Autor:

Autoridades intervienen el proceso de liberación del activista Luis Fernando Bárcenas Castillo para que permanezca más tiempo en prisión. La maniobra ahora ha sido la de entorpecer procesos judiciales ante la inminente liberación del anarquista.

Tomado de la Cruz Negra Anarquista

El documento en el que Bárcenas solicitaba al Poder Judicial el beneficio de “tratamiento preliberacional” fue sustituido en el trayecto, antes de que fuera recibido por la autoridad judicial, por otro en el que solicitaba supuestamente el beneficio de la “libertad anticipada”. El cambio de documentos propició el rechazo de los jueces a la solicitud de Bárcenas.

Ana María Castillo Rivas, madre de Fernando, no tiene dudas: “las autoridades han entorpecido los recursos jurídicos que se han interpuesto con el fin de que permanezca el mayor tiempo posible en prisión”.

Y es que Bárcenas Castillo ha cumplido 4 años de la pena que le fue impuesta, de 6, por supuestamente quemar un árbol navideño de la trasnacional Coca Cola. El principal requisito para ser beneficiado con la figura de “tratamiento preliberacional” es el de haber purgado más del 50 por ciento de la condena. Al sabotear el proceso y solicitar “libertad anticipada”, la autoridad judicial rechazó la petición, pues para acogerse a este beneficio debe haber cumplido el 75 por ciento de la sentencia.

Castillo Rivas señala al consejero jurídico y de servicios legales de la Ciudad de México, Manuel Granados Covarrubias, quien ante familiares de detenidos había prometido “no interponerse”, pero “únicamente nos mantuvo engañados”.

La intención de sustituir los documentos sin consentimiento de Bárcenas ni de sus familiares fue la de “que el recurso fuera improcedente por no cumplir con la condición estipulada y, con esto, seguir privándolo de su libertad”.

Fernando Bárcenas fue detenido el 13 de diciembre de 2013, durante las protestas por el alza en los precios del boleto del Sistema de Transporte Colectivo Metro. En una de las masivas protestas fue quemado un adorno de la empresa Coca Cola, un árbol de navidad erigido en la avenida Reforma.

Bárcenas fue detenido por asumirse anarquista y luego fue acusado de haber participado en el incendio. Contaba con 18 años de edad.

Desde prisión, Fernando ha organizado actividades culturales y políticas, lo que le ha valido golpizas y permanecer en zona de castigo durante meses.

Contralínea reproduce de manera íntegra a denuncia de Ana María Castillo Rivas.

 

Denuncia pública

 

Queda de manifiesto que la autoridad se empeña en mantener una dinámica de opresión y ese es también el mismo método que usan para contener la rabia de los jóvenes que hoy más que nunca se dan cuenta de las injusticias de un sistema corrompido. Así han mantenido presos a jóvenes consecuentes con sus ideas que han salido a las calles a demandar  y, a decir, ¡Ya basta!

 

Uno de esos jóvenes es Luis Fernando Barcenas Castillo, quien fue detenido el  13 de diciembre del 2013, durante una manifestación contra el alza a la tarifa del boleto del metro, acusado de incendiar el árbol navideño de la empresa  Coca Cola, y sentenciado a seis años de prisión por los delitos  de ataques a la paz pública y asociación delictuosa. De los cuales ha permanecido ya cuatro años recluido, siendo castigado como consecuencia de sus ideas y pensamientos. Y no solo eso, sino que aun estando tras las rejas, las autoridades han entorpecido los recursos jurídicos que se han interpuesto con el fin de que permanezca el mayor tiempo posible en prisión.

 

Como madre de Fernando, he luchado por lograr su libertad en compañía de personas que me han apoyado, aún en contra de sus ideas, como fue el caso de solicitar el beneficio de libertad anticipada, al promover este recurso el consejero jurídico, el Dr. Manuel Granados Covarrubias, titular de la consejería jurídica y de servicios legales del gobierno de la CDMX,  ante familiares de los detenidos, prometió no interponerse para lograr su liberación. Pero únicamente nos mantuvo engañados, pues contrariamente a su palabra, cambiaron el documento de la petición de beneficio solicitado de tratamiento preliberacional, el cual uno de los requisitos es compurgar el 50% de la sentencia impuesta, mismo que en esa fecha cumplía; por el beneficio de libertad anticipada, donde el requisito es haber compurgado el 75% de dicha sentencia. Con la intención de que el recurso fuera improcedente por no cumplir con la condición estipulada y con esto, seguir privándolo de su libertad, hasta que se cumplan sus acuerdos políticos.

 

Por lo que no puedo dejar pasar por alto, todas estas arbitrariedades durante su proceso jurídico y deseo hacerlo público.

 

Ana María Castillo Rivas