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El gobierno de Estados Unidos alerta un aumento en el tráfico ilegal de fentanilo desde México con destino a ese mercado, considerado en términos de consumo de drogas ilegales como el más importante a nivel mundial.

El opioide sintético se utiliza en el campo médico para tratar el dolor, sobre todo en casos de cáncer, y se le ha relacionado con múltiples muertes de estadunidenses por sobredosis. Y es que el fentanilo es 50 veces más poderoso que la heroína, por lo cual se vuelve altamente adictivo.

El recién publicado International narcotics control strategy report 2018 señala que el aumento de las incautaciones en la frontera entre Estados Unidos y México sugiere un aumento en el tráfico de fentanilo.

“Las drogas sintéticas se transportan cada vez más en cargas de polidrogas y, a veces, se introducen en comprimidos disfrazados de medicamentos recetados para su venta en mercados ilícitos.”

Como ejemplo, indica que en agosto del año pasado, y con la colaboración de los fondos de la Iniciativa Mérida –en particular un equipo de inspección no intrusiva–, la Secretaría de Marina mexicana incautó 64 kilógramos de material que contiene fentanilo y 30 mil pastillas falsificadas con fentanilo, en un punto de control cerca de la frontera con Arizona. Agrega que entre enero y septiembre de 2017, su oficina de Aduanas y Protección de Fronteras decomisó 224 kilógramos de fentanilo en su propio territorio.

Para el Departamento de Estado del vecino país, enfrentarse a esta compleja amenaza trasnacional requerirá esfuerzos estrechamente coordinados de ambos gobiernos. Y según destaca el propio reporte, en el mercado interno mexicano no hay evidencias de que el fentanilo esté siendo utilizado por los consumidores de drogas ilegales.

Áreas opacas

Al analizar las medidas de seguridad desplegadas por el gobierno mexicano para contener el flujo de fentanilo, el informe observa que existe un área gris en el control de los precursores: “actualmente Estados Unidos está

trabajando con la [mexicana] Comisión Federal de Protección de Riesgos Sanitarios para ayudar en el control de todos los productos de ketamina. Cofepris controla la ketamina para uso humano pero no los productos veterinarios que se introducen de contrabando en Estados Unidos”.

Agrega que la ketamina mexicana incautada en el vecino país se utiliza principalmente para lograr un efecto recreativo. “La mayor parte de la diversión doméstica proviene de clínicas veterinarias o se obtiene a través de internet”.

El informe señala que la NPP y la 4-ANPP son los precursores químicos más utilizados para la producción ilícita de fentanilo. No obstante, fue hasta julio del año pasado cuando el Consejo de Salubridad General de México añadió a su lista de sustancias controladas esos dos precursores primarios.

Según el reporte, Estados Unidos y la UNODC contribuyen a mejorar el software del Sistema Nacional de Control de Drogas de México para rastrear los precursores químicos que ingresan a México y evitar la desviación al uso ilícito.

“El control internacional tanto de la NPP como de la ANPP es necesario para prevenir la producción ilícita de fentanilo y sustancias relacionadas con el fentanilo.”

Nancy Flores