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Cuando una persona o alguna empresa deposita su fortuna en paraísos fiscales, no puede tener otros propósitos más que ocultarla del fisco para no pagar impuestos, proteger los recursos de la fragilidad económica del país o lavar el dinero producto de corruptelas, sobornos, narcotráfico o fraudes financieros.

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En esta ocasión nos referimos a la investigación del International Consortium of Investigative Journalists, en un trabajo denominado Papeles del paraíso, producto de una filtración periodística de miles de cuentas abiertas en paraísos fiscales por los ricos y poderosos, lo mismo que políticos, artistas o empresarios de todo el mundo.

Por lo pronto, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) anunció que han identificado a 87 mexicanos que realizaron operaciones offshore, en donde aparece el magnate mexicano Carlos Slim (principal donante privado, con 2 mil 300 millones de pesos para los damnificados por los sismos de septiembre), por lo cual se han abierto el mismo número de expedientes y en cuyas indagatorias participa la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), principal órgano de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) encargado de investigar lavado de dinero y fraudes financieros.

Sin duda que la UIF es uno de los pocos órganos serios del gobierno federal que hace bien su trabajo y que lo integran un pequeño grupo de investigadores y técnicos especializados en “seguir las huellas del dinero sucio”, cuyas pesquisas no siempre tienen un final feliz, pues aunque esta Unidad reúne pruebas suficientes que demuestran los ilícitos, a la hora de entregar los expedientes ante la Procuraduría Fiscal de la Federación o la Procuraduría General de la República, éstas no siempre actúan por complicidad o corrupción, y las indagatorias se mandan al archivo muerto.

En una declaración desafortunada, José Antonio Meade, titular de Hacienda y el más fuerte precandidato priísta a la Presidencia de la República, salió de inmediato a defender esas fugas de dinero del país y afirmó que no es delito tener dinero en paraísos fiscales, sólo lo es si éste no es reportado al fisco. Sería ingenuo creer, y Meade no lo es, que todos esos mexicanos que llevaron su dinero a cuentas offshore en el extranjero pagaron debidamente sus impuestos.

Pemex y sus empresas “privadas”

Pero más preocupante aún es lo que Contralínea ha documentado sistemáticamente sobre la red de empresas fantasmas que la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex) ha creado en paraísos fiscales, sin la anuencia del Congreso y sólo con la autorización de Los Pinos y Hacienda.

La reportera Nancy Flores ha investigado durante los últimos años estas operaciones offshore que Pemex ha realizado en el extranjero para mover miles de millones de dólares de dinero público sin alguna transparencia ni rendición de cuentas.

Por ejemplo, recientemente fue creada la empresa PMI Trading México, con la cual Pemex suman 62 compañías manejadas como privadas pero constituidas con recursos públicos; de las cuales 46 son offshore o fantasmas. Apenas en junio pasado una de esas holdings perdió más de 12 millones de euros porque el valor de las acciones que posee de Repsol cayó 4 por ciento, pero de esto ninguna de las dos cámaras (Senado y Diputados) está enterada.

Técnicamente, Pemex denomina a dichas empresas fantasmas como compañías instrumentales, porque carecen de empleados y oficinas propias. Por ejemplo desde el papel, PMI Trading México se encarga de comercializar hidrocarburos, petrolíferos, petroquímicos y gas licuado de petróleo a nombre de la empresa productiva del Estado, según consta en reportes emitidos por la Comisión Reguladora de Energía.

Así, la administración de José Antonio González Anaya lejos de frenar estas operaciones expande la red de empresas “privadas” ciento por ciento propiedad de Pemex, que operan con recursos públicos tanto en México como en el extranjero, incluidos los paraísos fiscales de Islas Caimán, Bahamas, Irlanda, Suiza, Delaware y Holanda.

De acuerdo con la investigación de Nancy Flores, en enero de este año PMI Trading México se convirtió en la sexagésima tercera compañía “privada” de la petrolera, número que se modificó al siguiente mes: Pemex Internacional España se fusionó, en febrero pasado, con PMI Holdings Petróleos España, ambas radicadas en ese país europeo, revela el más reciente reporte de la petrolera a la Securities and Exchange Commission.

Aunque los registros de la reguladora estadunidense actualizados al 30 de junio dan cuenta de 62 empresas de Pemex, el número podría ser mayor: no todas las inversiones y participaciones accionarias se consolidan o se informan.

Ejemplo de ello es que, al cierre del segundo semestre de 2017, Pemex sólo reveló la existencia de 35 compañías ante la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. Y en su Informe anual 2016, hecho público en abril pasado, dio cuenta de 58.

Paraísos fiscales

De las 62 empresas offshore sólo 16 tendrían personal e instalaciones propias; por lo que el resto, 46, serían instrumentales o fantasmas (de papel).

Diez de esas últimas radican en paraísos fiscales: Pemex Finance, en Islas Caimán; PMI Holdings, Mex Gas Industrial Services y PMI Services, en Holanda; Pasco International, en Bahamas; Kot Insurance Company, en Suiza; PMI Trading y PMI Marine, en Irlanda; y PMI Servicies North America y PMI Holdings North America, en Delaware, Estados Unidos.

Además, otras siete fueron constituidas o redomiciliadas en España (PMI Holdings Petróleos España, Mex Gas Internacional, Mex Gas Enterprises, Mex Gas Trading, Mex Gas Supply, PMI Field Management Resources, PMX Cogeneración Internacional), donde se favorecen del esquema de Entidades de Tenencia de Valores Extranjeros, tan laxo como el de los paraísos fiscales.

Miguel Badillo

[Oficio de papel]