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En
tiempos de Internet, globalización y tratados
de libre comercio, la venta de besos y caricias se
ha convertido en una industria más que se desarrolla
a la par del narcotráfico, la trata de blancas,
tráfico ilegal de personas, robo con violencia
y fraude.
Es
el caso de los cientos de anuncios que aparecen día
con día en las secciones de clasificados de
los principales periódicos del país,
en los cuales se encuentra una gran variedad de servicios
sexuales para todos los gustos y preferencias, así
como capacidades económicas.
Hombres
y mujeres complices se aprovechan de los clientes
en potencia y los atrapan en sus redes ilícitas
con el fin de asaltarlos, en muchos casos, con violencia.
Existen por lo menos siete páginas mexicanas
en Internet, en donde se ofrecen de igual modo servicios
sexuales, por medio de catálogos y álbumnes
de fotografías, que en la mayoría de
los casos resultan ser fraudulentos.

páginas mexicanas
en Internet |
Estos
grupos operan principalmente en las ciudades de México,
Guadalajara y Monterrey, y hasta la fecha nadie ha
interpuesto una denuncia por lo que esto implica en
los niveles social y familiares, es decir la aceptación
pública de la contratación de un servicio
sexual por alguno de los medios antes descritos.
En
estos sitios de Internet se ofrece abiertamente el
servicio de acompañamientos y masajes.
Además,
un promedio de 300 anuncios clasificados aparecen
todos los días en los periódicos de
circulación nacional con la misma oferta.
El
modus operandi para contratar el servicio es similar
en ambos casos y el cliente irremediablemente queda
desprotegido contra posibles acciones delincuenciales,
pues el contacto es siempre telefónico o por
correo electrónico.
En
el caso de los diarios, los anuncios publicados despliegan
una breve descripción de la edecán o
modelo que brinda el servicio. Serán indefectiblemente
modelos con medidas perfectas y rostros hermosos,
dispuestas a complacer las más duras fantasías
de quien esté dispuesto a pagar.
La
moda actual es que la mayoría de ellas sean
brasileñas, argentinas, colombianas o venezolanas,
mismas que al momento de la verdad son descubiertas
por los clientes sobre sus verdaderos orígenes:
pasaron, casi sin pensarlo, de la pobreza rural a
la prostitución urbana y son utilizadas por
delincuentes profesionales para llevar a cabo sus
fechorías.
Datos
de la Procuraduría General de Justicia del
Distrito Federal (PGJDF), revelan que no existe ninguna
denuncia directa en contra de alguna sexo-servidora
o sexo servidor por robo o por asalto cometidos en
contra de una persona en particular al haber contratado
algún servicio.
Se
reportan tan sólo cinco casos relevantes relacionados
con prostitución, cuatro de ellos por lenocinio
y uno más por homicidio y robo específico.
Son casos en los que las propias implicadas denuncian
explotación o abuso sexual y no por clientes
afectados.
Sin
embargo, se pueden relacionar los delitos cometidos
por estas mujeres u hombres con algunas de las averiguaciones
previas emprendidas por la PGJDF. Sobresale la desmantelación
de cinco casas de citas ubicadas en: Av. Cuauhtémoc
130 interior 202, colonia Doctores; Calzada de Tlalpan
928, colonia Nativitas; Avenida Chapultepec 626, colonia
San Miguel Chapultepec; Tuxpan 63, colonia Roma, y
una más en la calle de Génova, en la
Zona Rosa.
Se
sigue la investigación en contra de Ignacio
Sánchez Mejía, María Nava González,
alias la Maru; Rosa María Vázquez Ochoa,
Alejandro Buitrón García, alias el Marcos
y Yolanda Alcaraz Martell, alias Patty la Martell,
que la propia procuraduría señala como
los principales lenones del Distrito Federal.
Pero
nadie se atreve a denunciar lo que a continuación
se detalla sobre cómo operan todos estos grupos
y en qué zonas de la ciudad se mueven.
El
patrón que siguen para enganchar al cliente
es, en casi todos los casos: después de que
el cliente ya escogió a alguien, ya sea en
los anuncios clasificados de un periódico o
en alguna página de internet, se le solicita
que se instale en un hotel previamente seleccionado
por las bandas.
El
incauto realiza una llamada telefónica desde
el cuarto asignado y minutos después llega
la persona contratada.
Por
supuesto no es ni la que aparece en las fotos de Internet
ni la descrita en el anuncio del diario. Su apariencia
física, de acuerdo con las personas entrevistadas,
es muy distinta de la esperada.
Después
de otorgado el servicio, la mujer sale rápidamente
de la habitación. Pasados cinco o diez minutos
aparece en la puerta otra dama que justifica su retraso
pretextando que tuvo un percance.
Dado
que el cliente se niega a pagar un servicio no contratado,
la mujer llama por radio transmisor a su cómplice
(que se encuentra fuera del hotel esperando) y le
avisa que tiene problemas.
De
acuerdo con las descripciones hechas por los entrevistados,
el cómplice es un hombre como de 30 años
de aspecto costeño, corte militar y tipo stripper,
que responde al nombre de Santiago y se hace acompañar
por una mujer robusta y alta con el cabello teñido
de color amarillo.
Ya
en la habitación, esas personas intimidan a
la víctima, la amenazan, le quitan con violencia
todas sus pertenencias: dinero en efectivo, tarjetas
de crédito, celular, relojes, alhajas y en
muchos de los casos hasta ropa.
Después
del atraco salen del hotel con la complacencia de
la administración.
Cabe
destacar que no siempre llega otra mujer al cuarto
del hotel, ya que en ocasiones la primera y única
es la encargada de "pasar la queja" a sus
guardianes con el fin de que éstos se presenten
en la habitación para proceder al asalto.
Al
menos una docena de afectados reportan los siguientes
números telefónicos relacionados con
este tipo de conductas: 56 74 40 30, 56 74 47 76,
56 72 14 82, 56 72 67 07, 56 72 53 72, 56 05 51 71,
55 32 02 03, 55 39 39 49, 57 44 21 03 y 56 72 07 07.
Todos
estos números están a nombre de Silvia
Hernández Herrera, con lugar de residencia
en la delegación Iztapalapa, y son los que
aparecen en los diarios El Universal y Reforma para
contratar los servicios de Amazonas Ardientes, Afroditas
del Placer, Gema Sensual, Jessy y Cindy,
Al
menos un par de teléfonos celulares aparecen
también con los mismos nombres y sin duda se
trata de las mismas personas: 04455 19 05 41 72 y
044 55 50 60 01 49.
Los
lugares más socorridos por este tipo de delincuentes
son: Hotel California, ubicado en Eje 3 Sur casi esquina
con Avenida Cuauhtémoc; Hotel Oslo, que se
localiza en Viaducto Miguel Alemán y Eje Central
Lázaro Cárdenas, y Hotel Princesa, con
domicilio en Calzada de Tlalpan y Eje 5 Sur.
info@contralinea.com.mx
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