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“Por su historia y porque mientras la pobreza exista las normales rurales tendrán razón de existir, la FECSM [Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México] está lista para dar la batalla y vencer en la lucha a favor de la educación pública, laica, gratuita y popular”, señala la organización estudiantil decana del país.

Luego de la represión que en Michoacán sufrieron alumnos de las escuelas normales rurales de Tiripetío, Michoacán; Ayotzinapa, Guerrero, y Mactumactzá, Chiapas, los normalistas rurales harán valer su estructura nacional de carácter educativo, político, social y cultural.

La represión y la saña contra los normalistas rurales que han exhibido gobiernos como el de Silvano Aureoles en Michoacán se debe, a decir de los integrantes del Comité Central de la FECSM, a que las normales rurales son las que más y mejor han resistido “la embestida de la reforma educativa”.

La FECSM señala que con represiones no la someterán. Las golpizas y las detenciones sólo harán que profundice su rebeldía y redoble su lucha: “La misión de todo normalista rural es combatir la ignorancia en los pueblos y defender la educación pública. Ahora que se agudiza el embate contra la educación crítica y popular, la amenaza de desaparición de las normales rurales se incrementa”.

Estudiantes de las tres normales rurales citadas fueron golpeados y detenidos por efectivos del grupo de operaciones especiales de la Policía Estatal de Michoacán. De nueva cuenta, el gobernador Silvano Aureoles –perredista y quien se asume como “precandidato” a la Presidencia de la República– disolvió una protesta de normalistas rurales.

Los hechos ocurrieron alrededor de las 15:30 horas de ese 14 de octubre. Los estudiantes demandaban la liberación de un compañero detenido unas horas antes por haberse manifestado en conmemoración de otra represión ocurrida hace 5 años. Además de golpeados, los alumnos fueron amarrados y vejados por los policías.

La FECSM ha convocado a todas las normales del país (además de las rurales, las generales, federales y estatales) para aglutinarse en “una gran organización nacional”.

El objetivo, señalan los representantes de la organización estudiantil, será no sólo echar abajo la llamada reforma educativa, sino diseñar un proyecto pedagógico alternativo aplicable a todas las escuelas normales del país.