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Entre
el alboroto, las palabras encontradas y las intervenciones,
las reuniones solían prolongarse durante varias
horas. Quizá por eso Misael Núñez
Acosta decidió vestir ropa sport.
Catorce
horas después, Teodoro Palomino Gutiérrez,
Germán Aguilar Olvera, Juan José Altamirano
Gómez, Ramón Couoh Cutz, Galdino Morán,
Sócrates Pérez Alejo, José Manuel
Cisneros González y el mismo Misael Núñez
Acosta ultimaron los detalles para el paro magisterial.
Éste
tendría lugar en todo el país el 2 de
febrero de aquel año, en demanda de aumentos
salariales, ascensos, derechos sindicales y contra
la represión que vivían los integrantes
del CCL a manos del Comité Ejecutivo Nacional
(CEN) del Sindicato Nacional de Trabajadores de la
Educación (SNTE), presidido por Ramón
Martínez Martín, Carlos Jonguitud Barrios
y Elba Esther Gordillo Morales.
Horas
de desvelo para el consenso final. Acordaron reunirse
de nueva cuenta aquella misma noche. La mañana
los sorprendió. A las 7:00 horas Misael Núñez
abordó su automóvil para dirigirse hasta
el poblado de Tulpetlac, municipio de Ecatepec, donde
se desempeñaba como director de la Escuela
Primaria de la Loma. Tras las breves despedidas, sería
la última vez que sus compañeros lo
verían con vida.
Aquella
noche, media hora después de comenzada la asamblea,
de manera intempestiva se presentaron dos maestros
identificados como subordinados de Núñez
Acosta.
Informaron
que unas dos horas antes Núñez había
sido asesinado, a escasos cien metros de la entrada
de la escuela primaria, cuando se disponía
a asistir a aquel encuentro.
Tres
sujetos (luego serían identificados como Rufino
Vences, Natividad Vences y Jorge Mejía), asesinos
a sueldo, le habían disparado en repetidas
ocasiones a bordo de un automóvil Le Barón
color rojo.
La
reunión se tornó caótica. Entre
llantos, gritos y miradas atónitas, maldiciones
y demandas, la decisión final fue acudir a
reclamar el cuerpo de Misael, que finalmente fue entregado
al día siguiente para ser homenajeado por parte
de sus compañeros.
El
paro inició según lo acordado y duró
21 días, aunque el líder magisterial
de tan sólo 30 años de edad no pudo
participar. Su cabeza tenía precio. Él
nunca lo supo. Las manos ejecutoras cobraron 300 mil
pesos.
Este
es uno de los crímenes cuya autoría
intelectual maestros disidentes le atribuyen a Elba
Esther Gordillo Morales.

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Sobre
las denuncias que la señalan como autora intelectual
del asesinato de Misael Nuñez Acosta, y por
la persecución de alrededor de un centenar
de maestros disidentes, Elba Esther Gordillo Morales
rechaza cualquier acusación en su contra, aunque
la negativa también va acompañada de
un hermetismo total ante los medios de comunicación
que buscan indagar sobre el tema.
En
noviembre pasado, al ser llamada a declarar ante la
Fiscalía Especial para Movimientos Sociales
y Políticos del Pasado, calificó de
pésimo y cuestionable el trabajo
de la instancia que preside Ignacio Carrillo Prieto,
y de infundados los cargos en su contra, a tiempo
que negó la persecución contra maestros
disidentes de todo el país (uno de los principales
cargos de las denuncias).
A pesar
de abstenerse a declarar durante el interrogatorio
formulado por la Fiscalía, el mismo 27 de noviembre,
la Secretaria General del CEN del PRI, convocó
a una conferencia de prensa en la que se declaró
víctima de una trampa por parte
de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la
Educación (CNTE), y algunos que operaron
desde la Fiscalía, aunque se negó
a hacer una acusación directa en contra de
Carrillo Prieto, yo no podría acusar
de esto al fiscal, no tengo pruebas, no es él
quien hace todo.
Yo
también fui disidente alguna vez. Esa ha sido
la característica más importante de
mi vida pública. Fui siempre, sigo siendo una
inconforme, una inconforme del status quo, de mi propia
forma y usos de maneras de hacer el trabajo sindical,
indicó.
Ahora,
dicen sus asistentes, la maestra no da entrevistas
sobre el tema, y es que todos sus esfuerzos
parecen encaminarse para lograr la Coordinación
del PRI en la Cámara de Diputados
En
los últimos seis meses suman ya tres las denuncias
en su contra ante la Fiscalía Especial para
Movimientos Sociales y Políticos del Pasado.
La primera, del 27 de agosto de 2002, por el asesinato,
precisamente, de Misael Núñez; la segunda,
con fecha de 4 de octubre del mismo año, por
el asesinato de 11 maestros de distintas comunidades
del estado de Oaxaca, todos ocurridos en la década
de 1980; y la tercera, fechada el 13 de diciembre
del año pasado, por la desaparición
de Gregorio Alfonso Alvarado López, de quien
se ignora su paradero desde el 26 de septiembre de
1996.
A las
anteriores se agregarán en breve las denuncias
que interpondrán representantes del magisterio
de Chiapas por el homicidio de Celso Wenceslao López
Díaz (en 1987), en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez,
y de maestros de Hidalgo por el homicidio de Pedro
Palma (en 1982), todos afiliados a la Coordinadora
Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
En
la denuncia por el asesinato de Misael Núñez
Acosta, integrada en la averiguación previa
PGR/FEMOSPP/0026/2002, se establece que el pasado
27 de agosto comparecieron José González
Figueroa, Germán Aguilar Olvera y Teodoro Palomino
Gutiérrez, quienes coinciden en señalar
de manera directa en la implicación del crimen,
junto con Elba Esther Gordillo, a Carlos Jonguitud
Barrios y Ramón Martínez Martín,
entonces integrantes del CEN.
Se
trata de llevar al banquillo de los acusados a la
orquestadora de una guerra sucia en contra del sector
magisterial, dice Pedro Ramírez Vázquez,
representante de la CNTE, y agrega que, pese a no
haber avances claros, el que Gordillo Morales haya
sido señalada por el mismo Jonguitud Barrios
como asesina intelectual de Misael Núñez
y luego citada a comparecer ante la fiscalía
en calidad de indiciada resulta para nosotros
un triunfo abrumador, aunque sabemos que va a ser
muy difícil que se le someta al rigor de la
justicia.
Como
medida de presión, apenas el pasado 18 de marzo
integrantes de la coordinadora realizaron una marcha
en un recorrido que incluyó a la fiscalía
que dirige Ignacio Carrillo Prieto, a fin de que se
agilice el seguimiento de las denuncias.
La
CNTE designó una comisión especial encargada
de documentar y reunir las pruebas necesarias que
vinculan a Gordillo en el acoso, desaparición
y asesinato de alrededor de un centenar de maestros
disidentes de todo el país.
El
proceso será lento, agrega Ramírez Vázquez,
sobre todo al considerar la impunidad con la
que siempre ha actuado la señora. A esto
se suma la alianza que la señora Gordillo
tuvo con Marta Sahagún para zafarse de las
denuncias en su contra.
Le
digo la señora y no maestra, porque ella tiene
casi 30 años que no da clases. Jamás
antepondré el título de maestra porque
ella no se para en una aula. No es maestra, sino una
cacique que ha hostigado a los maestros hasta de manera
administrativa, porque ella es la que decide dónde
se mueve cada uno.
El
representante de la CNTE sopesa también que
las pruebas en contra de Gordillo, así como
las declaraciones para nuevos procesos penales se
incrementarán de manera significativa en los
próximos meses: Esta vez no se va a zafar
porque nosotros vamos a insistir.
Queremos
que a los elementos que hemos presentado se sume la
acusación directa de Jonguitud Barrios, porque
él hizo un pronunciamiento claro: Elba Esther
y su grupo asesinaron a Misael.
La
guerra sucia contra los maestros disidentes, comenta,
comenzó en la década de los ochenta,
aunque no ha cesado, y uno de los casos más
recientes es el de Gregorio Alfonso Alvarado López,
desaparecido en 1996 y del que hasta la fecha se ignora
su paradero.
-¿La
CNTE confía en que el gobierno de Fox consigne
a los culpables de los asesinatos y persecuciones
que ustedes demandan?
-Nosotros
vamos a insistir hasta el final. El que haya o no
una consignación ya no depende de nosotros.
Ojalá que exista la disposición de parte
del gobierno. El fiscal ha dicho que va a llegar a
las últimas consecuencias.
Eso
esperamos, porque resolver estos casos es una obligación
del gobierno foxista. Fox no puede decir yo
por qué, pues él mismo ha dicho
que su gobierno está en voluntad.
-¿Si
la fiscalía que dirige Ignacio Carrillo Prieto
no resuelve, qué hará la CNTE?
-Déjeme decirle una cosa, la CNTE no amenaza,
pero si la fiscalía no resuelve, tomaremos
acciones, sentencia Ramírez Vázquez.
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