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Con el asesinato de Regina Martínez Pérez, corresponsal en Veracruz de la revista Proceso, suman 11 mujeres periodistas asesinadas en México durante las administraciones panistas. En los últimos 12 años el estado de Veracruz ha sido golpeado con la muerte de 12 periodistas y 3 desapariciones. Tamaulipas, Guerrero y Chihuahua tienen saldos similares. El asesinato de la periodista Martínez convierte a Veracruz en una de las entidades más peligrosas para el ejercicio periodístico en todo México

 
La corresponsal en Veracruz de la revista Proceso, Regina Martínez, fue asesinada el pasado 28 de abril alrededor de las cuatro de la mañana, según acusan los resultados de la necropsia. La periodista de 35 años, conocida por su labor crítica sobre el gobierno, la seguridad y el narcotráfico fue encontrada sin vida en el baño de su domicilio en Xalapa, Veracruz. El hallazgo fue posible gracias a que sus vecinos observaron abiertas las puertas de su casa desde temprana hora y sin actividad aparente.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, el cuerpo de la periodista fue encontrado con marcas de golpes y signos de estrangulamiento, por lo que se sugiere muerte por asfixia. Además, el procurador de la entidad, Amadeo Flores Espinoza, señaló que fueron extraídos del domicilio de la periodista, una pantalla de plasma, una computadora y un teléfono celular.
 
El caso, asentado en la Agencia Segunda Investigadora del Ministerio Público, en Veracruz, bajo la investigación ministerial 363/2012, levantó la voz del gremio periodístico. Este fin de semana se registraron movilizaciones pacíficas en Veracruz, Morelos y el Distrito Federal para protestar por este acto que, a decir de Proceso –en una publicación hecha el 29 de abril en su portal de internet– “es resultado de un país descompuesto, de una situación de violencia cotidiana en la que actos extremos no son la excepción sino la regla cotidiana”.
 
Las autoridades veracruzanas informaron que para conformar las investigaciones necesarias, han solicitado a la Procuraduría General de la República, a la Comisión Nacional y a la comisión Estatal de Derechos Humanos, participen como coadyuvantes. Asimismo, el consejo editorial de Proceso, medio para el cual trabajaba Regina Martínez, ha solicitado la inclusión de José Carrasco, periodista de esa casa editorial, dentro del proceso de investigación.
 
Las últimas publicaciones de Regina Martínez, fechadas 24 horas antes de su asesinato, documentan los resultados de las investigaciones de la Procuraduría General de Justicia del Estado en el caso de Rogelio Martínez Cruz, exlíder perredista en Veracruz. El texto señalaba que el coordinador regional del Frente Amplio Social había sido hallado sin vida con señales de asfixia luego de que familiares encontraran abiertas las puertas de su domicilio.
 
Otra de sus últimas publicaciones revelaba los vínculos del narcotráfico con elementos policiales de Veracruz. A decir de su investigación, María Teresa González Sánchez, líder de un grupo delincuencial, habría pagado al jefe de la policía municipal de Tres Valles, Veracruz, por colaborar con este grupo del narcotráfico.
En el más reciente comunicado de Reporteros sin Fronteras, organización de defensa para la labor periodística en el mundo, se asegura que “hasta el momento no hay elementos que permitan empezar a definir el móvil de este asesinato. Sin embargo, no olvidamos que Regina Martínez dedicó sus investigaciones más recientes a los crímenes cometidos contra otros colegas en el estado de Veracruz”.
 
El asesinato de Regina se suma al de José Miranda, colaborador del Sur de Veracruz, en 2002; Raúl Gibb del periódico La opinión, en 2005; Hugo Barragán de Radio Max, en 2005; Roberto Marco García de la revista Testimonio de Veracruz, en 2006; Adolfo Sánchez de Televisa Veracruz y enlace Veracruz, en 2006; Raúl Martínez del periódico Noreste, en 2008; Luis Daniel Méndez de radio La poderosa, en 2009; Noel López Olguín de Horizonte, Noticias de Acayucan y La Verdad, en 2011; Miguel Ángel López de Notiver, en 2011; Misael López de Notiver, en 2011 y Yolanda Ordaz de Notiver, en 2011. Con Regina Martínez, Veracruz, al igual que Tamaulipas, ocupa el primer lugar en asesinatos contra periodistas.
 
Reporteros sin Fronteras declara en su comunicado especial: “Exigimos justicia para Regina Martínez, así como para sus colegas asesinados o desaparecidos, pues el crimen prospera con la impunidad”.
 
La organización internacional de defensa para la libertad de expresión, Artículo 19, exigió el esclarecimiento del caso en un comunicado emitido 24 horas después del asesinato de la corresponsal de Proceso: “Artículo 19 hace nuevamente un llamado a las autoridades federales y de Veracruz, para que sin dilaciones, investiguen los hechos y no se desestime, como ya ha sucedido en otros casos, la línea de investigación relativa al desempeño profesional de la reportera”. Además, la organización demanda medidas de seguridad para familiares y compañeros de Regina.
 
En tan sólo cuatro meses, lo que va de 2012, se han registrado cuatro asesinatos contra trabajadores de los medios de comunicación. La cifra ratifica a México como el país más peligroso de América para ejercer el periodismo con una tasa de un periodista asesinado mensualmente. Respecto del caso de su corresponsal, Regina Martínez, Proceso sentencia: “No eludiremos ninguna acción hasta conseguir el esclarecimiento del crimen”.
 
 
 

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