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Avanza la integración de Latinoamérica. La Unasur impulsa la Agenda de Proyectos Prioritarios de Integración, integrada por 31 planes de alto impacto, con una inversión de más de 20 mil millones de dólares. Entre la infraestructura hay proyectos como el Corredor Vial Caracas-Bogotá-Buenaventura/Quito

Montevideo, Uruguay. El Consejo Suramericano de Infraestructura y Planeamiento (Cosiplan), de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), analizó en este país las prioridades para la integración regional y propone concretar 12 proyectos de conectividad en los próximos 5 años.

Este cónclave contó con el auspicio del Comité de Coordinación Técnica, conformado por instituciones multilaterales presentes en la región, como el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Fondo Financiero para el Desarrollo de los Países de la Cuenca del Plata.

La cita, realizada entre el 11 y 13 de julio, reunió a delegados expertos y coordinadores nacionales de los países de la Unasur y otras autoridades de los organismos financieros presentes. El encuentro estuvo enmarcado en el Plan de Trabajo 2017 y tuvo por objetivo actualizar los compromisos asumidos por los países miembros del Cosiplan en el Plan de Acción Estratégico 2012-2022 en materia de planificación e instrumentación de infraestructura de integración.

De igual manera, los asistentes revisaron el trabajo realizado en los últimos 5 años, a fin de adecuarlos al nuevo contexto internacional en el que hoy se encuentran los 12 países suramericanos.

Asimismo analizaron, adecuaron y validaron la Agenda de Proyectos Prioritarios de Integración (API) del Consejo, integrada por 31 planes de alto impacto para la región, con una inversión estimada de 20 mil 149 millones de dólares.

Los delegados examinaron, además, el Plan de Acción Estratégico 2012-2016, resultado de la discusión y el consenso dentro del Cosiplan, y se presentó un estudio para facilitar la integración ferroviaria suramericana, financiado por el Fondo de Iniciativas Comunes de la Unasur y coordinado por Uruguay.

Todos los temas discutidos y definidos en la reunión de trabajo serán ahora presentados en diciembre en Buenos Aires a los ministros de Obras Públicas de los países del bloque subregional para su aprobación, lo cual implica que pudieran sufrir modificaciones, dijeron a Prensa Latina algunos involucrado.

Agenda de proyectos prioritarios

Considerada de alto impacto para la integración física y el desarrollo socio-económico de la región, la API fue aprobada en reunión ordinaria del Cosiplan en Brasilia en 2011 y los presidentes la ratificaron en Perú 1 año después, en la sexta reunión del Consejo de Jefes de Estado de la Unasur.

Del total de planes de conectividad que integran la Agenda de Proyectos Prioritarios de Integración, el encuentro de Montevideo definió que 12 se concretarán en los próximos 5 años, 14 para 2027 y cinco volvieron a la Cartera de Proyectos.

En la versión preliminar de los planes a realizarse en cinco años se destacó que, aunque algunos individuales asociados a ellos están en la fase previa, “todos están en ejecución y avanzan de acuerdo a su cronograma”.

Ellos son el Corredor Vial Caracas-Bogotá-Buenaventura/Quito; el Centro Binacional de Atención de Frontera Desaguadero y la Línea de Transmisión de 500 kilovatios (Itaipú-Asunción-Yacyreta). También se incluyeron el Paso de Frontera Infante Rivarola-Cañada Oruro; el Gasoducto del Noreste Argentino y la Conexión Porto Velho-Costa Peruana.

Los que retornaron a la Cartera de Proyectos fueron: Acceso Nororiental al Río Amazonas; Corredor Ferroviario Bioceánico Paranaguá-Antofagasta y Rehabilitación carretera Caracas-Manaos (Brasil).

A ellos se sumaron, además, la Interconexión Ferroviaria Paraguay-Argentina-Uruguay y la rehabilitación del Ramal Ferroviario Charberlaín-Fray Bentos.

En proyección para 2027 quedaron el Sistema de Conectividad de Pasos de Frontera Colombia-Venezuela; la Construcción del Puente Binacional Salvador Mazza-Yacuiba y Centro de Frontera; Conexión Oeste Argentina-Bolivia y la Ruta Boa Vista-Bonfim-Lethem-Linden-Georgetown, entre otros.

Atilio Alimena, de la coordinación nacional argentina del Cosiplan, señaló que no puede hablarse de proyectos aislados, sino dentro de un marco de integración regional.

Subrayó que cada uno de ellos debe contar con una planificación y tener como claro objetivo el desarrollo social de la región, lo cual sólo se puede alcanzar con desarrollo económico, prfraestructura.

Alimena apuntó que los proyectos y acciones que se llevan adelante no pueden ser de buena voluntad, porque “con voluntarismo no se pueden gestionar ni definir proyectos”.

Rigoberto García, coordinador nacional del Ministerio de Obras Públicas de Chile, insistió en la necesidad de que los proyectos de infraestructura sean proposiciones de Estado, para que los cambios de gobierno no impliquen modificaciones en su materialización.

En diálogo con Prensa Latina, el argentino Fernando Álvarez de Celis, subsecretario de Planificación Territorial de la Inversión Pública, destacó la connotación social y transformación de la sociedad a través de las obras de infraestructura impulsadas por el Cosiplan.

Explicó que uno de los ejes fue poder determinar cuáles son los planes prioritarios en función de la disponibilidad de financiamiento, para tratar de tener “una cartera más acotada en el corto plazo, pero con proyectos ejecutivos que permitan la realización de la obra”.

El funcionario, cuyo país ocupa la presidencia pro tempore del Cosiplan, admitió que hoy es “muy difícil la interconexión” con gran parte de los países de Suramérica, lo cual dificulta toda esa “conformación real de la Unasur y de América Latina como territorio único”.

Lograr cambiar que el puente y la ruta sean los lugares del desarrollo “me parece fundamental, por la connotación social de las obras de infraestructura”; por eso tienen que ser pensadas como una obra de transformación de la sociedad.

La verdad, remarcó, cuando tengamos estas obras de infraestructura, sería muy difícil volver atrás, por eso “son trascendentales, porque modifican y unen para siempre a América Latina”.

Plan de acción

El plan de acción estratégico 2012-2022, al igual que la API, fue aprobado por los ministros en la II Reunión Ordinaria del Cosiplan en noviembre de 2011 y ratificado por los presidentes en el Consejo de Jefes de Estado al siguiente año. El trabajo contó con la participación activa de técnicos de todos los países de la región y sirvió de base para definir los próximos pasos y acciones a desarrollar, a fin de potenciar y aprovechar los beneficios de la integración o complementación de servicios de transporte ferroviario.

La presentación del estudio estuvo a cargo de consultores y el mismo fue catalogado por varios de los presentes como “buena base” para elaborar un plan de acción.

Los expertos preseleccionaron un total de siete proyectos a partir de los cuales se definirá la estrategia a seguir por los países de la región con vistas a lograr la integración ferroviaria suramericana.

Para la selección, se tuvo en cuenta la preexistencia de enlaces; aún si hoy están inactivos o activos nominalmente, porque hay infraestructura en parte recuperable, y la existencia de proyectos nacionales que incluyan líneas que pudieran integrar los corredores.

Otro criterio fue la existencia a lo largo del corredor de producciones afines al transporte ferroviario, como cargas masivas de granos, minería, agroindustria e industria pesada, entre otras.

También, que los mismos estuvieran vinculados a los grandes centros económicos regionales de cada país, su relación con los puertos oceánicos y donde confluyen los troncales del transporte marítimo mundial.

Esta iniciativa incluye a siete países suramericanos y cinco, los Estados del Norte, quedaron exceptuados: Ecuador, Colombia, Venezuela, Guyana y Surinam.

Se explicó que estas cinco naciones tienen sistemas ferroviarios de mucha menor extensión y no estuvieron tampoco conectados, aunque no se descartó que a largo plazo pudieran tenerse en cuenta.

Los corredores ferroviarios potenciales identificados fueron el Bioceánico Central (Brasil, Bolivia, Chile y Perú); el Paranaguá-Antofagasta (Brasil, Paraguay, Argentina y Chile); el Paraguay Río de la Plata (Paraguay, Argentina y Uruguay) y Brasil Río de la Plata (Brasil, Argentina y Uruguay).

También se incluyeron el corredor Bioceánico Brasil-Perú; el Trasandino Central (Argentina y Chile) y el Norte-Sur (Bolivia y Argentina).

Alimena dijo a Prensa Latina que el transporte ferroviario, esencialmente en el tema carga, es fundamental para la región.

La Cartera de Proyectos del Cosiplan cuenta con 67 proyectos ferroviarios por una inversión estimada en más de 47 mil millones de dólares.

Juan Carlos Díaz Guerrero /Prensa Latina

[LÍNEA GLOBAL]

Contralínea 549 / del 24 al 30 de Julio de 2017

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