delincuencia, el ABC del combate al crimen.

La parte más importante de la decantación de información corresponde a los policías de despliegue, la ciudad de México son casi 80 mil. Se pensaba tener información para tareas preventivas, lo que se hacía era captar la información que ayudara a la prevención de la incidencia delictiva.

Así, se plantea un esfuerzo para hacer una policía federal con dos sentidos: sumar las facultades jurídicas para que tenga planeación e investigación y la logística de operación y la capacidad de despliegue para captar la mayor información y procesarla, es un ciclo entero. Si se comparte información pero con sistema y con un procedimiento además del protocolo, pasa a ser una investigación.

Se tiene un sistema integral, el policía que está cargando los datos en el sistema y ese sistema le integra la parte correspondiente, cada día, la idea es que si se articula ese esfuerzo da más capacidad de tener un despliegue que responda a lo criminal y combata el delito con esas bases.

Como es una federación, se crea una estructura policial en el que se quiere meter a los estados en materia de información. En México la policía es un híbrido, hay policía federal y nacional y agencias integrales.

Mi teoría es que la corrupción está ligada con el modelo concebido de la policía que con el mismo policía. Si un policía gana tres mil pesos al mes y paga una renta de seis mil pesos, ¿De dónde saca lo demás? Donde vive un policía está el mayor índice delictivo, es decir, el vecino de la policía es un delincuente.

 
 
 

 


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