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Los
pendientes de Francisco Barrio, el zar anticorrupción
del presidente Vicente Fox, se acumulan, y no será
su gestión la encargada de concretar las investigaciones
que lleva a cabo la Secretaría de la Contraloría
(Secodam) contra funcionarios y exfuncionarios públicos.
Barrio aceptó una invitación del Partido
Acción Nacional para ser candidato a diputado
federal.
Entre
los pendientes que deja el contralor se encuentra
una denuncia que presentó Javier Mora Salas,
expresidente del Consejo Mexicano del Café,
por un presunto desvío de recursos públicos,
que involucra a Antonio Ruiz García, subsecretario
de Desarrollo Rural de la Secretaría de Agricultura
(Sagarpa), a Xavier Ponce de León, oficial
mayor de la dependencia, y a Javier Usabiaga, el titular
de la misma.
Fechado
el 13 de febrero de 2002, Barrio Terrazas signó
un documento que envió a Mario Escárcega
Leos, director general de Responsabilidades de la
Secodam. Éste antecedía a un grueso
expediente que se había integrado en la Contraloría
a raíz de las denuncias por el presunto desvío
de fondos públicos en la Secretaría
de Agricultura.
Barrio
le informó a Mario Escárcega que el
presunto desvío de recursos federales tenía
relación con las adjudicaciones directas que
otorgó el subsecretario Antonio Ruiz y que
favorecieron a la Fundación Mexicana de Desarrollo
Rural, de la cual formó parte hasta octubre
de 2000 como director general, lo que originó
un probable daño patrimonial por la cantidad
de 11 millones 298 mil 492 pesos, encontrándose
involucrados los CC. Javier Usabiaga Arroyo y Xavier
Ponce de León.
En
el oficio SP/100/0204/2002, Francisco Barrio advertía
a Escárcega que considerando el nivel
jerárquico de los servidores públicos,
presuntos responsables, y el monto de los recursos
aplicados indebidamente, los hechos mencionados podrían
constituir infracciones graves o responsabilidades
mayores respecto de las cuales debe conocer directamente
esta secretaría.
Las
instrucciones a Mario Escárcega Leos fueron
claras: girar las órdenes pertinentes para
que la dirección general a su cargo, se
aboque al conocimiento del asunto y emita la resolución
que en derecho proceda.
Contacto
en Nueva York
Javier Mora Salas conoció al presidente Vicente
Fox en Nueva York, cuando éste era gobernador
de Guanajuato y promocionaba el estado en busca de
inversiones. Mora Salas era considerado en ese tiempo
uno de los mayores importadores de café en
Estados Unidos y era el presidente de la Cámara
Mexicana de Comercio en Nueva York.
Tiempo
después, en calidad de presidente electo de
la República, Vicente Fox incorporó
a Salas a su equipo y lo puso a trabajar en la realización
de un estudio sobre la producción del café
en México. Fue Javier Usabiaga, secretario
de Agricultura, quien lo nombró presidente
del Consejo Mexicano del Café al inicio del
sexenio.

En la mira de la SECODAM |
El
Consejo Mexicano del Café es una asociación
civil que depende directamente de un subsidio que
le da la Secretaría de Agricultura, y sustituye
al Instituto Mexicano del Café, desaparecido
hace seis años, y funge como intermediario
entre la Sagarpa y el sector productor de café
en México.
A Mora
Salas se le indicó que tenía que reportar
directamente al secretario de Agricultura y que los
recursos económicos saldrían de la Subsecretaría
de Desarrollo Rural.
Al
poco tiempo, fue destituido de su cargo sin mediar
explicación. Pero bastaron algunos meses para
que Mora Salas atara cabos y comprendiera el porqué
de la abrupta petición de su renuncia.
Antes
de mi partida -dice-, el señor subsecretario,
Antonio Ruiz, me había indicado que deseaba
hacer un estudio sobre la situación de la cafeticultura
en México. Obviamente el organismo para hacer
el estudio indicado es el Consejo Mexicano del Café,
que tiene no sólo el conocimiento como Consejo,
sino la información del Instituto Mexicano
del Café; tiene muchos archivos y definitivamente
se conoce a fondo todo el problema de la cafeticultura.
Yo
le ofrecí al subsecretario que lo hiciéramos
nosotros, pero me indicó que no, que él
quería un estudio independiente porque tenía
sus dudas sobre los estudios que podría hacer
el Consejo. Como dependiente de la subsecretaría
no tuve ninguna opción.
El
estudio se le encargó finalmente a la Fundación
Mexicana de Desarrollo Rural: A mí me
indicó el subsecretario que era un arreglo
que él tenía con la Fundación
y que no le iban a cobrar.
No
obstante, prevalecían las dudas. Yo le
indiqué al señor subsecretario la posibilidad
de un conflicto de intereses, recuerda Javier
Mora. Y es que el subsecretario Antonio Ruiz había
sido director de la Fundación Mexicana de Desarrollo
Rural durante 17 años.
Tuvimos
reuniones con los directivos de la Fundación
Mexicana de Desarrollo Rural donde se nos indicó
que requerían información. En pocas
palabras, casi nosotros hicimos el estudio. Toda la
información que requirieron ellos para hacer
el estudio fue proporcionada por el Consejo Mexicano
del Café.
Meses
después de que lo separaron de su puesto, Javier
Mora se enteró de un presunto fraude por adjudicaciones
directas en beneficio de la Fundación Mexicana
de Desarrollo Rural. Su sorpresa fue mayor cuando
conoció algunos pormenores.
La
subsecretaría había pagado 4 millones
de pesos por un estudio sobre la producción
del café en México: Yo me quedé
sorprendido porque a mí se me había
indicado que iba a ser un estudio gratuito. Sólo
el estudio del café costó 4 millones
de pesos.
Javier
Mora Salas supo entonces por qué lo habían
despedido. El subsecretario sabía que
yo estaba enterado de esa operación irregular,
asegura convencido el exfuncionario. Y es que
el estudio no fue licitado, y había otros participantes,
como la Universidad de Chapingo, la Universidad de
Veracruz y el propio Consejo Mexicano del Café.
A más
de un año de haber interpuesto la denuncia
ante la Secretaría de la Contraloría,
Javier Mora ratifica su dicho: Aquí hubo
ilícitos. La Contraloría Interna de
la Secretaría de Agricultura así lo
señaló y ya está en la Dirección
General de Responsabilidades el asunto.
Yo
he mantenido un contacto directo con los auditores,
el expediente cuenta con más de mil 200 fojas.
Es un expediente que ya se ha llevado más de
un año en su investigación, cuando es
un acto perfectamente tipificado, y aun así
no ha habido ninguna reacción.
La
investigación
De la investigación en curso contra Javier
Usabiaga, el subsecretario Antonio Ruiz y Xavier Ponce
de León por el presunto desvío de más
de 13 millones de pesos no sólo tiene conocimiento
la Secretaría de la Contraloría, sino
que el caso ya se encuentra en las oficinas de la
Comisión de Agricultura de la Cámara
de Diputados, que se mantiene a la expectativa en
espera de las resoluciones de la Dirección
General de Responsabilidades de la Secodam.
El
asunto es grave -comenta Jaime Rodríguez, presidente
de la Comisión de Agricultura en la Cámara
de Diputados-, ya que involucra a un secretario de
Estado.
Ahora,
ante la inminente salida de Francisco Barrio de la
Contraloría, Rodríguez le reprocha las
promesas incumplidas: En su momento señaló
que iba a cazar peces gordos y es la fecha en que
no lo hace.

Expediente Usabiaga, otro
pendiente de Barrio. |
En
el caso de Javier Usabiaga, precisa Jaime Rodríguez,
el pez gordo es del gabinete y es más grave
el no concluir las investigaciones. Esto genera
una gran desconfianza en la población por la
poca seriedad que demuestra la Contraloría.
Este
es un asunto que tiene que ver con el campo -añade-.
Es dinero público que se aprueba en la Cámara
de Diputados, y si existe una denuncia que va a quedar
truncada por la salida del contralor, sin duda alguna
es un tema al que la Cámara le dará
seguimiento.
El
presidente de la Comisión de Agricultura, Jaime
Rodríguez, adelanta lo que hará en los
próximos días: Solicitaremos esta
misma semana oficialmente a la Contraloría
que nos informe sobre el estado que guarda esta investigación.
info@contralinea.com.mx
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