Autor:

El Poder Judicial de la Federación otorgó el amparo en segunda instancia al periodista Ramón Alfonso Sallard López, contra la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCDMX).

Ello, por la omisión en la que habrían incurrido al investigar lo que el periodista considera graves violaciones a sus derechos por parte de funcionarios de la Ciudad de México, entre ellos Miguel Ángel Mancera y Marcelo Ebrard.

En conferencia de prensa, informó que en el caso de la CNDH se trata de una denuncia que se intentó interponer hace 2 años, pero que no procedió. Según Sallard, su defensa presentó pruebas contundentes de que fue detenido en 2011 sin fundamento, golpeado, amenazado y que tuvo un intento de asesinato mientras estaba en el reclusorio Oriente.

Él responsabiliza de estos hechos al entonces jefe de gobierno, Marcelo Ebrard, y al entonces procurador de justicia capitalino, Miguel Ángel Mancera. Ellos, indicó, fabricaron acusaciones para mantenerlo en prisión.

Su expediente fue alterado, mutilado y muchas evidencias se perdieron, aunque de esto responsabiliza a Perla Gómez Gallardo, entonces presidenta de la CDHCDMX, porque “se volvió una especie de guardaespaldas de Miguel Ángel Mancera”, quien entonces se encaminaba a ser jefe de gobierno.

El Poder Judicial de la Federación concordó con que hubo omisión de estos hechos, por lo que ahora el Ministerio Público abrirá una carpeta de investigación.

Óscar Valdés, abogado defensor del periodista, informó que es la primera vez que se gana un juicio de amparo de esta naturaleza, lo que beneficiará a toda persona que tenga quejas contra la CNDH.

Este organismo, dijo, deberá explicar sus acciones o inacciones, de tal manera que el quejoso no tenga que conformarse con un “no procedió”.

Sallard destacó que ha recibido apoyo por parte del Colectivo Contra la Tortura e Impunidad, que le proporcionó atención sicoterapéutica y lo ayuda a buscar justicia. Lo que pide, aseguró, es una disculpa pública, reparación del daño y cárcel a quien lo ultrajó.

Diana Águila