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Además
de fincar responsabilidad a los dirigentes del sindicato
petrolero por peculado, ejercicio indebido de atribuciones
y cometer delitos electorales; investigarlos por lavado
de dinero y delincuencia organizada, y acusarlos en
Estados Unidos de delitos contra la salud, el Ejecutivo
Federal alienta a la disidencia del Sindicato de Trabajadores
Petroleros de la República Mexicana (STPRM).
Los
petroleros inconformes entre los que se encuentran
grupos comandados por Joaquín Hernández
Galicia, La Quina, expatriarca del gremio-- mantienen
su exigencia de desaforar al diputado Carlos Romero
Deschamps, al senador Ricardo Aldana, secretario general
y tesorero del STPRM, y al diputado por Tamaulipas,
Jesús Olvera Méndez.
A Hernández
Galicia se le atribuye, a través de su hijo
Joaquín Hernández Correa, El Joaco,
la revelación de las supuestas transferencias
de recursos de Pemex a la campaña presidencial
del priista Francisco Labastida Ochoa, a través
del STPRM. Una fuente gubernamental confirmó
a Contralínea que Hernández Correa informó
de las transferencias a Rodolfo Elizondo, entonces
integrante de la Coordinación Política
del equipo de transición de Vicente Fox.
Desde
el pasado marzo, el proceso de desafuero quedó
suspendido en el Congreso, en virtud de que el juez
IV de Distrito en Materia de Amparo determinó
que la integración de la Sección Instructora
de la Cámara de Diputados, encargada de llevar
a cabo el proceso, podría tener visos de ilegalidad
y tiene qué ser sometida a estudio.
Sin
embargo, el presidente de la Sección Instructora,
Ricardo Moreno Bastida, apeló la determinación
del juez y no descarta la posibilidad de que continúe
el proceso de desafuero en fecha próxima.
En
los gobiernos del PRI, la procuración de justicia
se puso al servicio del Estado para el cobro de facturas
políticas. En el gobierno del cambio, se incorporó
al Legislativo en el juego de estructuras políticas
para pervertir a la justicia y a la aplicación
de la ley de quienes están obligados totalmente
a respetarla, replica el penalista Juan Velázquez,
defensor de los dirigentes petroleros.
La
mano presidencial
En mayo del 2002, la Presidencia de la República
pidió a la Secretaría del Trabajo intervenir
para ayudar al Frente Nacional Petrolero (FNP) a democratizar
al STPRM, a cuyos dirigentes identifica como del viejo
sistema.
Inclusive,
reconoce a la disidencia representada en el FNP como
representante del STPRM, a pesar de que un juez negó
un amparo a su dirigente, Leopoldo Álvarez,
para que fuera reconocido como el líder del
sindicato petrolero.
En
una carta de la Presidencia de la República,
fechada el 2 de mayo del 2002, con el folio A1129787-17,
Laura Carrera Lugo, coordinadora de Atención
Ciudadana, dice a Jorge Fuentes García, coordinador
general del FNP:
Estimado Jorge:
El
Presidente Vicente Fox recibió la carta en
la que manifiestan al Ejecutivo Federal diversos puntos
para llevar a cabo la democratización al interior
del sindicato que representan (sic), en el cual proponen
la integración de trabajos, ideas y criterios
de la base trabajadora sin la influencia de ningún
líder del viejo sistema.
El
presidente me dio instrucciones para que enviemos
a la Secretaría del Trabajo y Previsión
Social, una copia de su petición a fin de que
ahí se vea la forma de poder ayudarle.
Más
adelante dicha instancia le enviará una respuesta
sobre su asunto, de la cual estaremos pendientes para
informarle al Presidente.
La
Presidencia se refería a una carta de una cuartilla
que el FNP le envió el 9 de abril, para solicitar
una audiencia con el objeto, que dice: de hacer
de su conocimiento que somos partícipes de
su política, de marcar categóricamente
la lucha en contra de la corrupción e impunidad,
investigaciones y denuncias hasta sus últimas
consecuencias, cambio verdadero y auténtico
que es lo que nos pide usted con nuestra participación
directa e indirecta, estamos en total acuerdo a la
objetividad.

Joaquín Hernández
Galicia La Quina |
Le
dice también que el cambio total no se
puede dar con rezagos Quinistas que hoy
encabeza la Coalición Nacional de Trabajadores
Petroleros que preside Juan Díaz Guerrero de
la sección No. 1, prestanombre del líder
moral del sindicato Joaquín Hernández
Galicia La Quina; este cambio se tiene que dar con
los auténticos trabajadores del gremio petrolero.
Nuestro apoyo en su decisión de trascendencia
histórica, para que realmente prospere el caso
Sindicato-Pemex, es acabar con los nefastos que escudándose
en el tráfico de influencias, así como
el fuero constitucional que dicen tener, además
de la simulada democracia en la organización
sindical, se defienden y emplean los más viejos
vicios del sistema de más de tres décadas
del charrismo sindical en el STPRM, usando la represión
en contra de los verdaderos luchadores que buscan
democratizar y erradicar la corrupción al interior
de nuestro sindicato.
El
FNP envió la misma carta a la Secretaría
de Gobernación. Pero ahí obtuvo una
respuesta diferente. El 23 de abril, Juan Enrique
Leal Palos, de la Dirección de Atención
Ciudadana y Concertación Política, dice
a Jorge Fuentes García:
Acuso
recibo de su escrito dirigido al Licenciado Santiago
Creel Miranda, secretario de Gobernación. Sobre
el particular le informo que se toma conocimiento,
en virtud de que corresponde a los sindicatos resolver
lo conducente para mejorar la vida interna de su organización.
En
entrevista, Jorge Fuentes García se siente
alentado: Hasta ahorita, puedo decir que todo
va en camino.
El
presidente Fox dice que sí va a haber un cambio
y que es necesaria gente nueva, sin que estén
atrás los viejos líderes del viejo vicio.
A través de cartas, le he dicho que urge y
es necesaria la democratización del sindicato
petrolero.

Carlos Romero Deschamps
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Asegura
que el objetivo del FNP es hacer un Foro Nacional
Petrolero, para exigirle al secretario del Trabajo
una convención y que participe. En todo esto,
debe quedar bien marcado que el actual dirigente del
sindicato petrolero, Carlos Romero Deschamps, y su
gente son claudicantes sindicales.
Explica
que representan al Frente Nacional Petrolero en la
zona metropolitana de la Ciudad de México,
pero se deslindan del dirigente nacional de esta organización,
Leopoldo Álvarez, con quien tienen diferencias
ideológicas y de operación.
El
4 de abril del 2002, el Cuarto Tribunal Colegiado
en Materia de Trabajo del Primer Circuito negó
el amparo en revisión que solicitó Leopoldo
Álvarez, quien también es trabajador
jubilado, con el que pretendía nulificar la
elección del Comité Ejecutivo General
del sindicato petrolero para el sexenio 2001-2006,
con base en una supuesta asamblea que realizó
el 21 de diciembre del 2000 en el estacionamiento
de la Cámara de Diputados, de donde salió
electo como secretario general del STPRM.
Leopoldo
Álvarez y Raúl Romero Maldonado demandaron
su registro ante la Junta Federal de Conciliación
y Arbitraje, como secretario general y presidente
del colegio electoral del sindicato, así como
el desconocimiento de las autoridades sindicales ya
electas.
Su
petición fue rechazada. Solicitaron un amparo
y el Juzgado Tercero de Distrito en Materia de Trabajo
en el Distrito Federal se los negó el 2 de
diciembre del 2001. Ambos pidieron la revisión
del amparo, pero también perdieron.
No
obstante, Jorge Fuentes asegura que esa elección
del comité ejecutivo general del STPRM para
el sexenio 2001-2006 es ilegal, porque se hizo a través
de una convención anticipada de diez meses,
cuando los estatutos señalan que deben ser
90 días. Por eso el sindicato está
acéfalo, los dirigentes violaron el estatuto.
Respecto
a que en su movimiento también intervienen
el Partido de la Revolución Democrática
y el Gobierno del Distrito Federal, Fuentes García
aclara que no trabaja para este último, pero
asegura que tiene ahí a varios amigos.
Acepta
que está recibiendo apoyos del senador perredista
Jesús Ortega y cuentan con la simpatía
del jefe de gobierno del Distrito Federal, Andrés
Manuel López Obrador.
--Desde
el punto de vista político, ¿el PRD
no está metiendo las manos en la disidencia
petrolera?
--Es
probable. Pero al único que estamos considerando
en esto es al Ejecutivo federal, porque es su obligación
con el pueblo de México. Yo no veo al primer
mandatario del país como panista, priista o
perredista, sino al lado de los intereses del pueblo
de México.
Maestro
transformista
Lejos
de vivir para sus nietos, Joaquín Hernández
Galicia, La Quina, utilizó su libertad recuperada
para desquitarse del PRI, cuyos dos últimos
gobiernos lo mantuvieron en la cárcel, y despliega
lo mejor de astucia política para recuperar
el poder en el Sindicato de Trabajadores Petroleros
de la República Mexicana.
En
el gobierno priista de Carlos Salinas de Gortari,
La Quina fue condenado a 13 años de prisión,
acusado de homicidio y acopio de armas, dando fin
a un cacicazgo sindical de 30 años. En el de
Ernesto Zedillo, se le retuvo en la cárcel
y se obstaculizó su libertad preparatoria.
En
diversas declaraciones a la prensa, La Quina ha dejado
en claro que cuenta con el apoyo del presidente Vicente
Fox para recuperar la dirigencia del STRPM. La revelación
oficial del Pemexgate fue precisamente el banderazo
de salida de Hernández Galicia para su campaña
hacia la dirección nacional del sindicato petrolero.
En
su libro El gran traicionado, el escritor y periodista
Alfonso de los Reyes expone a detalle la estrategia
de Hernández Galicia para ponerse nuevamente
en el primer plano de la escena pública, tumbar
a Romero Deschamps y colocarse él mismo o a
su hijo Joaquín Hernández Correa al
frente del STPRM.
Con
más de dos décadas en el periodismo,
De los Reyes se ha especializado en contar historias
de las Huastecas, sus personajes y acontecimientos.
Ha escrito 12 libros, entre ellos: Crónicas
Urbanas, Ciudad Madero con y sin La Quina, La Fuga
de Olguín Pérez, Azcárraga, historias
de corrupción en Tampico, Doña Cecilia,
historia, fábula y leyenda y El verdadero rostro
de La Quina.
En
su nuevo libro, refiere que el objetivo de la estrategia
de Hernández Galicia es que se le identifique
como el salvador del sindicato y la industria
petrolera.
Maestro de las apariencias, su estrategia
se basa en: a) decir insistentemente que cuenta con
el apoyo de Vicente Fox; b) asegurar que 21 de 36
secciones de trabajadores lo respaldan; c) anunciar
una próxima convención nacional del
sindicato; d) afirmar que en el sindicato hay puros
sinvergüenzas, que no pueden aspirar al liderazgo
sindical; e) sostener que es el único que puede
garantizar el voto secreto para que lleguen líderes
honestos, limpios, honrados; f) advertir que si no
regresa al sindicato, vendrán hechos de sangre
y sabotajes que sólo él puede parar,
y g) prometer recuperar lo robado y meter a la cárcel
a la dirigencia sindical.
Yo
voy a poder evitar hechos de sangre, porque si no
le entro la gente se va a hacer justicia por su propia
mano. Yo ya he probado que soy hombre digno, valiente
y de honor, y por eso (los petroleros) tienen confianza
en mí, dijo La Quina el pasado 9 de junio.
Parte
fundamental de la estrategia quinista es la promoción
y financiamiento de grupos políticos
en el sistema sindical petrolero, que le permitan
generar conflictos internos, crear un clima de intranquilidad
y promover una atmósfera de desencanto.
Estoy
formando grupos de lucha que se defiendan de líderes
corrompidos, como Romero Deschamps y sus cómplices,
dijo en mayo del 2002 a Milenio Diario.
Dentro
y fuera de la cárcel, Hernández Galicia
consolidó ya su influencia política
en Ciudad Madero, Tamaulipas, su bastión durante
su hegemonía sindical, a través de su
descendencia: sus hijos Juan y Joaquín Hernández
Correa alcanzaron la presidencia municipal, bajo las
siglas del Partido de la Revolución Democrática
(PRD).
Mi
papá no quiere saber nada de política
ni del sindicato petrolero, sólo desea seguir
trabajando en su rancho, en lo que a él le
gusta, la agricultura y la ganadería,
dijo hace cinco años su hija María Guadalupe
Hernández Correa, a quien hoy se menciona como
la alcaldesa de Ciudad Madero para el 2004.
También
quiere extender el brazo de su poder en la sección
1 del sindicato petrolero, a través de su hijo,
Joaquín Hernández Correa.
Su
tesis: O llegan hombres a la Sección
Uno, o siguen estas ratas homosexuales robándose
el dinero, no hay más que dos cosas: o vuelven
los hombres o siguen los putos.
Implacable,
La Quina desconoció a su hijo Juan porque,
cuando fue presidente municipal de Ciudad Madero,
declaró que el quinismo nació,
creció y murió; porque saludó
en un acto público a Romero Deschamps y por
cambiarse del PRD al PRI.
Pero
de los Reyes sugiere en su libro que la enemistad
entre los dos se debió a que con su hijo Juan,
en la presidencia municipal, no pudo hacer un negocio
inmobiliario para construir 500 viviendas de interés
social en su rancho conocido como La Pulga.
El
periódico Expreso, de Tampico, informó
que La Quina se había asociado con el contador
Jorge Álvarez Cruz, del Grupo ATESA, para la
urbanización y construcción de las casas.
Exhibió fichas de depósitos, oficios
y mensajes escritos por Hernández Galicia.
La
Quina, señaló el diario, pidió
un millón de pesos a Jorge Álvarez Cruz
para sacarle el permiso de construcción en
el ayuntamiento de Ciudad Madero, entonces presidido
por su hijo Juan Hernández Correa. Esa cantidad
de dinero fue depositada en varias partes a nombre
de Hugo Barba Islas, Isidro Medina Fragoso, Elena
del Río Ascencio y Julia Elena Marón.
Por
razones que se desconocen, La Quina no cumplió
el trato de dar el permiso de construcción
al contador Álvarez, pero tampoco le quería
regresar el dinero
Ese es el verdadero Joaquín,
señaló el diario.
info@contralinea.com.mx
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