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En plena crisis, Petróleos Mexicanos (Pemex) habría pagado hasta 48 millones 27 mil dólares a una filial de General Electric por equipo que terminó arrumbado en sus patios industriales, donde ya ha sido dañado por las condiciones climáticas, revela la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

De acuerdo con el más reciente informe de fiscalización de la Cuenta Pública 2016, al revisar el contrato 423114600 entre Pemex Exploración y Producción y Vetco Gray de México, los auditores descubrieron que 11 de 28 equipos adquiridos no sólo no se utilizaron, sino que fueron enviados al patio del almacén de Dos Bocas, Tabasco.

El contrato, cuyo costo ascendió a un monto mínimo de 19 millones 691 mil dólares y un máximo de 48 millones 27 mil dólares, tuvo por objeto el “suministro mediante contrato abierto de árboles de válvulas seccionados y completos, incluyendo la supervisión de los servicios de instalación, pruebas y puesta en operación para pozos petroleros marinos de PEP, paquete A”.

De acuerdo con la ASF, Pemex Exploración fue incapaz de justificar por qué no utilizó los bienes ni requirió “protegerlos de daños, deterioro y robo”. Los auditores exponen que “esto debió presentarse por escrito, el cual es solicitado para su resguardo por el Activo en el almacén correspondiente”.

Derivado de la negligencia, la ASF considera que se incumplió el numeral 2 de los ámbitos de aplicación y responsabilidad del procedimiento administrativo para recepción de materiales por compra.

El reporte de inspección indica que “se observó que los equipos enviados están en el patio de dicho almacén a la intemperie y colocados sin ningún orden específico, ya que durante la visita el 6 de septiembre de 2017 se tuvo dificultad para identificar los 11 equipos”.

Esos cabezales fueron solicitados por el activo integral Ku-Maloob-Zaap (Activo de Desarrollo Ayatsil-Tekel), y según la ASF tuvieron un  costo individual de 721.7 mil dólares (14 millones 880.5 mil pesos al tipo de cambio del 30 de diciembre de 2016, de 20.61 pesos por dólar).

Dichos equipos, refiere la Auditoría, pierden su garantía 6 meses después de la fecha de terminación de los trabajos.

El subgerente de la Gerencia de Auditoría a Empresas Productivas Subsidiarias de Pemex y Filiales respondió a la ASF con el oficio CA/COMAUD/AI/GAESPMF/EIF/852/2017, del 28 de noviembre de 2017, en el que los 28 equipos se solicitaron entre 2014 y 2016.

Agrega que éstos eran para la construcción de pozos del AIPBAS01-02. De ese total, 24 para el proyecto Ayatsil; dos para el proyecto Maloob, y dos para el proyecto Zaap.

Según el oficio, el empleo de los cabezales fue modificado en función de los programas operativos, de tal forma que de los 28 cabezales, 17 han sido instalados: 14 en pozos de Ayatsil, uno en Maloob y dos en Zaap.

Respecto de los 11 equipos abandonados, indica que 10 le competen a Ayatsil y uno a Zaap. Según la explicación, todos tienen programa de utilización vigente para los pozos Ayatsil-107, Ayatsil-132, Ayatsil-155, Ayatsil-157 y Zaap-66.

Irregularidad vigente

Para la Auditoría Superior de la Federación, Pemex no atendió la observación de sus auditores debido a que “no se justificó el motivo por el cual los 11 cabezales no fueron utilizados por los activos que los solicitaron y cuál será el resultado de las garantías de los mismos por defectos y vicios ocultos en los bienes y calidad de servicios que el proveedor deberá presentar a Pemex Exploración y Producción”.

Por ello, recomienda a PEP “se asegure de que antes de solicitar la compra de materiales e insumos para los diferentes activos a su cargo y éstos sean almacenados durante el desarrollo de los proyectos, y evite en lo posible que queden sin utilizarse durante tiempos prolongados y que pierdan sus garantías aun durante su estancia en el almacén”.

Además, emite la Promoción de Responsabilidad Administrativa Sancionatoria “para que la Unidad de Responsabilidades en Pemex realice las investigaciones pertinentes y, en su caso, inicie el procedimiento administrativo correspondiente por las irregularidades de los servidores públicos que en su gestión planearon deficientemente los requerimientos para suministrar equipos, ya que se comprobó que el activo integral Ku-Maloob-Zaap (Activo de Desarrollo Ayatsil-Tekel) solicitó 11 cabezales […] que no fueron utilizados y se encontraron en el almacén”.

El contrato de adquisición de bienes muebles fue adjudicado mediante licitación pública internacional y formalizado el 23 de enero de 2014 con la filial de General Electric, y tuvo como plazo 1 mil 74 días naturales, del 23 de enero de 2014 al 31 de diciembre de 2016. De ello se desprende que la garantía  de 6 meses ya caducó.