|
El
19 de marzo de 1998, durante el gobierno de Cuauhtémoc
Cárdenas, se firmó el convenio México,
Distrito Federal: Ciudad Refugio, acto mediante
el cual el país se sumó por primera
vez a la red de villas refugio, que el
Parlamento Internacional de Escritores (PIE) ha logrado
establecer en diversas regiones del mundo desde 1995.
Este
año la historia en México fue similar,
sólo que ahora ha sido la ciudad de Puebla
la que se incorpora a dicho sistema de protección
a creadores perseguidos en sus países de origen
debido a las ideas contrarias políticas
o religiosas que manifiestan en relación
con regímenes autoritarios imperantes en naciones
como Argelia o Irak.
Puebla
se suma a una lista de 34 villas, entre
las cuales destacan Barcelona, Berlín, Bonn,
Caen, Goteborg, Graz, Helsinki, Oporto, Sabadell,
Salzburgo, Estrasburgo, Venecia, Viena y Gijón,
entre otras, cuya finalidad es mostrar solidaridad
y apoyo en contra de fundamentalismos y actitudes
neofascistas con los escritores de todo el mundo,
amenazados como consecuencia del libre ejercicio de
su profesión.
Con
el establecimiento de la nueva Casa Refugio en Puebla
inaugurada el 1 de abril pasado se despejan
algunas incógnitas de índole político.
Si en 1998 la crítica atribuyó la fundación
de la Casa Refugio Citlaltépetl, en la colonia
Hipódromo Condesa, a una táctica política
por parte del Partido de la Revolución Democrática,
en 2003 quedó claro que si bien éstos
habían sido los fines de Cárdenas, por
lo menos, el PRD no había acaparado las relaciones
del país con el PIE, pues la recién
declarada ciudad refugio se encuentra actualmente
administrada por el PRI.
Es
preciso destacar que el PIE no mantiene nexos definitivos
con los países ni con los gobernantes. Para
el editor Philippe Ollé-Laprune, director general
de la casa en la ciudad de México, la represión
viene usualmente de los gobiernos de las naciones.
Es
por ello que se ve en la ciudad al refugio por excelencia.
El compromiso va directamente con la entidad y no
con la gente que la gobierna.
Sin embargo, las casas en cuestión dependen
en gran parte del subsidio que el gobierno en turno
ofrezca a este proyecto presidido por el escritor
nigeriano y Premio Nobel Wole Soyinka.
El
presupuesto anual de la sede en el DF es de un millón
100 mil pesos, mientras que en Puebla se destinará,
a través de la Secretaría de Cultura
de la entidad, un millón de pesos sólo
para el mantenimiento del inmueble, los cuales no
están asegurados en documento alguno de manera
permanente para ninguna de las sedes (en Puebla el
presupuesto será para los próximos cinco
años), con lo cual queda la duda de qué
pasará si la administración quedara
en manos de un partido político distinto al
que firmó el convenio.
Por
el momento, en México siempre queda la
posibilidad de replantear la necesidad de este tipo
de proyectos, explica Ollé-Laprune.
El
arribo del palestino Riad Beidas, primer huésped
de la nueva sede, estuvo programado para los
últimos días de abril o los primeros
de mayo, pues por razones de seguridad, los
únicos que saben con exactitud estos datos
son los responsables directos de la estancia en México
de los refugiados, quienes recibirán a través
del Conaculta una beca mensual de mil dólares,
con el fin de satisfacer sus necesidades personales.
Con
ello se facilitará el proceso de su reincorporación
a la escritura, sin más ambición que
evitar que los escritores exiliados caigan en
la esterilidad o el panfleto, señala
el secretario de Cultura de Puebla, Pedro Ángel
Palou, responsable de que la entidad haya gestado
este convenio con el Parlamento Internacional de Escritores.
Al
abordar la importancia de un proyecto de tal envergadura,
Palou explicó que para el gobierno poblano,
éste es uno de los asuntos más ambiciosos
de la presente administración, en razón
de que permitirá refrendar el compromiso cultural
con la población del estado.
Además,
por medio de esta empresa cultural, podremos
generar un espacio de intercambio cultural, de apertura
y alternancia en el que convivan diversas expresiones
del quehacer artístico. Aunque, no hay
que perder de vista que el objetivo más importante
de este tipo de recintos culturales es redefinir el
papel del intelectual dentro de una sociedad determinada,
aclaró.
De
casona vieja a casa-escuela
El inmueble donde funciona la nueva Casa Refugio es
en sí una vieja casona del siglo XVII ubicada
en la 5a Oriente, atrás de la catedral poblana,
adquirida por el gobierno de Puebla para cuyo rescate
y remodelación se invirtieron cuatro millones
de pesos, aproximadamente. Aparte de servir como refugio
a escritores de diversas nacionalidades, dicha construcción
albergará la Sociedad General de Escritores
de México, además se ofrecerán
talleres de cuento y novela que impartirán
Guillermo Samperio y José Vicente Anaya, entre
otros.
Se
tiene planeado el uso óptimo de la casa, pues
en alguna de sus habitaciones se llevarán a
cabo las sesiones de los becarios y los tutores de
los apoyos del Fondo Estatal para la Cultura y las
Artes, actividades que ubicarán a la antigua
casona como un nuevo referente obligado dentro del
ámbito cultural poblano.
Para
que una metrópoli se convierta en ciudad refugio
sólo hace falta firmar un convenio con en PIE
previo análisis de sus integrantes
y estar dispuesta a recibir a los creadores perseguidos
que no siempre son escritores, pues pueden ser músicos
o pintores, aunque en este último caso no se
haya dado hasta el momento en ninguna de las sedes
a nivel mundial.
Asegurar
el futuro
Pedro
Ángel Palou, secretario de cultura de Puebla,
en relación con la continuidad del proyecto
comenta: Es importante asegurar el futuro de
los proyectos.
En
el caso de Puebla hay un convenio entre el parlamento
y el gobierno, firmado por Soyinka el día de
la inaguración y está presupuestado
oficialmente en la secretaría como una unidad
administrativa, incluido su personal, por lo
que no se puede eliminar sin cambiar la Ley Orgánica
de la Administración Pública de Puebla.
Al
preguntarle a Palou acerca de las intenciones políticas
del gobierno, aseguró que es meramente cultural
y no de carácter político.
contrasentidos@contralinea.com.mx
|