|
Negocio multimillonario,
la migración ilegal tiene atenazado a México por
las fronteras norte y sur. Es tan apetecible el negocio y tan
susceptibles las autoridades a la corrupción, que en
la disputa por el control las mafias extranjeras adelantan a
las pandillas mexicanas. Baja California y Chiapas son escenarios
de esa guerra soterrada por el dinero de los migrantes.
En Chiapas se
producen más de 28.3 millones de cruces de indocumentados
-el año pasado apenas deportaron a 120 mil ilegales-,
con su estela de corrupción y crimen organizado. Y en
Baja California desde principios del 2003 apareció en
el corredor Tijuana-San Diego, la Gringo Coyote Company -como
se le conoce en el bajo mundo de Tijuana-, una mafia integrada
por estadounidenses dedicada al tráfico de indocumentados.
Y aunque los
gobiernos de México y Washington endurecieron sus controles
migratorios como consecuencia de los atentados del año
pasado en Nueva York, el flujo es incontenible.
Y por lo visto
deberemos convivir con esa realidad, porque el Instituto Nacional
de Migración prevé que los flujos de personas
se incrementarán en los próximos años.
7
mil mdd
Con más de 50 millones de cruces al año en el
corredor Tijuana-San Diego-Los Angeles -de los 300 millones
que se presentan en los 3 mil kilómetros de frontera
entre México y EU-, es una de las zonas más disputadas
por los traficantes de indocumentados. El interés es
estrictamente económico.
Informes del
Departamento de Estado señalan que en el año 2000,
los traficantes de indocumentados que operan en la frontera
México-Estados Unidos obtuvieron ganancias de más
de 7 mil millones de dólares.
Incluso, en entrevista,
la vocera del Buró de Aduanas y Protección Fronteriza
del Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos, Laureen
Mack, informó que en lo que va de este año fiscal
(octubre-octubre), oficiales de la garita de San Ysidro-Tijuana
han detenido a 123 traficantes de indocumentados, pero el dato
es que 95 son estadounidenses. Es decir, 80 por ciento de los
llamados polleros.
Una prueba de
que los coyotes gringos controlan este jugoso negocio, es la
nueva mafia conocida como Gringo Coyote Company.
Laureen Mack,
entrevistada en San Diego, California, señala un dato
inquietante: la mayoría de los traficantes fueron detenidos
cuando intentaban pasar a menores mexicanos.
Las estadísticas
del consulado de México en San Diego confirman que en
lo que va del año, alrededor de 3 mil 500 menores mexicanos
han sido repatriados, muchos detenidos en compañía
de ciudadanos estadounidenses.
Mack afirma que
la garita de San Ysidro es la vía más utilizada
por los traficantes y para cruzar utilizan documentación
falsa o los esconden en la cajuela o cofre del auto. San
Ysidro ocupa uno de los primeros lugares en detención
de ilegales, sostiene Mack.
En San
Ysidro son detenidas diariamente hasta 100 personas por
ese motivo, añade.
Esas mismas estadísticas establecen que en el pasado
año fiscal -1 de octubre del 2001 al 30 de septiembre
del 2002-, en la garita de San Isidro-Tijuana fueron detenidas
24 mil personas sin documentos. De octubre del 2002 a julio
del 2003, los rechazados suman 17 mil.
Laureen Mack
reconoce que a la primera potencia económica del mundo
le faltan recursos para poder enjuiciar a todos los detenidos
por traficar con indocumentados, y que es preocupante
que cada vez más ciudadanos estadounidenses
formen mafias de traficantes de seres humanos.
Los 95 coyotes
gringos detenidos enfrentan cargos criminales por intentar penetrar
Estados Unidos con indocumentados, especialmente brasileños,
argentinos, rusos y coreanos. Antes eran más ucranianos,
explica Mack.
Sabemos que en este momento en la frontera de Tijuana flota
una buena cantidad de rusos, brasileños y argentinos
en espera de penetrar a EU, principalmente California, indica
Laureen Mack.
Para combatir
ese delito, dice, tenemos como prioridad la puesta en marcha
de servicios de inteligencia, pues solamente si nos enfocamos
a conocer más sobre la operación de estas mafias,
podremos desmantelarla, señala la portavoz del
Buró de Aduanas y Protección Fronteriza del Departamento
de Seguridad Interna de Estados Unidos.
Lo que no reconocen
las autoridades estadounidenses en San Diego y a regañadientes
el Instituto Nacional de Migración en la ciudad de México,
es que esta actividad es posible gracias a la complicidad de
funcionarios aduanales en ambos lados de la frontera.
Cálculos
extraoficiales apuntan a que una tercera parte del dinero que
pagan los indocumentados termina en los bolsillos de funcionarios
de migración de ambos países.
Gringo
Coyote Company
Un par de meses después del ataque de septiembre a Nueva
York, un numeroso grupo de anglosajones reforzaron en California
una compleja organización para traficar con seres humanos.
El objetivo, internarlos en EU para servir como empleados con
los más bajos salarios.
Los polleros
gringos se especializan en europeos del Este, sudamericanos
-argentinos y brasileños- y mexicanos -principalmente
menores de edad-, porque dentro de los indocumentados existen
clases y hay de mojados a mojados.
La diferencia
la establece la cuota que pagan. El cruce cuesta entre 3 mil
500 y 4 mil dólares, según a donde quieran llegar.
Esta mafia la integran ciudadanos estadounidenses, algunos de
ascendencia mexicana, pero dirigida por anglosajones, pues entre
la delincuencia hay de coyotes a coyotes.
Los de origen
latino se dedican al acarreo de indocumentados hacia el sur
de California y de EU y los anglos la dirigen.
La telaraña
comienza a tejerse en territorio gringo, cuando una persona
que requieren llevar consigo a familiares o amigos contacta
con los especialistas en el tráfico de ilegales, que
casi siempre es un anglosajón.

Fichaje de mojados |
El contratante
debe estar dispuesto a pagar hasta cuatro mil dólares
por un trabajo garantizado. Es decir, colocar el
mojado justo en el sitio que determine el cliente. Sobre decir,
que los anglos --los coyotes-jefe-- no aceptan el regateo.
Muy pocos mexicanos
residentes en Tijuana trabajan para la Gringo Coyote Company
como choferes. Su tarea es buscar y recoger en Tijuana a los
indocumentados en el lugar que designa el contratante en EU,
que puede ser la casa de algún pariente o amigo, pero
generalmente es un hotel.
El coyote-chofer
intercambia contraseñas para identificarse y traslada
al indocumentado a un domicilio particular, generalmente una
residencia en un fraccionamiento de lujo o colonia popular,
según el precio pagado.
El pollo
-como conocen los mexicanos al indocumentado- permanece unas
horas o varios días, según el tráfico en
la frontera, pero sobre todo que corresponda con el turno de
funcionarios estadounidenses en las garitas de San Isidro y
Otay, porque con las autoridades mexicanas no hay problema.
La siguiente
etapa está a cargo de un anglosajón que llega
ex profeso desde EU en un vehículo que aparenta ser de
modelo reciente. Son los coyotes-guía.
Se trata de un
ejército de jóvenes, y otros no tan jóvenes,
pero todos con la característica de tener pelo rubio
y ojos claros, quienes cruzan la frontera en ambos sentidos
al volante de vehículos rentados en agencias del perímetro
de San Diego o en automóviles comprados en lotes de coches
usados --los populares yonkes-- y con el común denominador
de estar en impecables condiciones para que parezcan nuevos.
Estos jóvenes
estadounidenses reciben mil dólares por cada pollo
que recojan en Tijuana y pasen a EU.
En Tijuana se
dirigen a una casa de seguridad, habilitada como estación
de traslado, enclavada en colonias tan populares como Independencia
o Libertad, pero también en residencias de exclusivos
fraccionamientos como Playas de Tijuana o Chapultepec.
Llegó
la hora, dice el coyote-guía al indocumentado cuando
se enfila al cruce fronterizo.
En el trayecto
a la garita, llama por teléfono celular para recibir
autorización e instrucciones. Desde el otro lado de la
línea le indican la ruta (Otay o San Ysidro) y número
de carril.
Al menos dos
oficiales de Migración de EU en la garita de San Ysidro
facilitan el paso de los automóviles de los
polleros que invariablemente usan placas de circulación
de EU.
Con la confirmación,
el coyote-guía se relaja e incluso platica con el indocumentado
hasta pasar el momento de la revisión.
Los nervios por
hacer cola en la garita, que puede llegar hasta
una hora, terminan cuando el vehículo se detiene frente
al inspector estadounidense, quien despreocupado revisa la documentación
de los pasajeros y con la habitual frialdad y arrogancia interroga
en inglés al conductor del vehículo: ¿a
dónde se dirige?, ¿qué fue
a hacer a Tijuana?, ¿algo qué declarar?.
Segundos después,
el coyote-guía recibe la autorización para penetrar
al país más poderoso y vigilado del
mundo.
Desde territorio
estadounidense, otros gringos coyotes reciben informes de la
operación y la confirmación de que la mercancía
está bien. Generalmente son los mismos que transmiten
el mensaje al cliente de que su carga está en perfectas
condiciones.

Sueño americano truncado |
Con la misma
celeridad que cruzó la aduana, el coyote-guía
se dirige a otra casa de seguridad en el sur de California para
deshacerse de su acompañante.
Cuando el contrato es en California, el coyote-jefe informa
a los clientes que en un máximo de dos horas tendrá
la mercancía en casa.
Los oficiales
estadounidenses reciben unos dos mil dólares por cada
extranjero indocumentado que dejan pasar y una parte pequeña
se reparte a funcionarios del Instituto Nacional de Migración
se hacen de la vista gorda.
Oficiales del
Grupo Beta Tijuana conocen los movimientos de esta mafia, pues
el fenómeno no es nuevo, aunque sí el volumen
y la intensidad de indocumentados.
Información
reservada indica que desde principios del año el FBI
investiga a oficiales de Migración estadounidenses e
incluso tendrían identificados a los coludidos con la
mafia de la Gringo Coyote Company.
Este impresionante
río humano que fluye por Tijuana tiene su origen en el
sur profundo y es posible porque en la frontera sur permite
unos 24 millones de cruces.
Pollos
de Chiapas
Y es que la puerta sur del país está abierta de
par en par. Informes internos del Inami y la Procuraduría
General de la República (PGR), a los que el reportero
tuvo acceso, así reconocen. Públicamente la delegación
del Inami en Chiapas reportó que hasta el 4 de julio
detuvo y expulsó a 71 mil 937 centroamericanos indocumentados,
que representan 14 por ciento más que el año pasado.
El total, son 91 mil 854.
El número
es inquietante porque en todo el 2002, mediante el programa
de repatriación por la frontera de Talismán, Chiapas,
el Inami regresó a 60 mil 935 indocumentados.
Ese mismo informe
establece que el año pasado los repatriados sumaron 138
mil 61 migrantes.
Así que
para finales de año y con la actual tendencia, esa cifra
será rebasada con creces.
Lo que no reconoce
el Inami, pero sabe la PGR y el Centro de Investigación
y Seguridad Nacional, es la identidad de funcionarios coludidos
desde hace mucho tiempo con las bandas de polleros.
Los controles
en los 952 kilómetros de frontera de México con
Guatemala y Belice son prácticamente inexistentes y cualquiera
puede cruzarla sin ningún problema.
De acuerdo con
informes de la PGR y del gobierno de Chiapas, las bandas internacionales
de polleros utilizan intensivamente al menos 31
pasos informales en los 700 kilómetros de frontera
chiapaneca, pues en 588 kilómetros no existen pasos
formales con Guatemala.
Ellos son: Barrio
Pinal, Puente Tierra, Los Mangales, Niquivil, Horizonte, Barrio
Veracruz, Nueva América, Pacayal, Potrerillo, Ciudad
Cuauhtémoc, Santa Teresa Llano Grande, Dolores, La Libertad,
El Recuerdo, Las Delicias, Vicente Guerrero, Pedernal, Carmen
Xhan, Santiago El Vértice, Tziscao, La Gloria, Benito
Juárez, San Pedro Yutinotic, Monte Cristo, Monte Flor,
Flor de Café, El Pirul, La Unión y Nueva Orizaba.
De aquí
parten las tres grandes rutas que emplean los migrantes para
llegar a EU: terrestre, marítima y aérea.
La posibilidad
de viajar a Estados Unidos por carretera, ferrocarril o avión,
depende de la capacidad económica, pues también
entre los indocumentados hay de pollos a pollos.
La ruta más
utilizada es la terrestre y los vehículos que utilizan
las mafias para sortear los 4 mil 200 kilómetros hasta
la frontera con Estados Unidos son variados, desde transporte
de pasajeros (excepcionalmente), pasando por vehículos
particulares, pero lo más usual son los camiones de carga
en todas sus modalidades.
La tarifa que
cobran los polleros es muy variada, pues a diferencia
de los gringos, se acepta el regateo. El costo va de 4 mil a
6 mil dólares, según la ruta y el destino.
Generalmente,
los 5 mil dólares incluye el traslado desde algún
lugar de Centroamérica (El Salvador, Honduras o Guatemala)
y pasarlos a EU.
La mayoría corre muchos riesgos, porque pese a que están
arreglados con las autoridades mexicanas su vida está
en permanente peligro.
Cuatro
caminos
Informes de la PGR y del gobierno de Chiapas identifica cuatro
grandes rutas y dos vías para penetrar los primeros 50
kilómetros de suelo mexicano. Los informes de los gobiernos
federal y estatal reconocen que la región del Soconusco
es la más utilizada por los centroamericanos para entrar
a México.
Los municipios
de Tapachula y Suchiate son la puerta de entrada de las personas
que buscan llegar a EU o para emplearse temporalmente en zonas
cafetaleras y plantaciones de plátano, añade
un informe del gobierno de Chiapas.
La PGR dice que
una ruta emplea carreteras y veredas que comunican a las
diversas comunidades del estado de Chiapas, en cuyos tramos
no se encuentran establecidos puntos de control y casetas de
revisión migratoria. La accidentada geografía
fronteriza de la región de la Selva, Cañadas y
Costa, ofrece miles de caminos.
El informe pasa
a detallar las cuatro grandes supercarreteras de migrantes:
La primera arranca en La Concordia, con rumbo a los límites
con Oaxaca. Esa ruta utiliza a Tuxtla Gutiérrez,
la capital del estado, como punto intermedio.
La segunda vía
es la Carretera Fronteriza del Sur, que tiene como punto
neurálgico el pueblo del Benemérito de las Américas,
en la Selva Lacandona, la retaguardia geográfica del
Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Los polleros
recorren sin problemas los 149 kilómetros hasta Palenque
y de ahí a Tabasco.
La tercera ruta
terrestre que utilizan los polleros es la Carretera Costera
y tiene su inicio en la frontera del municipio de Suchiate,
el extremo sur de Chiapas.
Cruza 70 kilómetros
sin problemas hasta Tapachula; ahí toma la amplia carretera
número 200 y recorre algo así como 250 kilómetros
hasta internarse en Oaxaca.
La otra supervía
de indocumentados es la Carretera Panamericana (190, según
la nomenclatura de la Secretaría de Comunicaciones y
Transportes), que comienza en Ciudad Cuauhtémoc
y son 97 kilómetros hasta Comitán de Domínguez
y sin problemas llega a San Cristóbal de Las Casas luego
de 88 kilómetros de sinuoso camino y un par de retenes
de las Bases de Operaciones Mixtas (PGR-Sedena-Inami-gobierno
estatal) para detener indocumentados.
De la antigua
capital chiapaneca, los polleros utilizan dos vías:
una avanza 83 kilómetros por la carretera 190 hasta
Tuxtla Gutiérrez, rumbo a Oaxaca. La segunda ruta
enfila por la carretera 199 hasta Palenque, con sus 203 kilómetros
y de ahí salta a Tabasco.
De Tabasco utiliza
el sistema carretero que va paralelo al Golfo de México
hasta llegar a Matamoros o Reynosa.
El viaje por
tierra hasta la frontera con EU lleva de 36 a 48 interminables
horas, y pasar al vecino del norte es otra odisea, pues por
principio de cuentas hay que desembolsar generalmente más
dinero.
Los
extremos
La otra modalidad terrestre que utilizan los polleros
internacionales es el Ferrocarril Panamericano del Sureste.
Es más fácil, pero más arriesgado y complicado
eludir las revisiones, porque el tren es de carga.
El expreso al
norte, como las carreteras, inicia en Ciudad Hidalgo,
sigue por Tapachula, Huixtla, Pijijiapán, Tonalá
y Arriaga, dice el informe.
Una banda salvadoreña
de traficantes de seres humanos llamada Mara Salvatrucha le
debe tener cariño al tren, porque es su medio más
utilizado, y ante la pálida persecución de las
autoridades mexicanas mantiene incesante el envío de
indocumentados a EU. En la estación del tren en Tapachula
está una pinta que reza: MS13, el sello de
la mafia salvadoreña.
Es común
que incluso este grupo -que no tiene dirección única,
sino que son varios grupos que se asumen como Mara Salvatrucha-
asalte a los indocumentados que son sus propios clientes.
La ruta del ferrocarril
es utilizada por centroamericanos que no pueden pagar el viaje
en camión. Con todo, en el 2000 fueron detenidos 250
indocumentados en el tren.
La ruta en alta
mar, en donde las bandas de traficantes utilizan pequeñas
embarcaciones llamadas lanchas tiburoneras es menos utilizada,
y una razón es que los naufragios en altamar son altos
y el incremento de la vigilancia antinarcóticos, incluso
por la Guardia Costera de EU.
La ruta
inicia en el puerto guatemalteco de Ocós y según
la PGR toca los municipios de Mazatán, Tonalá
y Arriaga, en Chiapas, con destino al Istmo de Tehuantepec.
Las autoridades
tienen identificados como puntos de abastecimiento para diesel,
y algunas veces desembarco de mojados: Las Palmas, Boca
del Cielo, Paredón y Puerto Arista en Chiapas.
En Oaxaca, la principal zona que tocan es Salina Cruz.
En los primeros
seis meses del año, autoridades federales detectaron
un inusual incremento de viajes de las tiburoneras.
Pero los indocumentados
que disponen de mayores recursos viajan por avión. Dice
el informe restringido, del que el reportero obtuvo una copia:
los indocumentados, una vez ingresados en territorio nacional,
hacen uso de documentos falsos para acreditar su estancia en
territorio nacional, los cuales les facilitan su abordaje en
los aeropuertos de Chiapas, evadiendo así a las autoridades
migratorias.
El destino, por
insólito que parezca, es el Distrito Federal. Bien visto,
la ciudad de México y su zona conurbada con sus 18 millones
de habitantes es un mundo en el que es fácil para cualquier
indocumentado ocultarse y tomar otra ruta rumbo al norte.
Millones
En este mundo de cifras y datos, ¿cuántos centroamericanos
se introducen ilegalmente en México? ¿Cuántas
ganancias generan?
Informes del
Ministerio del Interior de Guatemala indican que en los 87 kilómetros
que existen entre los puentes internacionales de Ciudad Hidalgo
y Talismán pasan por lo menos 2 mil 500 personas diariamente.
En Tecún
Umán, agrega, existe una población
flotante de 130 mil ilegales de diversas naciones de Centroamérica
y 25 mil procedentes de otros países. El gobierno
de Guatemala no registra a sus propios migrantes que pretender
ingresar a México, así que la cifra es mucho mayor.
Tan sólo el año pasado fueron expulsados 67 mil
336 guatemaltecos por el Inami.
Los guatemaltecos
reconocen oficialmente como formales sólo cuatro pasos.
En el departamento de San Marcos, Tecún Umán y
El Carmen Xhan; La Mesilla, en Huehuetenango y en el departamento
de El Petén, El Naranjo.
El resto es tierra de polleros.
Si en cada paso
informal -pero ya establecido como tal- de nuestra frontera,
en un día se realizan 2 mil 500 cruces, los 31 puntos
fronterizos -incluso con la posibilidad de tránsito
vehicular, reconoce el gobierno de Chiapas- permitirían
77 mil 500 cruces diarios y 28.3 millones al año.
¿Cuántos
son indocumentados rumbo al norte?
Los mojados dejaron a las mafias de polleros en EU, 7 mil millones
de dólares en el 2000, según el Departamento de
Estado estadounidense.
En California
los indocumentados pagan un promedio de 4 mil dólares
y fueron expulsados vía Tijuana un poco más de
36 mil 500.
En el sur las cifras se disparan.
En Centroamérica
los pollos pagan un promedio de 6 mil dólares
y los expulsados de Chiapas fueron 60 mil el año pasado.
Es decir el doble de lo que ocurre en la frontera norte.
¿Las ganancias
también serán el doble o un poco más?
-----
Un futuro poroso y difícil
La solución
al problema de la migración y el tráfico de indocumentados,
no tiene para cuándo, reconoce Magdalena Carral Cuevas,
titular de Instituto Nacional de Migración (Inami).

Magdalena Carral Cuevas |
Y para sustentar
su dicho señala que la Organización Internacional
de la Migración prevé, incluso, que los flujos
de personas --actualmente 175 millones, de ellos entre 15 y
30 millones irregulares-- aumenten porque la brecha económica
entre las naciones no desaparecerá. Ese es el futuro,
señala a Contralínea.
Entrevistada en la ciudad de México, Carral Cuevas --una
economista del Instituto Tecnológico Autónomo
de México, que de la presidencia de la multinacional
de relaciones públicas y cabildeo Edelman aterrizó
en el penthouse de la calle de Homero 1832, desde donde dirige
el Inami-- sostiene que la disparidad económica
con Estados Unidos siempre va a ser un factor determinante y
vista así la migración es un problema que no tiene
fin.
En un perfil
que le hizo la revista Casas y Gentes, cuyo slogan reza la
revista internacional de las cosas bellas, en abril del
2000 la describe como una chica milagro. Vestida siempre
como las señoritas distinguidas del xvieme parisiense,
con su bolso al hombro, su mascada Hermés y sus mocasines
color burdeos. La distinción de esta mujer surge natural
y discreta.
Su personalidad
refiere su cuna familiar: gente antigua, buena, rica y aristócrata
de México: los Carral y los Cuevas.
Ahora, en su
oficina, la titular del Inami dice: tenemos 23 millones
de mexicanos viviendo en EU. La mitad, más o menos, nació
aquí, y la otra es de origen mexicano. Y de esa mitad,
un poco menos es indocumentada. Así que depende cómo
lo veamos, pero una sexta parte de los mexicanos viven en Estados
Unidos.
Así que
tenemos que aceptar que México es un país destino,
de tránsito y de origen de migrantes.
--En los tres
mil kilómetros de frontera con EU se registran 300 millones
de cruces, casi un millón diario, ¿en la frontera
sur cuál es la estadística?
--La última
vez que estuve en Ciudad del Carmen quería cruzar en
llanta la frontera. Me cobraban cinco quetzales. Ahí
se ve que el tráfico es prácticamente libre. El
Inami no tiene un estimado de cuántas personas ingresan
por el sur. Las estadísticas que tenemos es de cuánta
gente devolvimos el año pasado: 138 mil. Pero no tenemos
cuántos ingresan. Nadie lo tiene, porque es una frontera
muy porosa.
--Ese río
humano que viene de Centroamérica, ¿puede representar
un riesgo para la seguridad nacional?
--Nosotros siempre
hemos visto la migración como un factor positivo para
el desarrollo de los países. Tenemos una migración
ordenada y legal. Eso es lo que buscamos. No queremos que se
rompan las familias y entendemos que los migrantes buscan una
mejor oportunidad. A eso nos abocamos en el Inami, a promover
la migración legal, ordenada y segura.
--¿Y el
combate a la migración ilegal?
--Existe un esfuerzo
muy grande del gobierno contra las bandas de traficantes de
indocumentados. Los operativos han sido muy exitosos, porque
se ha logrado consignar a los cabecillas y a toda su estructura.
El Inami --agrega Carral Cuevas-- no tiene un brazo policiaco
ni de investigación, pero siempre coadyuva y forma parte
de las operaciones contra las mafias de ilegales.
--¿Tiene
el gobierno alguna idea de cuántas bandas de polleros
actúan en el país?
--Existen bandas
más sofisticadas, otras mejor articuladas. En otros casos
es el tío, el cuñado, un vecino, no es una organización.
No hemos encontrados ninguna coincidencia en número de
nada, porque sólo son estimaciones. Sin embargo, el procurador
Rafael Macedo de la Concha mencionó diez bandas. Esos
son los datos que tenemos.
Al frente del
Inami desde hace escasamente un año, su directora es
reacia a hablar de números --porque al final existe
una persona, con familia y una historia--, sostiene que
es necesario que en materia de migración México
se prepare en muchos sentidos.

Trabajadoras indocumentadas |
Y pone como ejemplo
Cancún. En este momento hay la necesidad de mano de obra
para el sector de la construcción, porque nuestros jóvenes
albañiles y peones se fueron a Estados Unidos. Dejaron
un vacío que debemos llenar y tendremos que pensar en
programas de trabajadores visitantes.
Pero además
la titular del Inami piensa en el futuro y señala que
desde ahora tenemos que hacer prospectiva, porque la pirámide
poblacional en México comenzará a invertirse y
dentro de 20 años los mexicanos en edad de trabajar serán
menos que ahora. Así que debemos hacer prospectiva en
migración y con nuestros vecinos del norte y del sur.
Desde hace ocho
años en la iniciativa privada y sin experiencia en temas
de migración, Carral Cuevas explica que el primer reto
del Inami es su modernización para brindar servicios
más eficientes a los extranjeros que residen en el país,
como tramitarles su calidad migratoria y que se les trate con
respeto.
Con esa modernización,
al final del año sabremos en tiempo real cuántos
extranjeros hicieron qué trámite en qué
delegación del país. En los aeropuertos vamos
a saber cuánta gente llegó, de dónde y
de qué nacionalidad. Eso nos permitirá un mejor
control y ser más eficientes, dice.
El segundo reto,
explica, es el respeto a los derechos humanos. Yo personalmente
me he propuesto con todo mi equipo hacer del discurso un hecho.
Así que destinamos un presupuesto concreto para dignificar
las 45 estaciones migratorias en todo el país. La mayoría
son centroamericanos.
Queremos que esas estaciones cumplan con el mínimo para
que estén con dignidad. Y el mínimo quiere decir,
tres comidas al día, agua, corriente, colchonetas para
dormir.
Y nos hemos encontrado
con muchas carencias
(Miguel angel ortega)
---
La visión del sur
Visto desde Guatemala, México es una tierra de oportunidades
para miles de guatemaltecos, aunque la mayoría no aspira
al mexican way of life y prefiere seguir al norte.
La migración
irregular en Guatemala es incontrolable, pues según el
Sistema de Información Estadística sobre las Migraciones
en Centroamérica, dependiente de la Comisión Económica
para América Latina, en El Petén -departamento
fronterizo con México-- en el año 2001 se registraron
550 mil salidas (290 mil guatemaltecos, 210 mil centroamericanos
y 50 mil de otras nacionalidades).
Y no es difícil imaginar a dónde se dirige la
mayoría.
El gobierno de
Guatemala reconoce que los departamentos fronterizos con México,
San Marcos, Huehuetenango y El Petén son aprovechados
por bandas del crimen organizado para traficar drogas,
armas de fuego, mercaderías y personas que viajan ilegalmente
a Estados Unidos de América.
Un breve informe
del gobierno chapín, del que el reportero tiene una copia,
indica lo anterior y precisa que en la modalidad del tráfico
de personas ilegales, los polleros utilizan
pasos ciegos y veredas ubicados en las líneas fronterizas,
con lo que evaden el control de las autoridades. Además
reconoce la importancia del sistema fluvial que representan
los ríos Usimacinta, La Pasión Sayajche, La Libertad
y Suchiate.
Acepta, igual
que el gobierno de Chiapas, que en la región de Suchiate
la dinámica de ambos lados del río no puede
analizarse en términos de frontera política, sino
como un continuo socioeconómico.
El Instituto
Nacional de Migración (Inami) indica que el programa
de trabajadores temporales con Guatemala es un éxito.
La comisionada del Inami explica que hemos traído
hasta 60 mil jornaleros. El año pasado fueron 39 mil
debido a la caída en el precio internacional del café.
Es un programa donde se respetan sus derechos laborales y humanos,
dice.
Pero la migración
es incontenible y algunas de las rutas para penetrar territorio
mexicano son tan notorias y de uso tan intensivo por los polleros,
que ni siquiera el follaje de la selva logra ocultarlas. Las
rutas más socorridas en El Petén, indica el informe,
son San Pedro Cadenas, Transval del Norte, Sayajche, San
Luis y Transval por extravíos. Por río,
Usumacinta en el municipio de Sayajche y La Libertad y La Pasión
en Sayajche.
En Huehuetenango,
según el gobierno del presidente Alfonso Portillo, los
puntos detectados son en la aldea La Mesilla y Comajá,
del municipio La Democracia. El municipio Nentón
y las aldeas Gracias a Dios, Chacoj y Hacienda Miramar, fronterizos
con México.
En San Marcos,
los puntos identificados son los municipios de Ocós,
Malacatán, Tacaná y Sibinal. El río Suchiate
es la principal vía y de hecho más de la mitad
de la población depende de la relación comercial
con Chiapas.
Una queja del
gobierno guatemalteco es que, sin distinción de nacionalidad,
las autoridades mexicanas deportan a miles de mojados, centroamericanos
y de otras nacionalidades. De los muertos, pocos hablan, sólo
las organizaciones no gubernamentales centroamericanas tienen
estadísticas que en los últimos tres años
han muerto unos 743 indocumentados.
El intercambio
es muy intenso y tienen una correspondencia con la otra parte
de la frontera como Sibinal y Tacaná, tienen como referente
los chiapanecos Unión Juárez y Motozintla; Frontera
Comalapa y Santa Rita, hacen lo propio con Cuilco San Marcos;
Santa Emilia Con la Democracia, entre otros.
La relación de 31 pasos irregulares, pero establecidos
y muy formales, con posibilidad de que se utilicen vehículos
rodados, es la siguiente:
| 31
pasos irregulares |
|
Chiapas
|
Guatemala
|
|
Barrio
Pinal
|
Loma
Linda
|
|
Niquivil
|
Cheguaté
|
|
Horizonte
San Antonio
|
La
Laguna
|
|
Barrio
Veracruz
|
Esperanza
|
|
Nueva
América
|
Oaxaqueño
|
|
Pacayal
|
Finca
Santa Elena
|
|
Potrerillo
|
Vuelta
Mina
|
|
Ciudad
Cuauhtémoc
|
Barrio
Unión San Francisco
|
|
Santa
Teresa
|
Llano
Grande Guíala
|
|
Dolores
|
Agua
Zarca
|
|
La
Libertad
|
La
Laguna
|
|
El
Recuerdo
|
Santa
Teresa
|
|
Las
Delicias
|
Chacas
|
|
Vicente
Guerrero
|
Potrero
Morro
|
|
Pedernal
|
El
Espino
|
|
Carmen
Xhan
|
Gracias
a Dios
|
|
Santiago
El Vértice
|
Pocobastic
|
|
Tziscao
|
El
Quetzal
|
|
La
Gloria
|
San
José Frontera
|
|
Benito
Juárez
|
Yisquisis
|
|
San
Pedro Yutinotic
|
Bellavista
|
|
Monte
Cristo
|
Tzinlac
Esperanza
|
|
Monte
Flor
|
Tzinlac
|
|
Flor
de Café
|
Sto.
Domingo Nva. Reforma
|
|
El
Pirual
|
Darien
|
|
La
Unión
|
Punto
Chico
|
|
Nueva
Orizaba
|
Ingenieros
|
|