Abundan las irregularidades en la millonaria licitación del sistema de telepeaje para las carreteras del país. La empresa ganadora, sin experiencia en el ramo ni tecnología ni capital suficiente, incumplió el contrato y elevará en 300 por ciento el costo de cada cruce vehicular
Luego de un proceso de licitación en el que abundaron las irregularidades en la firma de un contrato por 6 mil 78 millones de pesos entre Caminos y Puentes Federales (Capufe) y la empresa Información para la Diversión (ID), el costo de cada cruce vehicular aumentará en 300 por ciento, y además de los incumplimientos de la empresa, Capufe ni siquiera ha evaluado rescindir el compromiso.
Según el contrato, ID estaba obligada a entregar el 27 de mayo pasado el nuevo sistema computarizado de telepeaje para las carreteras integradas al Fideicomiso de Apoyo para el Rescate de Autopistas Concesionadas (FARAC). No lo hizo y no es seguro que tenga la capacidad de hacerlo en lo que resta del año.
Miguel Arturo Barousse, coordinador de Modernización de Capufe, reconoce: “efectivamente han existido retrasos, algunos imputables a la propia empresa y otros al propio Capufe. Las razones de los atrasos se deben a los periodos vacacionales o puentes en los que el organismo tiene como política suspender trabajos en las plantas de cobro para no entorpecer el servicio a los usuarios.”
Añade que “se están analizando las causas que son imputables a la empresa ID y a Capufe.” El funcionario destaca la multa que por este incumplimiento se le aplicó a ID por cinco millones 350 mil pesos “tal y como lo prevé el contrato que rige estos trabajos.”
El contrato se firmó después de llevarse a cabo la licitación pública internacional 09120001-02/03 para la administración de gestión de cobro del sistema de telepeaje y medios electrónicos de pago de la red carretera.
No obstante que ID no cubrió la totalidad de las bases del concurso al no especificar en tiempo y forma el crecimiento de los últimos cien carriles de los 550 a operar, Capufe lo declaró ganador y firmó el contrato el 27 de mayo de 2003.
Sospechosamente, el contrato resultó muy benévolo con la empresa de Víctor Manuel Gómez Rodríguez, pues señala que durante los primeros cuatro años Capufe no podrá rescindirlo. A cambio, establece penalizaciones en caso de incumplimiento, lo que no coincide con las bases del concurso.
El coordinador de modernización de Capufe, por su parte, señala que “se trata de un contrato que proviene de una licitación pública en la que participó gente tanto de la Contraloría Interna como de la Secretaría de la Función Pública. La empresa hizo la oferta más económica y que cumplía con los aspectos técnicos y financieros.”
Barousse argumenta que “los cuatro años se han dado porque es muy importante que ID haga una labor de comercialización para lograr las metas que se establecen en el propio contrato. El acuerdo establece metas que la empresa debe cumplir.”
Según el contrato, durante el primer año ID debe cumplir con 10 millones de transacciones al año; en el segundo, con 50 millones; en el tercero, 75 millones y en el cuarto, cien millones. “Si la empresa no cumple con esas transacciones se le va a penalizar” advierte el coordinador de Modernización.
El origen
Durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, Gómez Rodríguez se hizo de uno de los molinos de nixtamal que privatizó el gobierno federal en el estado de Guerrero. En ese momento se le cuestionó su cercanía con Raúl Salinas quien, supuestamente, habría intervenido en la compra. Posteriormente fue acusado de evasión fiscal.
Sin experiencia en sistemas de peaje, ID nació en 1995 dirigida al mercado de las diversiones y con el propósito de instalar mostradores en campos de golf. El contrato millonario para instalar el sistema de telepeaje le fue adjudicado cuando no realizaba actividad alguna, no contaba con personal y poseía un capital de apenas 150 mil pesos. Atrás dejó a Telepeaje de México, donde estaban asociadas Inbursa, Tales, de Francia, e Integra Ingeniería.
Al respecto, Miguel Arturo Barousse dice que ID cumplió con lo establecido en las bases de licitación en lo que se refiere a experiencia tecnología pues “se presentó a la licitación de manera coasociada con la empresa española Tecsidel, una de las empresas del ramo del peaje más importantes del mundo.
“Y en la parte económica, Tecsidel cumplió con lo que establecían las bases y presentó las garantías económicas que ahí se estaban estableciendo para el proyecto que se está desarrollando.”
La carta de crédito por un monto de 15 millones de pesos que ID entregó originalmente a Capufe, había sido otorgada por el empresario Sergio Paredes, ex socio de Gómez, del que se separó desde junio de 2003.
ID tuvo que cambiar la carta de crédito por otra de la empresa Televent, subsidiaria de la española Abengoa, quien había sido descalificada en el mismo concurso. La Secretaría de la Función Pública no se pronunció al respecto.
Aumenta peaje
ID ha buscado crédito con distintos bancos. Bancomer sugirió a ID negociar con Capufe el aplazamiento de la fecha de inicio de las operaciones pactada en el contrato.
El banco considera de alto riesgo otorgar el financiamiento pues no puede asegurar su recuperación aún cuándo iniciará el nuevo sistema de cobro del peaje. Ni siquiera se han definido los sitios en los que se ubicarán los dos centros de control y operación que exige el contrato, ni tampoco existe proyecto arquitectónico alguno.
Con el acuerdo, Capufe aceptó que el costo a pagar por cada uno de los vehículos que pasen por las casetas de peaje pase de un peso con 47 centavos más IVA a cinco pesos con 35 centavos de 2004 a ocho años más, cuando se acabe de pagar los más de seis mil millones de pesos por los que fue firmado el contrato.
Al respecto, Barousse aclara que “eso no se reflejará en la ciudadanía. No se aumentarán las cuotas en 300 por ciento”. El funcionario asegura que el costo no se va a cubrir aumentando el presupuesto a Capufe, sino que “va a salir de la eficiencia y de los ahorros que se van a tener en el organismo.”
Dice que no se debe perder de vista que “el proyecto actual incluye el equipamiento en 185 plazas de cobro, de toda una estrategia de comercialización en el que se le van a ofrecer al usuario nuevos productos con una tecnología más avanzada en telepeaje, como son tarjetas de proximidad y la posibilidad de utilizar tarjetas bancarias para pagar el peaje en las modalidades de prepago y pospago.”
Según el coordinador de Modernización de Capufe “se trata de un proyecto muy importante para los propios usuarios. De acuerdo con lo establecido en el propio contrato todo el equipo que incluye esta licitación es del gobierno federal. Pasa a manos del Capufe y además hay una cláusula donde se garantiza que no va a haber obsolescencia tecnológica.”