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En México sólo 5 por ciento de las casas y departamentos se encuentran asegurados. Y la mayoría de este 5 lo está porque dentro de sus créditos hipotecarios el seguro de vivienda es una obligación. Lo anterior, de acuerdo con datos arrojados por la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).

La principal razón por la que las personas consideran no contratar este servicio, es porque lo ven como un gasto innecesariamente costoso o algo que para ellos no resulta en una necesidad de primer nivel.

La AMIS considera que es “poca” la cultura de la prevención que prevalece entre las personas. Según este organismo, el 71 por ciento de la población mexicana es vulnerable a dos o más riesgos relacionados con fenómenos naturales como terremotos, huracanes, erupciones volcánicas y tormentas.

La asociación recomendó a las personas adquirir un seguro para sus viviendas, ya que la demanda de este servicio no resulta proporcional ante los riesgos a los que se encuentra expuesta la población, más aún en temporada de huracanes, o como resultado de los últimos movimientos telúricos vividos en el país en septiembre de 2017.

“A a la par, siempre se debe fomentar la cultura de la prevención: realizar simulacros periódicos y procurar la correcta vigilancia de las construcciones de acuerdo con el reglamento”, señaló Eduardo Gutiérrez, director ejecutivo de Property & Casualty de Chubb Seguros México.

Fabián Vega