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Tres días antes de la recaptura de Joaquín Guzmán Loera, el Chapo, el Congressional Research Service (el Servicio de Investigación del Congreso estadunidense) emitió un duro informe acerca de la Iniciativa Mérida.

El documento, fechado el 5 de enero pasado, fue inadvertido en México por el escándalo creado a partir de la recaptura del jefe formal del Cártel de Sinaloa –el 8 de enero– y las puestas en escena subsiguientes: la revelación de una entrevista del capo con el actor, escritor y político Sean Penn y la supuesta relación del oriundo de La Tuna, Badiraguato, Sinaloa, con la actriz Kate del Castillo.

zona-cero-300Sin embargo, el informe –titulado US-Mexican security cooperation: the Mérida Initiative and beyond– es contundente en señalar dos características que los estadunidenses observan en la administración de Enrique Peña Nieto: la corrupción y la impunidad asegurada para quienes violan los derechos humanos.

El estudio evalúa los resultados del acuerdo bilateral conocido como Iniciativa Mérida.

Cabe recordar que dicho acuerdo se fraguó durante las primeras semanas del acorralado gobierno de Felipe Calderón Hinojosa. Entonces, ante las evidencias de fraude electoral que habrían cometido panistas y priístas contra el errático Andrés Manuel López Obrador, y la efervescencia social que demandaba el recuento de los votos y la salida del poder de Calderón, los estadunidenses le arrojaron un salvavidas al presidente mexicano de facto: lo arroparon y lo legitimaron, pero le impusieron su agenda en materia de seguridad. Así surgió la guerra contra el narcotráfico.

Meses más tarde, a la injerencia que de hecho ya ejercían los gringos en México se le dio un barniz legal. Entonces se firmó, en 2008, la Iniciativa Mérida.

Este acuerdo permitió la participación directa –de manera más abierta no ocurrió durante todo el Siglo XX– de los estadunidenses en la política de seguridad de México. Pero también implicó la asignación de recursos del erario de Estados Unidos al combate al narcotráfico en México. Y como en todo, los estadunidenses prometieron más de lo que efectivamente han dado.

Vayamos al documento. Es de destacarse que el informe reconoce que la Iniciativa Mérida fue “lanzada” en los primeros días de 2007, más de 1 año antes de que la firma de los presidentes de México y de Estados Unidos la hicieran legal. Bajo este esquema, el Congreso estadunidense aprobó cerca de 2 mil 500 millones de dólares para México que tendrían que haberse entregado, en equipo, capacitación y asistencia técnica, entre 2008 y 2015. En realidad, los estadunidenses han terminado entregando 1 mil 500 millones de dólares, es decir, 1 mil millones menos de lo anunciado. Con todo, al tipo de cambio actual, lo recibido por México es de alrededor de 27 mil 120 millones de pesos. Y los gringos ya no están satisfechos con los resultados del uso de esos recursos.

Según el informe estadunidense, el gobierno de Peña Nieto se caracteriza por la corrupción y la impunidad para quienes violan los derechos humanos.”

El estudio señala que el dinero que sale de los bolsillos de los contribuyentes estadunidenses (y, habría que decir, también de la explotación de recursos naturales y personas que su nación hace en diversos lugares del mundo) y se entrega a México tiene cuatro objetivos generales: 1) desarticular a los grupos de la delincuencia organizada; 2) institucionalizar el imperio de la ley; 3) crear la Frontera del Siglo XXI, y 4) construir comunidades sólidas y resilientes.

En el documento, los estadunidenses recalcan su participación en la captura de los principales líderes de los cárteles del narcotráfico. Y destacan la colaboración de sus servicios de inteligencia para arrestar el 22 de febrero de 2014 a Guzmán Loera, para enseguida echar en cara la fuga del 11 de julio de 2015. Al hecho se refieren como “el mayor revés en los esfuerzos bilaterales”. El estudio, como decíamos, fue publicado 3 días antes de la recaptura del Chapo. Por ello señala que la vergüenza del gobierno de Peña Nieto ante el escape de Guzmán era tal, que lo había hecho “dócil” ante los requerimientos de extradiciones por parte de Estados Unidos. Y eso era visto como una ventaja por los analistas autores del documento: Clare Ribando Seelke, especialista en asuntos latinoamericanos, y Kristin Finklea, especialista en seguridad interior.

Para el año que acaba de concluir, el gobierno de Barack Obama propuso destinar a México 115 millones de dólares. Finalmente el Congreso estadunidense autorizó la entrega de 143 mil 600 millones de dólares. Los fondos adicionales son para apoyar la reforma al sector de la justicia y el programa de la Frontera Sur de México.

Con respecto de 2016, la administración de Barack Obama había solicitado al Congreso autorizar para la Iniciativa Mérida 119 millones. Finalmente, el Congreso autorizó para México, al menos, 147 mil 500 millones de dólares. De ellos, 139 millones se enmarcan dentro de la Iniciativa Mérida y son para ayudar en el avance de la reforma al sistema de justicia, modernizar las fronteras de México (norte y sur), y apoyar los programas de prevención de la violencia.

El documento buscaba ejercer más presión al gobierno de Peña Nieto. Señala que el esfuerzo bilateral ha dado algunos resultados, pero “la debilidad del sistema de justicia penal de México puede haber limitado la eficacia de esos esfuerzos”.

El informe explora la creación de nuevos mecanismos de supervisión de cumplimiento de la Iniciativa Mérida y propone un “replanteamiento” en el financiamiento.

Habrá que ver si vienen modificaciones a la Iniciativa Mérida ahora que el Chapo ha sido recapturado y Peña Nieto ya no está tan “dócil”: más allá del discurso, se niega a entregar a los estadunidenses a Guzmán Loera. Al parecer, el trofeo (con todo y lo que sabe) se quedará en México. Todo indica que ahora es el gobierno mexicano el que da atole con el dedo a los gringos.

Zósimo Camacho, @zosimo_contra

[BLOQUE: OPINIÓN][SECCIÓN: ZONA CERO]

Contralínea 472 / del 25 al 31 de Enero de 2016

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