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Televisión
Azteca y CNI Canal 40 formaron, en julio de 1998,
una alianza por 10 años que incluía
la opción de compra. Esta alianza consistía
en una colaboración comercial por medio de
la cual la empresa independiente de Moreno Valle lograría
mayor penetración y su contraparte una mejor
posición en el mercado con programación
diversa.
En
enero de 1999 ambas empresas firmaron esta vez una
alianza estratégica a través de la cual
TVAzteca comercializaría el tiempo de publicidad
de Canal 40, misma que pagaría en un 50 por
ciento.
Sin
embargo, un año y medio después --julio
del 2000-- Javier Moreno Valle dio por terminados
los contratos con TVAzteca, con el argumento de que
no se había cumplido con lo pactado.
Foto: David Jaramillo

Javier Moreno Valle |
Ante
ello, la televisora de Ricardo Salinas Pliego inició
un juicio por daños y perjuicios por 100 millones
de dólares en contra de CNI Canal 40. Del plano
estrictamente mercantil se pasó a lo penal,
pues desde entonces la trama judicial entre los dueños
de las televisoras se teje entre acusaciones mutuas
de fraude y despojo.
El
primer round en esta pelea lo ganó Moreno Valle,
un hombre a quien se le ubica en el mundo empresarial
como una persona poco formal en los negocios, pues
la mayoría de los que ha emprendido se quedan
truncos, con enormes deudas o de plano quiebran.
En
ese sentido, y en un intento más por recuperar
los 25 millones de dólares que le adeuda Javier
Moreno Valle, Ricardo Salinas Pliego emprendió
nuevas acciones judiciales para cobrar el adeudo.
La pretensión ahora es que se declare la quiebra
de CNI.
Apenas
el pasado 24 de diciembre, la juez primera de Distrito
en Materia Civil en el Distrito Federal dictó
una resolución por medio de la cual se inició
el trámite del concurso mercantil promovido
por TV Azteca en contra de CNI, encaminado a declarar
la quiebra de la televisora de Javier Moreno Valle.
La
solicitud de concurso mercantil se tramita con el
expediente número 177/2002-B y en ella Televisión
Azteca exige que CNI demuestre que tiene los suficientes
bienes para hacer frente al 80% de sus obligaciones
líquidas y exigibles por aproximadamente 40
millones de dólares que tiene con diversos
proveedores y acreedores bancarios y no bancarios,
autoridades fiscales y trabajadores.
Hasta
ahora, sin embargo, la recuperación que pretende
Ricardo Salinas Pliego de los 25 millones de dólares
que le adeuda Javier Moreno Valle --sea mediante la
ocupación violenta de las instalaciones del
Canal 40 o vía emplazamientos judiciales--
hasta ahora le ha resultado una frustración.
Pero
la historia de los negocios de Javier Moreno Valle
también ha sido de frustración, pues
arrastra deudas enormes y proyectos inconclusos o
quebrados. Moreno Valle es un personaje íntimamente
ligado a la política. Es hijo del exgobernador
de Puebla, el doctor Rafael Moreno Valle, y su hermano,
del mismo nombre que su padre, es el actual secretario
de Finanzas de esa entidad.
Apenas
perdió el Partido Revolucionario Institucional
en las pasadas elecciones, abandonó su militancia
tricolor. Es un hombre cercano a José López
Portillo, pero sobre todo al expresidente Carlos Salinas
de Gortari, con quien trabajó en la desaparecida
Secretaría de Programación y Presupuesto,
y amigo también de Ernesto Zedillo.
Javier
Moreno Valle fue fundador en 1979 de la empresa de
Servicios de Información Financiera para Ejecutivos
(SIFE), la cual quebró luego de arrastrar deudas,
aunque continuó en operaciones durante varios
años más. Fue fundador y socio del diario
El Financiero, en donde permaneció sólo
cuatro años.
En 1984 creó la compañía Tecnología
Electrónica de México. Tampoco tuvo
éxito y cerró cinco años más
adelante. Posteriormente estableció el Corporativo
Mexicano de Desarrollo, una empresa de consultoría
económica que logró contratos con diversas
empresas gubernamentales gracias a sus relaciones
políticas. La compañía también
desapareció.
En
1987 Javier Moreno Valle constituye Tevescom, a la
cual la Secretaría de Comunicaciones y Transportes
le otorga una concesión para operar la transmisión
de datos vía electrónica, a través
de un servicio denominado teletexto. Para el desarrollo
de este negocio acordó una asociación
con Televisa, pero el proyecto no cuajó.
Al
año siguiente Moreno Valle contratró
con Imevisión el uso del equipo del Canal 13
--en ese entonces bajo la administración del
gobierno--, pero por falta de pago la televisora del
Ajusco le rescindió el contrato. Así
que el destino de Tevescom también fue la quiebra.
Javier
Moreno Valle intentó asimismo una concesión
de telefonía celular, pero al no demostrar
respaldo económico ni siquiera fue tomado en
cuenta. Aunque obtuvo la autorización del presidente
Ernesto Zedillo para operar XHRTV Canal 44 de ciudad
Río Bravo, Tamaulipas, con cobertura en Estados
Unidos, no le interesó y lo dejó en
el abandono.
En
1994 la Secretaría de Comunicaciones y Transportes
le dio la concesión por 15 años para
operar y explotar Canal 40. La empresa ha tenido problemas
económicos desde siempre.
Monopolio
televisivo
El
68 % de las concesiones de televisión en México
están concentradas en dos empresarios: Ricardo
Salinas Pliego (TvAzteca), con 188 estaciones, y Emilio
Azcárraga Jean (Televisa), con 132 estaciones.
De
1940 hasta el 2002 la Secretaría de Comunicaciones
y Transportes ha concesionado 468 estaciones de televisión.
En la década de los años noventa se
registró el mayor número de concesiones
otorgadas en la historia de la televisión en
México, pues se concedieron 248 permisos, lo
que significó un crecimiento de más
de 200% en diez años.
Foto: Fernando Luna

Salinas Pliego |
Radiotelevisora
de México Norte S.A. de C.V., ocupa el tercer
lugar en número de concesiones a nivel nacional
con 50 señales de televisión. Multimedios
Estrella de Oro S.A de C.V., concesionada a Francisco
A. González, con 7 estaciones y 98 concesiones
a otros empresarios de diversos estados de la República
y de la capital, entre los que se encuentran Arnoldo
Cabada de la O, Javier Moreno Valle y Joaquín
Vargas Guajardo.
capitales@contralinea.com.mx
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