El secretario de Gobernación, Santiago Creel Miranda, ha mostrado incapacidad para llegar a acuerdos con la oposición, no tiene una estrategia inteligente de política interna y se ha convertido solamente en un espectador privilegiado de los problemas políticos y sociales del país
Son más de tres años desde que Santiago Creel asumió el cargo como secretario de Gobernación y aún no ha podido encontrar los mecanismos para manejar la política interna. A poco más de la mitad del gobierno foxista, y más cerca del 2006, se mantiene como un secretario de bajo perfil en medio de disputas partidistas y una serie de problemas que no ha podido resolver.
Problemas sociales no resueltos, diferencias con otros miembros del gabinete y una descoordinación con la Presidencia, han sido las características que definen a la Secretaría de Gobernación (Segob), y que ha impedido que sea la orquestadora de los cambios políticos esperados desde el 2000, coinciden especialistas políticos.
Para algunos doctos en la ciencia política, Santiago Creel ha tenido problemas para transformar una secretaría que fue durante los regímenes priístas la “temible” institución que se dedicó por mucho tiempo al espionaje político y a la represión de los líderes sociales, en una institución que debe mantener el control político en tiempos de pluralidad y gobierno dividido.
Ángel Gustavo López Montiel, director de la carrera de Ciencias Políticas del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), considera que la principal diferencia y virtud de Creel respecto al régimen priísta, es que es el primer secretario de Gobernación que llega al puesto salido de las luchas políticas a favor de la democracia y por lo tanto es una figura que inspira autoridad moral, lo que vino a cambiar la “mala” imagen de la Segob.
Sin embargo, dice, a pesar de que se ha dado mayor significado a la vigencia del Estado de derecho y de enfatizar como mecanismo político la negociación y no la imposición, han habido temas como los problemas internos en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) o lo que sucedió con la elección de los consejeros del Instituto Federal Electoral (IFE), en que se extraña la presencia de una autoridad más firme en sus decisiones políticas.
“La cuestión es que no ha habido negociación, no solamente por incapacidad del secretario, sino que ahora no impera el verticalismo sino la pluralidad, y es más difícil garantizar la gobernabilidad en la pluralidad. Hay un contraste muy marcado y extrañamos la eficiencia política de la vieja Secretaría de Gobernación, y que funcionara al mismo ritmo en la democracia”, justifica el catedrático.
Para López Montiel, Santiago Creel se topó de frente con la realidad del cambio de régimen que sufrió el país, pues de una política autoritaria se pasó a una democrática pero sin cambios en el sistema económico neoliberal, lo que originó conflictos, principalmente con el secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz.
“Con menos elementos a la mano, con más competidores que están en una lucha encarnada por el poder, pregúntele a Elba Ester Gordillo o a Roberto Madrazo, se hace más difícil que las órdenes lleguen más verticales”, dice Montiel.
-El viejo régimen era más político.
-El viejo régimen era más político, pero con una política impositiva verticalista, que persiguió a quienes no estaban de acuerdo con él: tal vez era muy eficiente con Fernando Gutiérrez Barrios, Manuel Barttlet, Mario Moya Palencia o Luis Echeverría, quienes tenían un manejo político impresionante, pero era una política opresiva. Deberíamos pedir a Santiago Creel que diera mejores cuentas acerca del arte de gobernar el país, que es el arte de provocar las convergencias contra las divergencias.
La ineficacia
A los 49 años, 20 de ellos como abogado, profesor universitario, consejero ciudadano del IFE, diputado federal y candidato al gobierno del Distrito Federal, Santiago Creel ha afirmado en diversas ocasiones su compromiso de conciliar con los diferentes actores políticos del país, cosa que no ha conseguido del todo.
Para Benito Nacif, coordinador de la División Política del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), la ineficacia de Santiago Creel radica en varios factores: “en el nuevo entorno político, en el cual las viejas reglas y los poderes ya no existen, la inexperiencia del secretario, y que tienes a un potencial candidato del PAN a la Presidencia, entonces las estrategias para llegar a ser candidato entorpecen su desempeño”.
Nacif reconoce que Creel ha dejado de lado varios elementos importantes que son necesarios para hacer más eficiente a Gobernación, como es una mayor participación en el Congreso, con operadores políticos que estén cabildeando en todos los flancos y la capacidad para movilizar el apoyo al presidente dentro del propio PAN.
Juan Luis Hernández Avendaño, coordinador de la carrera de Ciencias Políticas en la Universidad Iberoamericana, coincide en que debe haber más trabajo legislativo por parte de la propia dependencia, pero “esto no se nota porque el organismo se ha convertido prácticamente en un espectador privilegiado que solamente observa y ve como los partidos son incapaces de llegar a acuerdos con el gobierno y no tiene una estrategia inteligente de política interna. Es una secretaría sin iniciativa y con poca creatividad política”.
Afirma que la responsabilidad de Creel en la falta de políticas internas es que comparte con Fox lo “bien intencionado”, pero también la “ineptitud política”. “Su carrera política le ha dado ciertos elementos para saber hacia donde avanzar en tiempos de incertidumbre; sin embargo, no era el más adecuado para manejar la operación política de Vicente Fox. Si hablamos de personajes, tenemos que hablar de Porfirio Muñoz Ledo, pues fue una pieza clave en la transición”.
Para, el perredista Gilberto Ensástiga Santiago, secretario de la Comisión de Justicia y Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, y quien criticó duramente la postura de Creel en su tercera comparecencia, no considera que la ineficacia de la Segob se deba a la persona que la dirige, sino a las políticas que se han instrumentado.
“Gobernación no ha jugado su papel protagónico en la Reforma del Estado, pues ninguna institución ha sufrido una transformación radical antes del 2000; seguimos viviendo con las mismas instituciones que fueron derrocadas.
“El Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) sigue funcionando igual porque no hay una política definida en materia de seguridad nacional; en materia electoral el IFE ha tenido un retroceso significativo para la vida democrática del país, porque la Secretaría de Gobernación estuvo ausente en la elección de consejeros”, considera.
Los errores
Desde el principio de la administración foxista, Santiago Creel ha tenido que enfrentar diversos problemas políticos que han dejado de manifiesto su incapacidad para resolverlos.
Para los especialistas, uno de los errores más graves que cometió Creel ocurrió en el fracaso del proyecto del nuevo aeropuerto de San Salvador Atenco, el cual “le restó credibilidad por la forma en que manejó el conflicto; es cierto que Gobernación no era la única responsable, pero la forma en como fracasa todo el proyecto, le causó un daño serio a esta administración y se le vio tibio e incapaz”, asegura Benito Nacif.
Los entrevistados coinciden en que con más de 14 puntos de descontento social en el país, sin una solución a los asesinatos de Ciudad Juárez, sin un arreglo a los problemas migratorios, sin un política clara en materia de seguridad nacional, sin acuerdos entre las fracciones parlamentarias, sin un liderazgo en el gabinete presidencial y a menos de tres años de las elecciones presidenciales, la actuación de Santiago Creel al frente de la Segob seguirá siendo ineficiente.
“En los próximos tres años nada va a ser diferente, será una secretaría de bajo perfil y con poca capacidad para influir en los asuntos de política interna. Parece más bien que Creel se está cuidando de no salir raspado en alguna posición para poder ser candidato para 2006”, dice Nacif.
Seguridad Nacional, talón de Aquiles
Un tema que ha causado controversias en las últimas semanas, es el tema de la actuación de agentes de seguridad estadounidenses en aeropuertos mexicanos. Varios legisladores han expresado su preocupación por la violación a la soberanía nacional.
Javier Oliva, especialista en temas de seguridad nacional, considera que aunque los aeropuertos están supeditados a varios tratados internacionales que permitirían que agentes del FBI estén trabajando en México, “la molestia no es por la cooperación de agentes extranjeros en territorio mexicano, sino porque nos enteramos por los medios de comunicación estadounidenses y no por nuestras propias autoridades”.
Para el asesor de seguridad nacional del PRI, este tema “pone de manifiesto una vez más la incapacidad de Creel y del secretario de Comunicaciones y Transportes, Pedro Cerisola, para manejar estos temas, en donde se nota la falta de coordinación entre los funcionarios, lo cual les impide cumplir con su responsabilidad”.
Oliva señala que como en este tema y otros, se pone de manifiesto que la Secretaría de Gobernación no tiene un plan específico en materia de seguridad nacional, “y ni siquiera se nos ha informado que beneficios obtendremos. Si se mantiene la inercia, la incapacidad de Creel se va a agudizar en los próximos años”, sentencia.