En pleno centro de Colombia una ciudad
es transformada por el dominio de los paramilitares financiados
con gasolina del mercado negro. Una comunidad de tres millones de
habitantes que expulsó a la guerrilla en un proceso que deja
351 muertos y 250 desaparecidos en tres años.
La transformación del sistema
internacional y su agenda en el siglo XXI se anunció por
anticipado. Nuevos actores y temáticas multilaterales surgieron
décadas atrás e impusieron a los Estados nuevas estrategias
que el 11-S modificó tras el fin de los paradigmas de seguridad
mundiales. Hoy se diseñan nuevos escenarios a futuro ¿cuáles,
quién y cómo los plantea? Ésa es la cuestión.