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I. La directora de lo que fue el colegio Enrique Rébsamen logró salir viva del terremoto y lo primero que hizo fue sacar su automóvil Mercedes Benz y regresar para llevarse documentación. No terminaban los rescatistas de auxiliar a quienes quedaron atrapados en la pésima construcción que se derrumbó, cuando ella empezó a enviar recordatorios para que los padres de los alumnos de kínder, primaria y secundaria depositaran el importe de la colegiatura de octubre, para evitarse intereses. Se dice que el cardenal Norberto Rivera tiene mucho que ver con ella, doña Mónica García Villegas, porque era una institución altamente religiosa, de filiación católica, y el ministro era quien se encargaba de “bendecirla”. Al parecer ese nexo entre el cardenal (quien está en la tablita de ser jubilado) y la directora –a la que la SEP ha cancelado su registro y no puede volver a tener autorización para implantar un centro escolar–, permitió a la señora gozar de ciertas “influencias”.

II. Como sea, ella se mandó construir dos departamentos sobre la endeble construcción de la sección de kínder (murieron 21 de ellos, sepultados en los escombros) y un jacuzzi para darse sus baños como Dios manda. Ya por la denuncia que ha presentado la delegada en Tlalpan, como nos ha informado la reportera Josefina Quintero (La Jornada: 29/IX/17), la tal Mónica García ha sido citada en dos ocasiones por la Procuraduría y no se ha presentado (obviamente por consejo de su abogado y ya con el amparo para no ser de tenida). Con los adultos fallecidos, ella debe responder por 27 homicidios, se dice, culposos; cuando la verdad es que al haber operado su negocio con documentación falsa, quitando los sellos de clausura por construir sin permiso, está en la mira de ser presunta responsable de homicidios con todas las agravantes, que la hacen candidata a cárcel por no menos de 50 años; además del pago de daños a los familiares de las víctimas.

III. El caso es que con ella se debe empezar a corregir, con inspecciones severas, las edificaciones en general y, claro, las escuelas y colegios, para que los ciudadanos tengan la máxima seguridad contra fenómenos como terremotos y huracanes que han desgraciado a cuando menos la mitad de la población nacional. Más de 60 millones de mexicanos padecieron los abusos manifestados en la “Rébsamen”. Así que por ningún motivo se debe dejar de someter a los tribunales a la directora García Villegas quien, con arreglo a la corrupción aumentó construcciones; seguramente sólo con el criterio de un albañil para ahorrarse la contratación de expertos en arquitectura, ingeniería civil y mecánica de suelos. Además de que sobornó para comprar impunidad. Mandó edificar departamentos que no deben existir en esos establecimientos educativos y aumentó la escolaridad hasta secundaria, con altas colegiaturas para enriquecerse. Su abuso ocasionó 27 homicidios y debe responder penalmente, con su derecho a tener abogado defensor, para fincarle responsabilidades. Es lo menos que se merece por sus actos.

cepedaneri@prodigy.net.mx

Jueves, 12 de Octubre 2017

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