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La cancelación del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN) “no necesariamente significa un escenario catastrófico”, señala el Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero (CESF) en su informe anual.

Ello porque, “en la actualidad, alrededor del 44.4 por ciento de las exportaciones de México hacia Estados Unidos se realizan fuera del marco de ese Tratado”.

Según el Consejo, si el gobierno de Donald Trump cancelara el acuerdo trilateral, el comercio con el vecino del Norte se regiría por las reglas y los acuerdos de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

En su informe anual que en un caso extremo en el cual Estados Unidos también rompiera con la OMC, “las exportaciones de México enfrentarían un arancel promedio simple de 3.5 por ciento y las importaciones un 7 por ciento”.

“El movimiento de mercancías a través de las aduanas se realizaría bajo lo establecido en el Acuerdo para la Facilitación de Comercio de la OMC del Paquete de Bali, vigente actualmente. Este acuerdo garantiza la cooperación entre autoridades aduaneras, el cumplimiento de los procedimientos en lo que respecta a obligaciones en las importaciones y exportaciones, y la asistencia técnica para la facilitación de comercio”, recuerda el CESF.

La instancia gubernamental de evaluación financiera indica que “en caso de controversias Estado-Estado, las normas y los procedimientos de la OMC serían el mecanismo de solución. Respecto a inversiones extranjeras, México cuenta con mecanismos que permiten garantizar dichas inversiones”.

Aun así, la cancelación del Tratado afectaría particularmente ciertos bienes, por el incremento en las tarifas de exportación a Estados Unidos. Tal es el caso de los camiones ligeros (pick-ups) –que representan 53.5 por ciento del total de las exportaciones de vehículos de México–, a los que se les aplicaría el arancel Nación Más Favorecida (NMF), de 25 por ciento.

En el caso de las importaciones, los precios de los granos de soya y maíz se verían afectados debido a que gran parte de ellos proviene de Estados Unidos. Los primeros tendrían un arancel de NMF a la importación de 15 por ciento y los segundos, de 20 por ciento, concluye el informe.

Marcial Yangali