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En 2015, los activos para la venta de Pemex cayeron 1.4 mil millones de pesos por la baja en el valor de las acciones de Repsol, revela información de la petrolera. A pesar de que en 2014 anunció su salida de la trasnacional española, aún posee 20.7 millones de acciones

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Petróleos Mexicanos (Pemex) incumplió su promesa de salir definitivamente de la petrolera de origen español Repsol. A la fecha, posee 20 millones 724 mil 331 acciones en forma indirecta, a través de una de sus empresas “privadas” extranjeras: PMI Holdings, BV, radicada en Holanda y controlada por PMI Comercio Internacional.

Éstas equivalen al 1.48 por ciento de las acciones representativas del capital social de Repsol, detalla el oficio DCANN-161-2016, emitido el pasado 9 de marzo por la Dirección Corporativa de Alianzas y Nuevos Negocios de Pemex, en respuesta a una solicitud de información hecha por Contralínea.

La posesión de estas acciones no sólo va en contra de una decisión tomada en junio de 2014 por el Consejo de Administración de la petrolera mexicana, sino también de sus propias finanzas.

Y es que en su Informe anual 2015, Pemex revela que “los activos financieros disponibles para la venta presentan una disminución de 1 mil 469.9 millones de pesos (27.1 por ciento), debido a la baja en el valor de las acciones de Repsol YPF [sic], SA, en poder de PMI Holdings, BV”.

Esta pérdida representa 2.5 veces el costo –850 millones de pesos– que Pemex pagó por las 700 hectáreas de terreno en Tula, Hidalgo, donde se construiría la fallida refinería Bicentenario.

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La caída del valor accionario en Repsol ha sido catastrófica para Petróleos Mexicanos. Mientras que el 4 de junio de 2014 logró vender 36 millones 87 mil 290 acciones a un precio de 20.1 euros por acción, “al 31 de diciembre de 2015, ha valuado y reconocido 20 millones 724 mil 331 acciones, adquiridas a través de PMI Holdings, como inversiones disponibles para la venta”, a 10.12 euros por acción, señala el Informe anual 2015.

Pese a la gravedad de la pérdida, la petrolera manifiesta que este valor en el mercado se incrementó “aproximadamente un 9.58 por ciento” en este año: “de 10.12 euros, al 31 de diciembre de 2015, a 11.09 euros por acción, al 25 de abril de 2016”.

No obstante, este optimismo no se refleja en una ganancia real para la empresa productiva del Estado. Al contrario: en abril de 2016 –cuando el Brexit aún no impactaba la moneda de la Unión Europea– la merma equivalía a 9.01 euros por acción respecto del precio de venta fijado en junio de 2014.

De lo anterior se deriva que hace 2 años esas 20.7 millones de acciones que aún posee Pemex valían 416 millones 559 mil 53.1 euros, y para abril de 2016, apenas 229 millones 832 mil 830.79 euros. La pérdida ascendería, al menos, a 186 millones 726 mil 222.31 euros.

Pese a las evidentes mermas, José Manuel Carrera Panizzo –titular de la Dirección Corporativa de Alianzas y Nuevos Negocios de Pemex– asegura a Contralínea: “En Repsol hemos tenido participaciones hace muchos años y otra hace pocos años, cuando duplicamos básicamente la tenencia accionaria. El año pasado afortunadamente para Petróleos Mexicanos, para PMI y para la Hacienda Pública se vendió en el precio más alto que se ha presentado desde ese entonces”.

El funcionario afirma: “Vendimos al precio más alto que presentó la acción y, por lo tanto, si calculas el diferencial entre el precio promedio de compra y el precio de venta, la verdad es que no hubo en ningún momento ningún golpe ni a las finanzas de PMI ni de Petróleos Mexicanos y menos del gobierno federal. Ésa es una puntualización muy importante: fuimos muy oportunos en la venta”.

Carrera Panizzo agrega que “esta transacción particular fue objeto de una auditoría de la Auditoría Superior de la Federación y salió absolutamente limpia, sin ninguna salvedad, y todo ha quedado perfectamente entendido y aclarado. Qué bueno que preguntas sobre estos puntos para poderlos aclarar y decir enfáticamente que han sido transacciones positivas para Petróleos Mexicanos”.

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Decisión incumplida

La tenencia accionaria no sólo implica las pérdidas económicas multimillonarias, también contradice las decisiones del órgano rector de la exparaestatal. Ello, porque el 3 de junio de 2014 –en su sesión extraordinaria 871– el Consejo de Administración aprobó la desinversión total del Grupo Pemex en Repsol.

Por ello, el Consejo –encabezado por Pedro Joaquín Coldwell, secretario de Energía– instruyó a la administración de Emilio Lozoya Austin –entonces director general de Pemex– “llevar a cabo los actos necesarios para la implementación [sic] de la desinversión de Grupo Pemex en Repsol. La administración será responsable de que las características financieras de la operación sean razonables, en condiciones de mercado y conforme a las prácticas internaciones”. Una responsabilidad que no sólo incumplió Lozoya Austin, sino que ahora incumple la administración de José Antonio González Anaya, vigente desde el pasado 8 de febrero.

El acta de la sesión extraordinaria 871 constata que ese 3 de junio de 2014 el Consejo conoció la situación de la inversión de Pemex y sus filiales PMI Holdings y Pemex Internacional España. Era el punto más álgido del conflicto que desató la alianza entre Sacyr Valle Hermoso, de origen español, y la petrolera mexicana, en un agresivo intento por controlar Repsol.

Al día siguiente, el 4 de junio, Pemex anunció oficialmente que salía de la trasnacional española. La desinversión se calculó entonces en 2 mil 91 millones 546 mil euros (unos 36 mil 790 millones 309 mil pesos, a un tipo de cambio de 17.59 pesos por euro vigente en 2014), pues se hablaba de la venta de 104 millones 57 mil 57 acciones (equivalentes al 7.86 por ciento del capital de Repsol), y no de 36 millones de acciones como apunta ahora en su Informe anual 2015.

La venta se concretaba a favor de Citigroup y Deutsche Bank –que pagaron hasta 20.1 euros por acción–, luego de que la directiva de Repsol –encabezada por Antonio Brufau– impidiera la ejecución del acuerdo entre Pemex y Sacyr. Para ello, el Consejo de Administración de la española modificó sus estatutos con dedicatoria a la estatal mexicana.

Tras esto, Pemex y Repsol se demandaron por prácticas desleales, aunque después retiraron sus alegatos. La empresa productiva del Estado omite toda esta historia en su reciente reporte.

Allí sólo anota que “la decisión de desinvertir en Repsol obedece a la baja rentabilidad de las acciones frente a otras petroleras y a que no se materializaron los beneficios mutuos que Pemex esperaba de la alianza industrial firmada con Repsol. Derivado de la realización de estas acciones se reconoció en los resultados del periodo [2014] una pérdida de 215 mil 119 pesos”.

Para el 10 de julio de 2014, el Consejo de Administración recibía un informe pormenorizado de la operación de desinversión de Grupo Pemex en Repsol, consta en el acta de la sesión ordinaria 872.

Como lo ha informado Contralínea, aunque el dinero de la desinversión se reembolsó teóricamente a la ahora empresa productiva del Estado, no se reintegró a la Hacienda Pública mexicana: fue transferido a las empresas privadas no paraestatales que Pemex posee en el extranjero, cuyos recursos se manejan fuera del presupuesto público en la tesorería centralizada que el Grupo PMI radicó en Holanda.

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Relación Pemex-Repsol 2015

El Informe anual de la empresa productiva del Estado, hecho público en abril pasado, da cuenta de tres momentos relevantes en la relación Pemex-Repsol para el año pasado:

El primero de ellos se dio el 15 de junio de 2015, cuando Repsol emitió un dividendo flexible por el que, 1 mes más tarde, PMI Holdings recibió 592 mil 123 acciones, equivalentes a 171 mil 451 pesos.

El segundo ocurrió el 4 de agosto, cuando la filial holandesa de Pemex contrató un préstamo con el español Banco Santander, por 250 mil dólares. La tasa se fijó en 1.79 por ciento, con vencimiento en 2018, y en garantía fueron entregadas las 20 millones 724 mil 331 acciones de Repsol.

Derivado de este crédito, como garantía adicional, al 31 de diciembre de 2015, PMI Holdings depositó 71 mil 861 dólares en una cuenta de Santander. Ello, porque el contrato requiere que la filial holandesa mantenga una relación préstamo-valor (entre el importe del principal de la deuda y el valor de mercado en dólares estadunidenses de las acciones de Repsol). El depósito, incluyendo intereses ganados, suma 1 millón 236 mil 474 pesos.

El tercer momento relevante ocurrió el 16 de diciembre de 2015, cuando Repsol decretó un dividendo flexible por el que, en enero de 2016, PMI Holdings recibió 942 mil 15 acciones. Por este motivo, al 31 de diciembre de 2015 la filial presentó una cuenta por cobrar a Repsol, por 188 mil 490 pesos.

Adicionalmente, el reporte oficial da cuenta de que PMI Holdings Petróleos España, SL, también filial extranjera de Pemex, tiene una acción de Repsol. En total, la petrolera mexicana reconoce la propiedad actual de 20 millones 724 mil 332 acciones, mismas que no cuentan con ningún instrumento financiero derivado asociado. Los instrumentos financieros derivados forman parte de las estrategias de mitigación de riesgo de Petróleos Mexicanos.

 

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Nancy Flores, @nancy_contra

[BLOQUE: INVESTIGACIÓN][SECCIÓN: PORTADA, CAPITALES]

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