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Galicia,
España. A más de dos meses de
la peor catástrofe ecológica en España
por el hundimiento del petrolero Prestige que afecta
a 109 playas en Asturias, 51 en Cantabria, 60 en el
País Vasco y 400 en Galicia, Alfredo Suárez
Canal, vocero del Bloque Nacionalista Gallego (BNG),
asegura que el gobierno del presidente José
María Aznar algo oculta sobre el
caso, además de que su ayuda es escasa y no
llega a todos los afectados.
El
parlamentario atribuye la máxima responsabilidad
de las decisiones tomadas en torno al Prestige, al
gobierno de Aznar y al gobierno gallego que preside
Manuel Fraga éste es responsable por
su indolencia, por su pasividad y ausentismo para
enfrentar la crisis, y por su complicidad con las
decisiones del Estado español.

Suárez Canal |
Sólo
por la presión pública de las últimas
semanas dirigida por la oposición y la plataforma
Nunca mais -integrada por los afectados-, el gobierno
del Partido Popular anunció el 24 de enero
en La Coruña, capital de Galicia, un programa
integral de ayuda por 12 mil 500 millones de euros
para paliar la crisis ecológica y económica
que dejó el hundimiento del Prestige.
Sin
embargo, de cada 40 euros de ayuda, el Estado español
pone 10 y la Junta de Galicia 30.
Mientras,
el buque con bandera de Bahamas, que se partió
en dos el 20 de noviembre del año pasado con
77 mil toneladas de diesel frente a las costas españolas,
continúa derramando el liquido letal y ya contaminó
900 kilómetros de costa gallega.
Por
este desastre, unas 300 mil familias han sido afectadas
en su salud, bienes y fuentes de empleo, el impacto
económico es de unos 4 mil millones de euros
y el deterioro sobre el ecosistema local, único
en el mundo con sus 19 rías, es invaluable.
El
parlamentario gallego evoca eventos similares en la
historia de la región. Con ésta
son siete las catástrofes frente a las costas
de Galicia, lo que evidencia una falta de previsión
por parte del gobierno. En 1970 se hundió el
Polycommander, en 1976 el Urquiola, en 1978 el Andros
Patria y en 1992 el Aegean Sea, entre otros.
La
inquietud de los habitantes de la región asolada
por el derrame de combustible, traducida en la exigencia
de sus representantes algunos en el BNG,
al gobierno del presidente Aznar, de conocer quiénes
integraron las labores de rescate, qué técnicos
asesoraron al gobierno; qué plan de emergencia
se activó para contrarrestar la marea negra,
qué instrucciones se dieron a los remolcadores
para mover el barco tras la primera fuga, qué
diálogo hubo entre la Torre de Control y la
tripulación, si hubo negociaciones con otros
países para contar con barcos anticontaminación,
qué aportaron los ayuntamientos para limpiar
las playas, cuáles son las bitácoras
de los remolcadores y del propio Prestige.
De
igual manera, los parlamentarios del BNG, exigen conocer
los informes meteorológicos durante el operativo,
cuándo se crearon las comisiones ministeriales,
qué técnicos asesoraron al gobierno
y quién decidió apartar el barco de
la zona del primer derrame.
Sin voluntad
El vocero del BNG estima que sería muy grave
que el gobierno del Partido Popular, ante una catástrofe
de esta magnitud estuviese funcionando en clave político-electoral,
en vísperas de los comicios autonómicos
de mayo.
Insiste
en que no hay voluntad política del gobierno
de Aznar para esclarecer la catástrofe del
Prestige, ésto se explica porque hay algo qué
ocultar, porque no se tiene la conciencia tranquila
y porque no se quiere llegar al fondo del problema.
Por
ello, el Bloque Nacionalista Gallego decidió
el 13 de enero, abandonar la Comisión de Investigación
creada por unanimidad en el Parlamento gallego en
diciembre y demanda conocer la verdad sobre la catástrofe,
las decisiones adoptadas y sus consecuencias, así
como las responsabilidades políticas y jurídicas,
tras el regateo de información por el gobierno
central.
El
diputado Suárez Canal explica que su partido
no recibió ni el primer papel en la Comisión
de Investigación y así es imposible
hacer el trabajo ni se le dio la documentación
solicitada, por lo que no tenía sentido
seguir en la Comisión.
Para
esclarecer la verdad de lo ocurrido, el Bloque Nacionalista
pide que comparezcan el vicepresidente de gobierno,
Mariano Rajoy, los ministros de Medio Ambiente, de
Fomento, de Agricultura y Pesca, del delegado de gobierno
de Galicia, del director general de la Marina Mercante,
del subdirector general de Tráfico, Seguridad
y Contaminación Marítima, del capitán
del puerto de La Coruña, del presidente del
Comité de Expertos, Lora Tamayo, del Almirante
Jefe de Zona Marítima del Cantábrico,
del ex director de Marina Mercante, José Antonio
Madiedo Acosta, del jefe de zona de Control Marítimo
de Finisterra y del inspector-jefe de Máquinas
de Capitanía Marítima de La Coruña.
Solicitó
también la comparecencia del presidente de
la Junta, Manuel Fraga, quien teóricamente
debería ser el máximo responsable según
Suárez-. Otros que deben informar sobre
el caso son el Consejero de Pesca, de Medio Ambiente,
de Política Territorial, de Asuntos Sociales,
el subdirector general de Protección Civil,
director de Recursos Marítimos, el subdirector
de Busca y Salvamento y Contaminación Marítima
y el director del Centro de Control del Medio Marítimo.
Además,
los ayuntamientos y los sectores perjudicados deben
participar, como las cofradías de Lugo, de
La Coruña, de Pontevedra y de la Costa de la
Muerte, empresarios y sindicatos, según el
legislador, para que brinden una visión
de la magnitud de la catástrofe.
Por
su parte, el Bloque se asesorará en el Comité
de Evaluación, de oceanógrafos, zoólogos,
expertos en Química, Física, Ecología,
Recursos Marinos, Pesca, Contaminación, Geología,
Medio Ambiente, Hidrocarburos, Impactos Económicos
del Litoral, Fauna Marina, Acuicultura, Nutrición
y Toxicología.
El
legislador concluye que este cónclave es necesario
para que exista un plan riguroso para recuperar
el ecosistema y que la gente recobre su medio de vida,
que atienda a todos los afectados y asegure que nunca
más ocurra una catástrofe de esta magnitud.
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