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Fraude en Luz y Fuerza
Ana Lilia Pérez

Resumen
   
 
 
 
La Compañía de Luz y Fuerza del Centro adjudicó un contrato por casi 20 millones de dólares a la empresa española Unión Fenosa, por un proyecto de modernización. A nueve años de firmado y pagado el “paquete”, clasificado como un asunto de seguridad nacional, éste nunca se cumplió. Actualmente el expediente está reservado hasta por 12 años.

Pocos trabajadores de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (CLyFC) sabían de la existencia del “paquete”. De manera informal lo llamaban el “Proyecto Juárez”, porque las oficinas para el diseño y la ejecución del proyecto se ubican en el número 90 de Avenida Juárez, en la Colonia Centro del Distrito Federal.

Era enero de 1996, en pleno sexenio de Ernesto Zedillo y la CLyFC, entonces dirigida por Jesús Jiménez Villafuerte, arrendó ese inmueble para que una veintena de personas de distintas nacionalidades, trabajadores de Unión Fenosa, Desarrollo y Acción del Exterior, S.A. (UF), implantaran el Proyecto de Modernización de la CLyFC a un costo de 19 millones 939 mil 105 dólares.

En el amplio expediente abierto en la Secretaría de la Función Pública, en donde se acumulan los 9 contratos firmados entre la CLyFC y Fenosa, se explica cómo entregaron el proyecto directamente a la empresa española, es decir, sin someterlo a licitación pública, a pesar del monto y la importancia del contrato, sólo con el argumento de que era un asunto de “seguridad nacional”.

En los primeros años del gobierno Foxista, la Secretaría de la Contraloría ordenó una auditoría directa a la CLyFC, bajo el número 2032/01, y en la cédula de la Secodam se explica una serie de irregularidades sobre el monto fiscalizable de casi 20 millones de dólares.

La cédula interna de la Contraloría, firmada por Raymundo Fuentes García, director entonces de Auditorías Directas, es otra de las pruebas que integran el expediente, el cual está considerado por la CLyFC como “reservado” y según informó el IFAI será abierto hasta dentro de 12 años.

Sin embargo, para Horacio Medésigo, director comercial de la CLyFC, el expediente abierto a Unión Fenosa no es un asunto de “seguridad nacional”, sino sólo una “información clasificada de carácter estratégico”.

En una amplia entrevista en sus oficinas, Medésigo sostuvo que el contrato con Unión Fenosa se frenó de origen cuando los directivos de la empresa optaron por no integrar a los trabajadores al desarrollo del proyecto. La traba, explica, era el Contrato Colectivo de Trabajo del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), el cual es muy específico respecto de las funciones de cada sindicalizado.

Medésigo detalla que hoy, bajo la administración de Luis de Pablo, se plantea aprovechar lo hecho por Fenosa, la cual reconoce que no es una empresa de sistemas, sino de electricidad con capacidad de atender mercados y clientes con una estructura que se parece a la de la Luz y Fuerza en algunas operaciones.

El funcionario dice desconocer si la Secretaría de la Función Pública (SFP) cerró el caso o si lo envió a reserva; pero confirma que la relación con Fenosa se mantiene porque falta implantar el sistema modernizador en la CLyFC, además de que todavía se le adeuda a la empresa española 5 millones de dólares, lo cual se liquidará cuando haya un plan de operación el proyecto.

La CLyFC acordó con el SME que no tendría más cooperación con esta empresa, y únicamente la revisión y ampliación del proyecto, porque “lo que cuenta es que seguimos necesitando el instrumento de modernización”.

El director comercial señala que la CLyFC vende entre 2 mil 200 y 3 mil 300 millones de dólares anuales de energía, y tiene pérdidas de más del 25 por ciento, del cual el 15 por ciento (300 millones de dólares) está asociado a ‘pérdidas técnicas’ como robo, fraude e insuficiencias administrativas.

Pero el SME sostiene que no cesará en su reclamo de que se sancione a la empresa española por el incumplimiento en los contratos diseñados, pues se violó con ellos el Contrato Colectivo de Trabajo de la CLyFC. “Es una estrategia diseñada con dolo para estrangular a Luz y Fuerza, eje del desarrollo de México y esencial para la seguridad nacional. El SME tuvo conocimiento del Proyecto Juárez, asignado a Unión Fenosa, después de firmados los primeros contratos”, asegura el secretario del Interior del sindicato, Martín Esparza, quien recuerda que la explicación que les dio el entonces director de la compañía, Jesús Jiménez Villafuerte, fue que “se trataba solo de una asesoría”.

 

El proyecto

La estructura de la CLyFC abarca 20 kilómetros cuadrados en la región donde se ubica el 40 por ciento de los usuarios de energía eléctrica del país, y donde se consume el 25 por ciento total de la energía que se produce en México. Su área de operación son el Distrito Federal y los estados de México, Puebla, Morelos e Hidalgo.

Su sistema de distribución está reconocido como uno de los más importantes del mundo, por la cantidad de usuarios a los que da servicio. El grupo Unión Fenosa se comprometió a hacer más eficientes los sistemas de nómina, almacenes, facturación e información para la alta gerencia que la empresa manejaba desde años atrás. Sólo que Unión Fenosa, si bien era una de las compañías generadoras de luz de mediana importancia en España, no tenía ninguna experiencia en sistemas como el de la CLyFC.

Fue en España, sede de UF, donde se diseñó el proyecto que en noviembre de 1995 se presentó a los directivos de la CLyFC. Se trataba de un software que incluía cuatro sistemas: Sistema de Información Económica (SIE), Sistema de Gestión del Abastecimiento (SGA), Sistema de Gestión Comercial (SGC) y Sistema de Administración de Recursos Humanos (SARH).

De la noche a la mañana la Dirección General de Luz y Fuerza decidió actualizarse por medio del sistema propuesto por Unión Fenosa, sin considerar la opinión de la Gerencia de Sistemas, área técnica y normativa en materia de informática de la propia empresa.

El proyecto fue aprobado, pero durante su realización ninguno de los trabajadores del área de sistemas de la CLyFC tuvo participación. Unión Fenosa tampoco realizó estudios ni analizó las necesidades y requerimientos para la supuesta modernización, es decir, nunca se supo que era lo que se iba a modernizar.

La Gerencia de Sistemas no atendió las actividades relativas a la elaboración de estudios de mercado, factibilidad, viabilidad y otros que sirvieran de parámetro para saber qué servicios realmente se requerían de Unión Fenosa. Tampoco se estudiaron las propuestas de ésta, simplemente fueron aprobadas.

Actualmente, Luz y Fuerza maneja exactamente el mismo sistema que diseñaron sus propios técnicos hace más de tres décadas. Las 50 mil personas —entre trabajadores y jubilados— reciben su pago mes a mes a través del mismo sistema de nómina. Los recibos de cobro se emiten de igual manera. Los lectores de medidor van casa por casa. Es decir, el proyecto de casi 20 millones de dólares quedó en papel, y Luz y Fuerza aún tiene un adeudo con Unión Fenosa de más de 5 millones de dólares.

De los pisos que ocupaban los trabajadores de Unión Fenosa en avenida Juárez N. 90, a fines de 2003 fueron abandonados. Camionetas de la compañía se llevaron cajas de expedientes, documentos y computadoras. Los 40 trabajadores de Luz y Fuerza que Unión Fenosa tomó prestados para este proyecto fueron reinstalados en sus plazas originales.

 

Los contratos

El Proyecto de Modernización de la CLyFC fue fraccionado en nueve contratos, cuyas copias obran en poder de Contralínea. Los programas de Fenosa se realizarían durante un periodo de tres años, de 1996 a 1998.

Los primeros dos contratos, sin número, con fecha del 11 de diciembre de 1995, fueron firmados por Jesús Jiménez Villafuerte, entonces director de CLyFC, y por Juan Ignacio de Alvarado González, gerente regional de UF, quien de acuerdo con el documento declara que Unión Fenosa es una empresa española constituida mediante escritura pública número 1086 de fecha 19 de mayo de 1995, legalizada con número de identificación fiscal A-28-394088 ante el Ministerio de Hacienda del Reino de España.

En las cláusulas de los dos primeros contratos destaca que Luz y Fuerza debía suministrar todos los materiales, equipo, instalaciones y hasta personal requerido por Unión Fenosa, y que este personal, pagado por Luz y Fuerza, trabajaría bajo la dirección de UF el tiempo que ésta lo indicara.

En ninguno de los contratos se aclaraba qué tipo de materiales, equipo e instalaciones requeriría UF, ni los límites de éstos, tampoco se justificaba su requerimiento; ni se indicó la obligación de Luz y Fuerza a guardar confidencialidad sobre datos y documentos del proyecto, “incluyendo los resultantes del cumplimiento del contrato”.

Aunque desde los dos primeros contratos se registraron retrasos e incumplimientos por parte de Unión Fenosa, entre enero de 1997 y diciembre de 2000, el entonces director de LyF, José Merino Mañón, autorizó otros 7 contratos y distintas prórrogas sin ninguna sanción a UF por incumplimiento, al tiempo que se extendían hasta diciembre de 2000, el último mes de gestión de Merino Mañón.

Del tercero al noveno, los contratos están señalados con los números siguientes: SS-104/97, del 24 de enero de 1997; SS-137/97, del 30 de junio de 1997; SS140/97, del 30 de junio de 1997; SS-165/97, del 2 de noviembre de 1997; SS-166/97, del 7 de noviembre de 1997; SS-157/96, del 16 de diciembre de 1996, y el noveno y último contrato firmado el 21 de diciembre de 2000, sin número.

Viajes entre México y España, viáticos que incluían estancia, alimentación, gastos de transporte y gastos personales; un edificio propio y jugosos sueldos para el personal de Unión Fenosa, no tuvo límites, todo se pagó con el presupuesto de gasto corriente de una paraestatal que hoy vive una crisis permanente.

La Propuesta de Colaboración Profesional elaborada por Unión Fenosa, habla de los honorarios del personal basados en una estimación “del esfuerzo y tiempo a lo largo del Proyecto”.

Las tarifas por día, de acuerdo con las categorías, estimadas en dólares eran: coordinador, mil 638 dólares; jefe de proyecto, mil 274; jefe de equipo, 910; jefe de grupo, 790; consultor, 790; jefe de equipo Ibersis México, 600; consultor Ibersis México, 306; expertos Unión Fenosa, 910.

En la propuesta no se aclara el número de personal que se requería para el proyecto, pero las cláusulas de los contratos obligaban a LyF a brindar a Unión Fenosa todas las facilidades para su trabajo, incluido el del personal que UF en su momento solicitara.

 

Seguridad nacional

A través del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública se solicitó a la CLyFC el número de contratos mediante los cuales se asignó de manera directa a Unión Fenosa. La respuesta fue la siguiente: “esta entidad se encuentra impedida para proporcionar la información que requiere por estar clasificada como reservada por un periodo de 12 años”.

Entre los motivos que justifican la reserva, se señala que durante 1996 la Junta de Gobierno de la CLyFC acordó elaborar una propuesta para la Reestructuración y Modernización del Organismo, misma que “no es posible asumir como proyecto en virtud de que no se ha aprobado”.

Menciona que los proyectos fueron adjudicados directamente a Unión Fenosa por el carácter confidencial y estratégico de los mismos, y advierte que se trata de información estratégica, técnica, financiera y de planeación, “cuya difusión podría afectar la operación, desarrollo y proyectos futuros de la entidad, y consecuentemente podría poner en riesgo la prestación del servicio público de energía eléctrica de la zona central del país ”. Aclara que el proyecto aún se encuentra en fase de propuesta.

Los pocos trabajadores de Luz y Fuerza que conocieron el “Proyecto Juárez”, mostraron su inconformidad desde que se inició, generada principalmente por las diferencias que había con los involucrados.

 

La investigación

En enero de 2002 la Unidad de Auditoría Gubernamental de la Secodam ordenó una auditoría directa a la CLyFC por los contratos otorgados a Unión Fenosa, en la que señala como monto fiscalizable 19 millones 589 mil 105 dólares.

Las observaciones de la Secodam hablan primero de una indebida adjudicación de contratos, incumplimiento y de irregularidades cometidas por los funcionarios de Luz y Fuerza al otorgar nuevos contratos a pesar los retrasos en que incurrió Unión Fenosa.

Dichos contratos fueron adjudicados y aprobados pese a que estaban plagados de irregularidades, como el hecho de no especificar el monto del IVA. Las irregularidades, indica la Secodam, violaron los artículos 10, 21, 30, 43, 53 y 55 de la Ley de Adquisiciones y Obras Públicas.

Las cédulas internas de la orden de auditoria 2032/01 de la Contraloría, indican que ninguno de los sistemas propuestos por Unión Fenosa dentro del Proyecto de Modernización fue concluido; tampoco se cumplieron con los tiempos establecidos en los contratos, aunque las ventajosas cláusulas para Unión Fenosa sobre la CLyFC eran violatorias a la Ley de Adquisiciones y Obras Públicas.

La cédula interna firmada por Raymundo Fuentes García, director de Auditorias Directas de Secodam, indica que los sistemas presentan la siguiente situación:

• Sistema de Información Económica (SIE): se encuentra en etapa de implantación; no obstante que la fecha contractual inicialmente pactada para su conclusión fue al 31 de diciembre de 1998. Con fecha 2 de enero de 1999 se firmó convenio modificatorio, cuyo objeto fue dejar abierta la fecha para la entrega de los productos de SIE, contraviniendo el artículo 53 de la Ley de Adquisiciones y Obras Públicas.

• Sistema de Gestión del Abastecimiento (SGA): en etapa de implantación, cuando debió concluirse el 5 de septiembre de 1997, según contrato. El 30 de agosto de 2000, dos años con 11 meses después de la fecha compromiso de entrega, se firmó convenio modificatorio, en donde se estableció dejar abierta la fecha para la entrega de los productos de este sistema, omitiendo lo establecido en la Ley de Adquisiciones y Obras Públicas, artículo 53 y Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público, artículos 15; 50, numeral V; y 52.

• Sistemas de Gestión Comercial (SGC): de acuerdo con su contrato debió terminarse el 16 de julio de 2000, sin embargo, aún está en proceso de implantación.

• Sistema de Administración de Recursos Humanos (SARH): está situado en su fase de implantación, no obstante que debió concluirse.

No obstante los atrasos en la entrega de los sistemas, el 21 de diciembre de 2000, al arranque del gobierno de Vicente Fox, LyF formalizó con Unión Fenosa un contrato adicional para dar continuidad y vigencia a los mismos proyectos, el cual tuvo un costo de 849 mil 832 dólares, en el que tampoco se especificaba el IVA, y aunque su vigencia era del 21 de diciembre de 2000 al 3 de abril de 2001, para enero de 2002 tampoco se habían concluido los trabajos.

 

Informes maquillados

El informe de la CLyFC 1998-1999 señala que se terminaron los nuevos sistemas correspondientes a información económica contable y recursos humanos, y que ambos estaban a punto de ser instalados y “complementarse” el nuevo sistema de abastecimiento.

Al respecto la auditoria de la Secodam indica que en enero de 2002 aún estaba en etapa de implantación. Da cuenta de que los sistemas de Reestructuración y Modernización “han tenido un avance significativo en el periodo que nos ocupa y algunos ya están operando parcial o totalmente”. Sin embargo, hasta enero de 2002 ninguno de los sistemas estaba concluido y mucho menos en operación.

El mismo informe indica que en diciembre de 1998, LyF autorizó la implantación del Sistema de Gestión Comercial, con fecha de inicio y conclusión de febrero a diciembre de 2000, cuyo retraso se debió a diferencias con el sindicato, y a que hubo “necesidad de reprogramar estas actividades” para septiembre de 2001. Detalla que al 31 de agosto de 2000 había un avance del 99 por ciento del software.

La llegada de la administración Foxista fue determinante para el llamado Proyecto de Modernización; sin embargo, los panistas en el poder decidieron cerrar el caso de Unión Fenosa.

El informe de septiembre de 2001 de LyF, indica que el 4 de junio de ese año sus directivos celebraron un Convenio Modificatorio con Unión Fenosa, en el cual, “por voluntad de ambas partes”, quedaron suspendidos los efectos del contrato N.SS 157/98 (para el desarrollo y la implantación del Sistema de Gestión Comercial y para la Terminación e Implantación del Sistema de Recursos Humanos).

Además, indica que todos los sistemas y sus aplicaciones estaban terminados desde el 31 de agosto de 2001, y “por lo tanto disponibles para su implantación en todas sus funciones”. Aun sobre la supuesta disponibilidad de los sistemas, con la suspensión a los efectos del contrato N.22 157/98, su instalación fue suspendida de manera indefinida. De acuerdo con los resultados de la auditoria de enero de 2002, los datos presentados por Luz y Fuerza en sus informes detallados anteriormente estarían falseados.

 

Sólo papel

Jubilado luego de más de tres décadas en el área de sistemas de la CLyFC, el ingeniero Romero Maisner dice haber participado en la elaboración de los sistemas de nómina, cobros de recibos por consumo de luz y en el cerebro con el que desde hace 30 años trabaja la empresa.

Asegura que nadie le pidió a él ni a ninguno de sus compañeros, información sobre los sistemas de LyF que requerían ser modernizados. Que Unión Fenosa prometió llevar a la compañía a lo último de la modernidad, eso sí lo recuerda. Que si los sistemas propuestos por la empresa española eran eficientes, nunca lo supo, tampoco sus compañeros jubilados, ni los que aún están en activo.

“Nos vendieron un proyecto de papel”, se queja Javier Sainz, ingeniero de la CyF.

Maisner dice que en las oficinas centrales de la paraestatal yacen arrinconados los sistemas operativos con los que Unión Fenosa se comprometió a colocar a LyF a la vanguardia tecnológica.

Uno sobre otro, hojas de papel engargoladas con carátulas vistosas, de un lado el logotipo de Unión Fenosa, del otro el de Luz y Fuerza. Oculto, dentro de cajas de cartón selladas, como archivo muerto, se guarda el proyecto que nunca se cumplió y tuvo un costó de casi 20 millones de dólares.

 

“Una ganga”: CLyFC

Desde un inicio LyF decidió no incluir a sus trabajadores en el proyecto de Modernización por considerarlos un “obstáculo” para su desarrollo, reconoce el director comercial de la empresa, Horacio Medésigo, pues el proyecto de UF contemplaba modificar el Contrato Colectivo de Trabajo de la paraestatal.

Argumenta que el proceso de modernización nunca se concretó porque al tener conocimiento de las “insuficiencias y faltas de acuerdos”, la Junta de Gobierno de la compañía decidió aplazarlo. Luego de que LyF erogó casi 20 millones de dólares en un proyecto irreal, el directivo dice que era un proyecto “muy ambicioso”.

Del encubrimiento al incumplimiento de Fenosa, Medésigo dice que el principal obstáculo para que implantara el sistema son los trabajadores de LyF, ya que desde un inicio no hubo convenio con ellos ni se les notificó acerca de los intentos de la dirección por modificar el sistema operativo de la compañía.

Medésigo minimiza el fraude en el que incurrió Unión Fenosa: “simplemente no se logran los convenios que se requieren y la fase final de los proyectos no puede funcionar porque la condición era ‘te entrego funcionando el sistema, pero para que funcione necesita haber quien lo haga’”.

-¿Fue un contrato adecuado la asignación directa?

-No puedo pronunciarme sobre el instrumento que se uso para la adjudicación de los programas, resulta muy complejo analizar qué era lo que había atrás. Lo que sí sé es que los contratos son legales, los firmaron las personas que tenían el poder para hacerlo, y que independientemente de lo que ya se pagó, unos 15 millones de dólares, se modificaron porque no había posibilidad de implantación.

De las constantes prórrogas autorizadas en los contratos, calificadas por la Secodam como violatorias a la Ley de Obras Públicas, Medésigo justifica: “la administración toma una decisión: ‘abro los contratos de tal manera que la fecha de entrega no sea necesariamente un imperativo de reventarlos y tirar a la basura lo que ya está’.

Asegura que el proyecto está terminado en un 95 por ciento, “lo que falta es la implantación, claro que el sistema no funciona- que es el propósito central del contrato- porque se dieron algunas circunstancias adicionales”.

Ni el incumplimiento de contratos en las fechas de entrega, ni las prórrogas incumplidas, ni el adeudo que LyF mantiene con Fenosa, parecen argumentos suficientes para que los directivos de LyF promuevan demanda alguna contra Unión Fenosa.

El director comercial dice que los contratos están vigentes, y más aún, tienen una fecha abierta para su implantación, lo que deja a Unión Fenosa en la posibilidad de mantenerse impune en este fraude y entregar el proyecto hasta que ellos lo decidan.

“No indefinidamente porque seguramente en la parte comercial del contrato hay un momento donde ya no le conviene ni a uno ni a otro; digamos que esa no sería una cuestión que contractualmente te obligará a reventar el contrato”.

 

Deslinde

Aunque en su momento la Secodam hizo observaciones sobre las irregularidades del proyecto y de los contratos, no se establecieron responsabilidades por los causales de la ley en términos de haber afectado a la empresa. Al respecto Medésigo señala: “no me corresponde a mí comentar nada más, quien está encargado de este asunto dijo ‘esto está complejo’, no se pueden llamar causas de fuerza mayor, pero sí evidentemente que no hubo una dificultad.”.

-¿Por qué una controversia entre LyF y Secodam?

- Porque la Secodam puso en la auditoria que no le gustaba la forma; dijo que la adjudicación estaba planteada de manera incorrecta. Desde el punto de vista técnico, dijo que la adjudicación no era correcta porque no cumplía los requisitos del artículo 82 de la ley vigente. LyF contestó que, como se demostraba en los papeles que tenía, no la habían adjudicado por el artículo 82 sino por el 81. Eso está por escrito.

-¿Se esgrimió el asunto de seguridad nacional?

-No, el asunto de seguridad nacional en el sector público, cuando está bien hecho, pues francamente le corresponde, supongo, a la Sedena, a Gobernación tratándose de los asuntos migratorios, a la información de la PGR. Seguridad nacional es muy duro. Yo creo que son costos adicionales, información clasificada de carácter estratégico.

-Sobre todo con el conflicto con el Sindicato

-No me atrevo a decir cuál sería el razonamiento detrás. Probablemente tenga que ver con el hecho de que ya tenían este convenio de colaboración técnica y que razonablemente se pensaba en aquel entonces que Fenosa podría trabajar. Ahí una observación que yo ví y que después escuché en una conversación informal: Fenosa no es una empresa de sistemas, pero es una empresa eléctrica, que tiene capacidad de atender mercados y clientes con una estructura que se parece a la nuestra en algunas operaciones.

-¿En la actual administración hay casos de corrupción, extorsión, sobornos para arreglar el contrato?

-No, no, no. Desde luego que no.

-¿El caso está cerrado en Contraloría?

-No lo sé, eso es algo que tiene que debe contestar la Contraloría.

-Se entiende que fue cerrado el asunto

-Yo no sé si lo cerraron, si lo mandaron a reserva. Yo creo que lo que ocurrió fue, o que los argumentos de LyF fueron suficientes para desvirtuar el carácter de la observación o que no hubo manera en ese momento de probar que había habido alguna dificultad. Ninguna de las personas que participaron en esto, trabajan hoy en LyF. 

Medésigo agrega que en la última negociación contractual entre directivos y sindicato de Luz y Fuerza la dirección a cargo de Luis de Pablo se comprometió a cancelar el acuerdo de cooperación con Fenosa, pero aclara que “en el fondo lo que cuenta es que seguimos necesitando el instrumento de modernización”.

Se le cuestiona si en estas negociaciones, (que el Sindicato confirma, están aplazadas) ha participado la representación regional de Fenosa, Medésigo dice que no han requerido a Fenosa para “no contaminar las cosas”.

De los señalamientos del SME de que se trata de un fraude el funcionario se excusa demeritando al SME:

“Al interior del propio sindicato en este momento se está dando una discusión muy abierta. Lo que me dicen mis compañeros representantes del área comercial --hay siete mil trabajadores-- es, ‘a mí me importa un cacahuate quién lo haga, lo necesito para trabajar, más allá de la ideología, lo que necesitamos es el instrumento’”.

Deja claro que la administración de Luis de Pablo no promoverá ninguna demanda y que liquidará el adeudo a Unión Fenosa “cuando haya un plan”, lejos de tribunales, es decir, resolver el asunto que causó un daño patrimonial por casi 20 millones de dólares de manera amistosa.

“No hay forma de que esto se haga distinto. Claro, lo hay en el tribunal, nos peleamos y nos obligarían a hacerlo, nos defenderíamos con las uñas, pero no imaginamos una respuesta donde terminemos de solucionar nuestro problema de atención a clientes derivado de algo que tenga que resolver un juez”.

-¿La actual dirección está tranquila de que un nuevo gobierno los investigue y los acuse, que pudieron haber heredado un problema que se complicaría?

-La racionalidad económica era aprovechar lo que ya teníamos, no tenemos erogaciones adicionales, tampoco de que hayamos querido imponer el sistema, estamos incorporando a los trabajadores a este ejercicio. Claro, alguien siempre puede decir ‘es que debiste haber abandonado el proyecto, tirado a la basura’.

-¿Van a pagar todavía cinco millones?

-Si arranca, cinco millones es una ganga.

-¿Están tranquilos ante esta situación?

-Hemos actuado con legalidad, con buena fe y con apertura.

-Sería posible que el Congreso interpusiera una demanda fincando responsabilidad a la actual administración por no frenar estos contratos irregulares. 

-Por supuesto, el Congreso tiene sus facultades y estoy seguro que llegado el caso tendrían ellos que determinar el alcance legal. Es un asunto que no tiene que ver con lo que nosotros creamos. Hemos tratado de despolitizar esta cuestión, porque si todo lo que hagas para modernizar una empresa lo politizas, la factibilidad de tener avances se vuelve mucho más lenta. Si fuera solamente el problema que no nos gusta Fenosa pues pasado mañana nos vamos con Ericson y ya lo tiene. El dinero no se va a regresar, lo cobraron y lo entregaron.

Contratos del Proyecto de Modernización de la ClyFC

Los contratos
Número Fecha Concepto Monto en dólares Vigencia Plazo de ejecución

1. S/N 11/12/95 Servicios profesionales de asesoría para llevar a cabo la Fase I del Proyecto de Modernización empresarial de Luz y Fuerza en los que se refiere a sus áreas de distribución y comercialización 225.000 No especifica vigencia Inicio 11/12/95

Conclusión 16/02/96


2. S/N 11/12/95 Servicios profesionales De asesoría para llevar a cabo la Fase I del proyecto de Modernización Empresarial de Luz y Fuerza en lo que se refiere a la rehabilitación y Modernización de la red eléctrica de distribución 125.000 1 de octubre al 31 de diciembre de 1996 Inicio 11/12/95

Conclusión 16/02/96


3. SS-104/97 24/01/97 Diseño funcional del sistema de información económica 227,880 24 de enero al 21 de febrero de 1997 Plazo de ejecución: 24 de enero al 21 de febrero de 1997


4. SS-137/97 30/06/97 Implantación del sistema de información económica 3,600,000 Del 30 de junio de 1997 al 30 de diciembre de 1998 Del 30 de junio de 1997 al 30 de diciembre de 1998 (18 meses a partir de la firma del contrato)


5. SS-140/97 30/06/97 Mejoras inmediatas de la Gestión en el área de abastecimientos y asistencia en el diseño funcional del sistema de gestión de aprovisionamiento 259,875 Del 30 de junio al 5 de septiembre de 1997 Del 30 de junio al 5 de septiembre de 1997


6. SS-165/97 2/11/97 Diseño funcional del sistema de gestión comercial 439,994 Del 2 de noviembre de 1997 al 17 de marzo de 1998 Del 2 de noviembre de 1997 al 17 de marzo de 1998 (3.5 meses a partir de la firma del contrato)


7. SS-166/97 7/11/97 Implantación del sistema de gestión del abastecimiento licencia software 2,991,524 Del 7 de noviembre de 1997 al 7 de diciembre de 1998 Del 7 de noviembre de 1997 al 7 de diciembre de 1998 (13 meses a partir de la firma del contrato)


8. SS-157/96 16/12/96 Implantación del sistema de gestión comercial y para terminación e implantación del sistema de recursos humanos 11,220,000 Del 16 de diciembre de 1998 al 16 de julio de 2000 Del 16 de diciembre de 1998 al 16 de julio de 2000 (19 meses a partir de la firma del contrato)


9. S/N 21/12/00 Dar continuidad y vigencia a los Proyectos de Desarrollo e Implantación de los Sistemas de Información Económica, de Gestión, de Abastecimiento, de Gestión Comercial y de Administración de Recursos Humanos 849,832 Del 21 de diciembre de 2000 al 3 de abril de 2001 A partir de la firma del contrato al 3 de abril de 2001

 

Rec 2

CLyFC: quiebra permanente

El senador Manuel Barttlet califica como un “total despropósito” el que tres directores de LyF —Jesús Jiménez Villafuerte, José Merino Mañón y Antonio Caso Aguilar— hayan contratado a la empresa española Unión Fenosa para organizar administrativamente la empresa, y advierte que en su momento se tendrá que demandar responsabilidades a dichos funcionarios.

“Estamos hablando de un contrato multimillonario en dólares que no termina y que no se realiza nunca; el solo hecho de haberle entregado a Unión Fenosa la reorganización de Luz y Fuerza es un absurdo total, porque no tiene la experiencia mínima que tiene Luz y Fuerza”.

Dice que es mundialmente sabido que el sistema eléctrico mexicano es “infinitamente mucho mejor que el español, así que ¿cómo contratar a una empresa extranjera que está además interesada en que truene la Compañía de Luz?”. El senador compara: “es como la iglesia en manos de Lutero”.

Para el SME el Proyecto de Modernización pudo ser desarrollado por los trabajadores del área de Máquinas Electrónicas y Procedimientos de LyF, en donde hay ingenieros en sistemas egresados de prestigiadas instituciones académicas como la UNAM y el Politécnico.

Si LyF hubiese asignado el proyecto a sus propios trabajadores, “no habría hecho el gasto a una trasnacional que cobró casi 20 millones de dólares y no entregó nada”, dice Martín Esparza, secretario del Interior del SME, quien explica la historia negra de Unión Fenosa:

“No es líder en proyectos de gestión ni modernización, todavía es inexplicable porqué Luz y Fuerza la contrató si es una empresa sin capital propio, vive de préstamos del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, y va por el mundo pirateándose los sistemas de información de todas las empresas eléctricas y generadoras de energía”.

La forma de operar: “con los supuestos servicios de consultoría y asesoramiento, se mete a las empresas, promete desarrollar algunas áreas o modernizarlas, así obtiene información confidencial y luego, cuando se abren las privatizaciones, es la primera que se adjudica los contratos. En estos años a Unión Fenosa se le han dado contratos como generadora independiente de energía en el norte de México, que también es violatorio de la Constitución”.

-En los informes de labores Luz y Fuerza dice que el retraso del proyecto se debe a que el sindicato no le permite…

-¡Eso es una mentira! Desde que estaba como director Alfonso Caso, Unión Fenosa tiene el mismo pretexto. Hemos manifestado abiertamente que estamos a favor de la modernización de la compañía, que Unión Fenosa instale sus sistemas, los trabajadores los evaluaremos y si no sirve, entonces exigiremos primero que se anulen los contratos y promoveremos un juicio contra esa empresa, porque ya hay observaciones de la Contraloría.

Dice que la última vez que plantearon el asunto al actual director de LyF fue durante la revisión del Contrato Colectivo de Trabajo 2004-2006. Luis de Pablo les manifestó que él mismo estaba en pláticas con Unión Fenosa y que de los resultados les informaría. Ahora el asunto es “confidencial”.

 

Juicio penal

Para el senador priísta Manuel Barttlet, los funcionarios de la CLyFC han incurrido en responsabilidad de acuerdo con la Ley Federal de Responsabilidades, y para eso es preciso continuar las denuncias para enjuiciarlos penalmente y con responsabilidades económicas y administrativas, porque esto es un atraco a la nación.

¿Qué opina del desempeñó de Luis de Pablo?

-No ha hecho absolutamente nada por la compañía a su cargo. Allí están casos como este de Unión Fenosa; él sería el indicado para denunciar ese fraude de millones de dólares.

¿Se verá a alguno de estos funcionarios en la cárcel?

-Yo creo que muchos de ellos lo merecen.

¿Los contratos ilegales que otorgó LyF, se hicieron en gobiernos priístas?

-El que inicia el entreguismo se llama Carlos Salinas de Gortari, le sigue su ahijado Zedillo, y el ahijado de Zedillo es Fox. Los tres son enemigos de México.

-Durante el primer año del gobierno Foxista, LyF firmó un contrato modificatorio para declarar suspendidos los efectos del último contrato con Unión Fenosa, ¿qué opina?

-Que están tapando la suciedad. Repito, ¿qué viene a enseñarnos Unión Fenosa? Ellos no tienen capacidad para hacerlo. Si querían modernizar a Luz y Fuerza podrían haberlo hecho perfectamente los mexicanos, porque el sistema eléctrico nacional tiene los mejores técnicos.

¿Se debe considerar asunto de seguridad nacional?

-Así es; la diferencia es que los asuntos de seguridad nacional se deben trabajar entre mexicanos. Otorgaron el proyecto a una empresa extranjera, violando la Constitución, las leyes y cometiendo un claro fraude.

 

 

Fenosa: incumplimientos, “simples imprevistos”

Semanas después de que la Secodam hiciera las observaciones sobre el trabajo de Unión FENOSA, el entonces gerente regional fue sustituido por Jaime de la Rosa, quien desde hace dos años representa a la trasnacional española en México, América Latina y el Caribe.

De la Rosa señala que los contratos cumplen “los requisitos de forma y legalidad establecidos en las leyes mexicanas” y califica los incumplimientos como simples “imprevistos”.

“Durante el desarrollo de los proyectos pueden presentarse situaciones imprevistas que deben resolverse entre las partes. Fenosa ha señalado a las autoridades de Luz y Fuerza su determinación de honrar los compromisos contractuales tan pronto como las partes encuentren los mecanismos que permitan concluir el objeto de los contratos”.

Sin embargo en los contratos se establecen cláusulas que obligan a Luz y Fuerza a no proporcionar información legal sobre el proyecto sin la autorización de Unión Fenosa.

De la Rosa dice que desconoce la razón por la que los directivos de Luz y Fuerza decidieron asignarles de manera directa el proyecto, sin someterlo a licitación pública, pero “existía un acuerdo de cooperación técnica entre ambas partes”.

-Todas las irregularidades de Unión Fenosa integran un expediente clasificado por la actual dirección de Luz y Fuerza como “reservado”, ¿Unión Fenosa hizo algún arreglo con Luis de Pablo para archivar el expediente?

-Unión Fenosa no participa en las decisiones respecto a la confidencialidad de la información (sic) adopte cualquiera de sus clientes. Respeta las determinaciones de Luz y Fuerza a este respecto y por supuesto que no tienen obligación de consultarnos.

Jaime de la Rosa dice que Luz y Fuerza todavía tiene un adeudo de más de cinco millones de dólares, y que gestionará el cobro “cuando se cumpla la implantación de los sistemas de acuerdo con los contratos celebrados”, los cuales luego de más de cuatro años de retraso, todavía no tienen fecha para su conclusión, y tampoco se sabe si –una vez instalados los nuevos sistemas- estos funcionarán.

 
 
 

 


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