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María Concepción Avendaño Villafuerte

Ante todo soy periodista y los periodistas no tenemos derecho a ocupar las planas de los periódicos, salvo que nos pongan en la sección de la nota roja por una muerte violenta cuando realizamos nuestro trabajo, por lo tanto, voy a narrar los hechos ocurridos en el interior de la sala de Bellas Artes, como yo lo vi, como lo viví y como ocurrieron; no tengo evidencias filmados porque un delincuente de los que entraron para agredir a las personas que se encontraban en el interior, me golpeó la mano y me arrebató mi celular.

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Antecedente

El lunes 7 de marzo, a convocatoria de los dos regidores del partido Morena, se llevó a cabo una Asamblea Ciudadana en la avenida Miguel Hidalgo junto al Arco del Carmen, frente a la sala de Bellas artes, a donde acudieron unas 100 personas. Ahí mismo los regidores denunciaron que se les había negado el uso de la sala de Bellas Artes para que se llevara a cabo esa reunión, por eso lo hicieron en la calle.

Después del informe que dieron los regidores, a invitación de la regidora Jerónima Toledo, dio la palabra a los presentes y cada uno comenzó a dar su punto de vista; cuando tocó a Concepción Avendaño el micrófono, invitó a quienes quisieran entrar a la sala de Bellas Artes para continuar la sesión ya que el edificio estaba vacío –aunque había argumentado el encargado que estaría ocupado–, así fue como unas 60 personas aceptaron la invitación y ahí continuó la reunión, donde se tomó el acuerdo que quienes quisieran asistir a las sesiones de cabildo del ayuntamiento, se reunieran en la plaza catedral el próximo miércoles para pedir al alcalde y regidores que se hagan sesiones públicas. Pero que continuarían las sesiones del “cabildo ciudadano” y que se realizarían los lunes a las cinco de la tarde en la sala de Bellas Artes. Se anunció que, las sesiones ciudadanas se harían en el mismo lugar todos los lunes a las 5 de la tarde.

 

Acuerdo previo

Para organizar la forma de asistir a las sesiones de cabildo del ayuntamiento, para exigirle que éstas se hagan públicas, se acordó que el lunes 14 se haría una reunión en la sala de Bellas Artes a las cinco de la tarde, por lo que se comunicó previamente al encargado de ese lugar para que abrieran y permitieran la entrada, porque en dos ocasiones anteriores ha negado sistemáticamente el uso del lugar, lo mismo ocurrió en la conferencia de John Ackerman.

Por la mañana, el diputado federal Guillermo Rafael Santiago Rodríguez, convoco a una rueda de prensa, para informar que se había interpuesto un amparo ante el Juzgado Séptimo de Distrito, quedando registrado con el número 346/2016, en contra del ayuntamiento por la violación a la Ley Orgánica Municipal, lo que también se informaría en esa reunión.

 

El Cabildo Ciudadano

Efectivamente, quienes estaban interesados en las sesiones públicas de cabildo, llegaron puntualmente. Yo me retrasé, por lo que al llegar a la sala de Bellas Artes, encontré un numeroso grupo de indígenas que estaban en la puerta del edificio, en su mayoría mujeres y algunas con sus hijos en brazos.

Al llegar, pedí permiso para entrar y franquearon el paso, la puerta del edificio estaba abierta y antes de entrar vi que estaba al frente del grupo Narciso Ruiz Sántis, un indígena que se asume como líder de una organización denominada Almetrach y le pregunté qué estaba haciendo y me respondió que tenían una reunión con gente del mercado. Ninguno me impidió el paso y tampoco Narciso me argumentó nada, simplemente continuaron allí parados; pero repito, en su mayoría eran mujeres y niños.

Entré a la sala de Bellas Artes y ya estaban unas 10 personas a lo máximo, entre ellas Gustavo Pérez Basulto del Congreso Ciudadano y otras más que no conozco; en ese momento, casi atrás de mí, entró un joven evidentemente ebrio, tomando video con un celular y comenzó a provocar, agresivamente se acercaba diciendo sandeces; le dije: mire joven, vaya usted allá afuera porque aquí es una reunión de ciudadanos, afuera están los del mercado. Porque, aunque no se identificó, él mencionó que era trabajador del mercado.

Regresé, me acerqué a Gustavo y me senté junto a él; volvió a entrar el ebrio y comenzó a agredir a los demás; impertinente y grosero, interrumpiendo con sus gritos y se enfrentó con Concepción Avendaño, que también le decía que se saliera y dejara de molestar.

 

El secretario técnico ordenó la agresión

Transcurrieron unos 15 minutos en estas interrupciones y repentinamente, entró por uno de los pasillos laterales un hombre; subió al estrado, se le preguntó que quién era y sin responder se paró arriba del escenario y desde allí les ordenó a los que se encontraban afuera que pasaran; inmediatamente penetraron en forma violenta unos 50 hombres, directamente comenzaron a agredir a las personas que se encontraban, a golpearlas, patearlas, les quitaron los celulares con los que estaban grabando y lanzaron gases, Gustavo Pérez Basulto identificó a la persona que les ordenó que entraran y dijo que era un “negociador” de presidente municipal –ignorábamos su nombre–, hasta que alguien dijo que se apellida Natarén.

Al cuestionarlo sobre lo que estaba ocurriendo, este funcionario no dio ninguna respuesta y los golpeadores continuaron arrastrando a los que estaban ahí, otras personas salieron huyendo, pero afuera tenían cerrada la puerta del edificio y nadie podía entrar ni salir.

 

Robo de teléfonos celulares

Yo permanecí sentada en la mesa que estaba en el escenario, saqué mi celular y comencé a tomar fotografías y de pronto unos 10 hombres subieron al escenario, algunos se pararon frente a la mesa y levantaron las sillas, amenazando con golpear a los que estábamos arriba; yo continué sentada, aferrada a mi silla, entonces por atrás uno de ellos me dio un golpe en la mano, solté mi celular y me lo arrebataron, también me arrebataron mi bolsa de mano; no me moví, desde donde estaba observé el ataque a la personas. El tiempo en esos momentos se hizo eterno y además no tenía reloj para ver la hora. Antes que me fuera arrebatado mi celular alcancé a hacer una llamada telefónica y le comuniqué a Manuel Martínez –periodista– lo que estaba ocurriendo.

Después de haber dejado golpeadas a las personas, se fueron los vándalos y tardó tiempo para que llegaran los regidores y otras personas a quienes se les explicó lo que ocurrió; llegó el regidor Miguel Ángel Rosas Salas, “presidente de la comisión de seguridad del ayuntamiento”, y se le pidió la presencia de la policía, pero no llegaron, mandaron a los de protección civil, (los mismos que están involucrados en un secuestro) y se les pidió que se retiraran porque esos no son policías ni brindan protección.

El regidor Carlos Herrera llamó a socorristas de Cruz Roja y brindaron primeros auxilios a los golpeados, luego llegó una visitadora de la Comisión Estatal de Derechos Humanos y levantó un documento sobre los hechos.

Las personas que habían llegado a la reunión, muchas se fueron y otras regresaron cuando se calmó la situación, ahí mismo aprovecharon para hacer sus peticiones con el primer regidor y expusieron sus problemas, mientras las personas golpeadas eran atendidos por los paramédicos. Uno de ellos, Gilberto Villafuerte, fue trasladado el hospital porque se sentía muy mal, es hipertenso y se quedó internado para observación.

Transcurrieron las horas mientras los regidores (dos de Morena, Jerónima Toledo y Carlos herrera; y uno del verde, Miguel Ángel Rosas Salas) intentaban buscar una solución, -que por obvias razones no había- porque se les pidió que devolvieran los celulares que robaron los vándalos, pues en total se contabilizaron seis teléfonos celulares robados, con los cuales se llevaron todas las evidencias.

El regidor Carlos Herrera habló con el presidente municipal Marco Antonio Cancino, quien en ese momento se encontraba con Sergio Natarén, –el mismo sujeto que les ordenó a los golpeadores que penetraran a la sala– y ahí nos enteramos que se desempeña como “secretario técnico del ayuntamiento” y que estaba en contubernio con los golpeadores.

Pasadas las diez de la noche, pedí al regidor Miguel Ángel Rosas Salas seguridad para todos los presentes, pero el director de policía Mario Ocaña Salinas, se negó a proporcionarla, hubo una negativa rotunda. Era obvio que nadie quería salir de la sala por el fundado temor de ser agredido en la calle.

Los que estábamos dentro de la sala éramos unas 10 personas, los que estaban afuera eran aproximadamente 200 y los que entraron a golpear eran unas 50. No fue un enfrentamiento, era imposible enfrentarse 10 a uno, como lo pretende difundir el alcalde Marco Cancino; fue una agresión directa. No eran locatarios del mercado, eran golpeadores porque llevaban gases “pimienta” y les rociaron en la cara a las personas, se inundó la sala de ese gas.

Como al Regidor Rosas Salas “no le proporcionaron agentes de seguridad” para proteger a las personas agredidas, en mi caso particular le dije al Regidor Salas que yo no saldría del lugar si no me garantizaba mi seguridad, por lo que me acompañaron dos oficiales mujeres de la “policía turística” hasta mi domicilio.

En la declaración que hizo una señora a quien también golpearon y le robaron su celular, señaló que Narciso Ruiz Sántiz había estado una hora antes en la plazuela del Cerrillo, donde hace sus reuniones con la gente del mercado, en su mayoría eran mujeres con hijos; algunas mujeres estaban molestas porque las había llevado hasta Bellas Artes, por lo que se deduce que no estaban informadas que habría una reunión en ese lugar y el plan era que los golpeadores se diseminaran entre la multitud; pero ninguna mujer entró a la sala y no ocuparon los asientos, fue directa la agresión.

Gilberto Villafuerte está en el hospital; Concepción Avendaño se quedó adentro de la sala de Bellas Artes y anunció que en protesta estaría en ayunas; algunos solidarios quedaron adentro de la sala y la que esto escribe, regresé a mi domicilio para realizar el trabajo que hago desde hace 48 años: escribir y publicar.

Lo hago para informar a la ciudadanía sobre las violaciones que comenten las autoridades y a la vez, para lanzar una enérgica protesta en contra del Ayuntamiento de la ciudad de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, porque no solo no brindan seguridad a los ciudadanos, sino que contratan golpeadores para sembrar el terror y ayer lo lograron; la gente tiene razón de protegerse de los abusos, en este caso de Marco Antonio Cancino González, para atemorizar a la gente para y que no participe.

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