Investigan a líderes
El doble discurso de Fox con campesinos
Por Rodolfo Montes

Documentos del Cisen y de la Secretaría de Agricultura detallan el “pasado oscuro” de los principales líderes campesinos y los acusan de engañar al campesinado nacional para satisfacer intereses políticos.

Mientras el discurso oficial es de aparente buena fe con los campesinos, bajo la mesa del Diálogo para el Acuerdo Nacional del Campo el gobierno foxista maneja una campaña de desprestigio contra los principales líderes nacionales del sector agrario.

Una investigación realizada por agentes del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) de la Secretaría de Gobernación y documentos confidenciales de la Secretaría de Agricultura concluye que los “autodenominados redentores” sólo buscan satisfacer intereses personales o de grupo.

La historia particular de al menos una decena de líderes campesinos está detallada en “fichas ejecutivas” de los archivos del Cisen. Son documentos que hacen una retrospectiva del negro historial de estos líderes, a quienes se califica de escaladores de puestos de elección popular e inclusive se les señala como responsables de delitos graves.

Esos “redentores” -evalúan las investigaciones- se han dedicado a escalar posiciones políticas sin importarles realmente acabar con el rezago histórico en que viven millones de familias del campo mexicano. Asimismo, se les acusa de operar por medio de un número indeterminado de agrupaciones políticas nacionales registradas ante el Instituto Federal Electoral (IFE), subsidiadas con recursos públicos.

Según los documentos, varias de las organizaciones campesinas actuales y del pasado han sido subvencionadas por presidentes de la República en turno o auspiciadas por el PRI, el PRD y los desaparecidos Partido Comunista (PC) y Socialista Unificado Mexicano (PSUM).

La mayoría de esas organizaciones tiene en su haber reyertas internas que han provocado innumerables escisiones en sus estructuras, por lo que -se asevera en el documento de Agricultura- “no constituyen una opción real de representación campesina”.

Fichitas
El Cisen clasifica con el número 30 el expediente de los líderes campesinos y cada una de las “fichas ejecutivas” de éstos contienen sus fotografías, fecha y lugar de nacimiento, situación patrimonial y el detalle de las escuelas en que estudiaron y hasta qué grado, así como sus vínculos políticos con partidos políticos y grupos de poder.

Por ejemplo, a Víctor Manuel Quintana Silveyra, vocal del movimiento El Campo No Agunta Más, se le atribuye, entre otras cosas, mantener “una estrecha relación con promotores de la teología de la liberación”, corriente de la iglesia católica que en la década de los setenta sembró en los estratos sociales bajos la opción preferencial por los pobres y que en su tiempo fue combatida por su línea marxista.

 
Clic para agrandar
 

A decir de la ficha, Quintana Silveyra es fundador y promotor de la agrupación política Causa Ciudadana y asesor del Frente Democrático Campesino en Chihuahua, organización que bloqueó los puentes fronterizos en enero de este año en demanda de una moratoria de la entrada en vigor del TLC para el sector agrario.

También “fue diputado federal del PRD en la LVI Legislatura; el 28 de agosto de 1999 fue propuesto por Cuauhtémoc Cárdenas, jefe de gobierno del Distrito Federal, para ocupar la delegación política Gustavo A. Madero, en sustitución de Jesús Zambrano; habla francés, inglés y latín”.

Desde diciembre de 2002 fue elegido como vocal del movimiento El Campo No Aguanta Más, uno de los movimientos campesinos más fuertes que encabeza las negociaciones con el gobierno federal en el Diálogo para el Acuerdo

Nacional del Campo.
En el apartado de antecedentes penales se anota: “El 3 de enero de 2003 en Ciudad Juárez fue clausurada la protesta de integrantes del movimiento El Campo No Aguanta Más iniciada en los primeros minutos del primero de enero por 70 campesinos en el Puente Internacional Córdoba-Américas.

Quintana Silveyra fue citado a comparecer ante la delegación estatal de la PGR en relación con la averiguación previa 02/003, por obstrucción a las vías federales de comunicación, en querella iniciada por la Policía Federal Preventiva.

Y de sus vínculos políticos se apunta: “Se relaciona con el clero progresista a raíz de su amistad con varios de sus exponentes. Mantiene estrecha relación con el presbítero Camilo Daniel Pérez, promotor de la teología de la liberación, y con el sacerdote Javier Ávila Aguirre, desde sus épocas de seminarista”.

Otra de las fichas ejecutivas contiene el perfil de Alfonso Ramírez Cuéllar, líder del movimiento El Barzón. El texto dice a la letra: “Se tiene conocimiento de que se entrevista ocasionalmente con el subcomandante Marcos y otros miembros del EZLN, acudiendo a esas entrevistas con representantes del Frente Popular Francisco Villa y del PRD”.

El alias de Ramírez Cuéllar es el de “la Polla”, y se le achaca “estar involucrado en la muerte de su novia, en 1979, y en 1980 con la muerte de un estudiante de Zacatecas”.

De acuerdo con la investigación del Cisen, en 1979, como huésped de la Casa del Estudiante de Zacatecas en el Distrito Federal, Ramírez Cuéllar se vio involucrado en la muerte de su novia, Victoria Martínez Salgado. Al resultar embarazada, habría sido presionada por éste para practicarse un aborto, intervención durante la cual murió. En esta situación se vieron involucrados Quirino Salas y Ortega González, entonces estudiantes y moradores de la misma casa.

“En 1980 -cita la ficha- también se les vinculó con la muerte de un estudiante originario de Jerez en la Casa del Estudiante, cuando se registró un enfrentamiento entre un grupo de estudiantes que encabezaban una asamblea y el zacatecano Juan Campos, quien disparó un arma de fuego al estudiante arriba referido. Tanto Ramírez Cuéllar como Quirino Salas y Ortega González cerraron la casa sin permitir la entrada a ninguna persona, lo que provocó la muerte del estudiante por desangramiento, al no ser atendido oportunamente por un médico”.

Se informa además que el 6 de marzo de 1995, Ramírez Cuéllar “fue detenido afuera de las oficinas de la Concesionaria Automotriz AISA por el delito de privación ilegal de la libertad, y fue consignado al Reclusorio Preventivo Oriente del Distrito Federal”. Actualmente enfrenta una acusación formal de la PGR por encabezar la irrupción violenta en el Palacio Legislativo de San Lázaro el 10 de diciembre de 2002.

Mario Álvaro López Ríos, secretario general de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA), es otro de los líderes campesinos investigados por el Cisen. De su ficha ejecutiva sobresale que “es proclive a efectuar declaraciones alarmistas y a amenazar con movilizaciones multitudinarias, que generalmente no tienen sustento real”.

“Mario Álvaro López Ríos; coordinador general del Congreso Agrario Permanente (CAP) de junio a diciembre de 2001, el 10 de diciembre de 2002 alentó a miembros de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) a irrumpir violentamente en las instalaciones de la Cámara de Diputados (...) Mantiene una estrecha relación con Graco Ramírez y con Andrés Manuel López Obrador.”

A Martín Belman Arreola, líder de El Barzón, el Cisen lo tiene marcado como defraudador de campesinos y vendedor ilegal de maquinaria agrícola.

Cosecha polaca
Si bien la investigación de la Secretaría de Agricultura reconoce que la historia de las organizaciones campesinas en el México del siglo XX significó un avance integrador de las cúpulas de dirigentes, también consigna que sus líderes, lejos de luchar por transformar las pésimas condiciones sociales del campesinado, se dedicaron a escalar puestos públicos: gubernaturas, diputaciones, senadurías, presidencias municipales.

La investigación se interna en el origen y desarrollo del Congreso Agrario Permanente, cuyo antecedente es el Comité Organizador de la Unificación Campesina, creado por el presidente Lázaro Cárdenas del Río en 1935.

Bajo el cobijo del presidente Carlos Salinas de Gortari, Maximiliano Silerio Esparza -líder de la CNC y ejemplo de escalador profesional de cargos públicos, a la postre exgobernador de Durango- convoca a todas las organizaciones campesinas del país para dar surgimiento al CAP, organización que con el paso del tiempo ha pasado por un proceso de decantación, ajuste y ruptura entre sus dirigentes.

Hoy en día -advierte la investigación-, el CAP está integrado por más de una decena de organizaciones cuyos dirigentes fueron, son y probablemente seguirán siendo gobernadores, diputados locales, federales o senadores de la República, como son los casos de Heladio Ramírez López, Humberto Serrano, Margarito Montes Parra y Álvaro López Ríos, entre otros.

Los documentos hacen referencia a la escisión más significativa del movimiento campesino que tuvo que ver con la UNTA y que derivó en 1987 en la creación de la Central Campesina Cardenista, “brazo político de Cuauhtémoc Cárdenas”, con quien posteriormente también rompió para crear la Agrupación Política Campesina, con registro en el IFE.

La investigación rememora el carácter bélico de diferentes dirigentes campesinos que optaron por la guerrilla. Entre ellos se recuerdan los casos de Lucio Cabañas y Genaro Vázquez Rojas, que en 1963 participaron en la Central Campesina Independiente.

A juicio de la Secretaría de Agricultura, disputas internas llevaron a esa organización a fragmentarse y crear nuevas centrales campesinas o alianzas con otras organizaciones como la Unión Nacional de Organizaciones Regionales Campesinas Autónomas (UNORCA). En 1999 la UNORCA creó la Red de Acción Democrática, agrupación política nacional que logró su registro en el IFE.

El primer lustro de la década de los setenta -considera la investigación- marcó un hito para la conformación de cúpulas campesinas, cuando el entonces secretario de la Reforma Agraria, Augusto Gómez Villanueva, hoy diputado federal del PRI, promovió la creación de una organización campesina más: el Pacto de Ocampo, un conglomerado de organizaciones que “comenzaron invasiones de tierras en Sonora y Sinaloa”.

Pero también hay organizaciones de agricultores ligadas al empresariado mexicano. Con el objetivo de reunir en un solo frente a los productores agropecuarios, agroindustriales y de servicios del campo, el 27 de abril de 1984 se fundó el Consejo Nacional Agropecuario, organismo de carácter nacional y de filiación voluntaria, el cual pertenece al Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

Sus cuatro líneas básicas de estrategia son “lograr rentabilidad, inserción pertinente a la economía mundial, consolidación de las reformas del marco agrario, y desarrollo rural integral”. Es, pues, el aliado indiscutible del gobierno de Vicente Fox.

Fox el redentor
En medio de la presión campesina por la liberación de aranceles para productos agrícolas provenientes de Estados Unidos, el pasado 25 de febrero, en gira de trabajo por La Paz, Baja California Sur, el presidente Fox se manifestó decidido a “agarrar al toro por los cuernos y a entrarle a fondo a los asuntos del campo”.

Ahí, en el marco de la presentación de proyectos productivos, celebrada en el salón de usos múltiples de la Unión Ganadera Regional, y como si conociera a detalle la investigación del Cisen, Fox criticó a los actuales líderes campesinos que estaban en plena negociación con los secretarios de Estado en las instalaciones del Archivo General de la Nación.

“Mi responsabilidad y mi gusto, declaró, es estar cerca de la gente del campo para que luego no me platiquen, porque también, tenemos que aceptarlo, hay mucha grilla en el campo, hay muchos redentores que se autodenominan representantes de organizaciones y se dicen representar a los productores del campo. Hay mucho cuento en eso también.”

info@contralinea.com.mx

Abrir contralinea.com.mx
Menú
Indice de Sociedad
Volver a inicio
Contralinea.com.mx
Sitios sugeridos
Organizaciones Campesinas en el mundo
Ac 1
Ac 2
Lázaro Cádenas del Río
17 de abril: Día internacional del lucha campesina
Unorca
El Barzón
El campo no aguanta más
Menú
Indice de Sociedad
Volver a inicio
Contralinea.com.mx