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Expectativa y realidad. Promesas y hechos. La zanja que divide a los candidatos y sus ofrecimientos, de los funcionarios y sus acciones, puede resultar grotesca. En el caso del sexenio de Enrique Peña Nieto, una muestra que pinta todo su gobierno es el de la Gendarmería.

Gendarmería

Cuando candidato, el priísta prometió la creación de todo un nuevo cuerpo armado de seguridad. Lo llamó la Gendarmería Nacional. Dijo que se integraría con efectivos de las Fuerzas Armadas, es decir, militares: soldados y marinos. Corrieron tintas para cuestionar y criticar la ocurrencia del aspirante a ocupar la Presidencia de la República como para defender oficiosamente su “audaz” oferta.

El tinglado comenzó a resquebrajarse inmediatamente. Apenas asumió la titularidad del Poder Ejecutivo, Peña Nieto fue cambiando su propuesta. La fue adecuando a la realidad. Primero, abandonó la idea de incorporar en las filas de la Gendarmería a los militares, quienes protestaron ante tal “sugerencia” (recordando posiblemente que fueron ellos los que dieron origen a la Policía Federal Preventiva, de fracasada memoria). Luego, tuvo que reconocer que ya no sería un cuerpo independiente, sino parte de la ya existente Policía Federal.

Haciendo uso del derecho de pataleo, el presidente explicó que la Gendarmería sería parte de la Policía Federal, pero que revolucionaría a toda la corporación policiaca; que los gendarmes nacionales reemplazarían a los policías federales desplegados en el territorio nacional, y que contaría con una fuerza “inicial” de 10 mil elementos.

Al final, el 22 de agosto de 2014 nacería la Gendarmería como la Séptima División de la Policía Federal. No hubo nada de reorganización ni, mucho menos, refundación de toda la corporación policiaca.

Hoy, la Gendarmería cuenta con menos de 5 mil efectivos. Con precisión, al mes pasado eran 4 mil 851 elementos activos los integrantes de esta división. En su corta historia –y de acuerdo con el oficio PF/OCG/DGE/4222/2017–, un total de 4 mil 185 gendarmes han aprobado los exámenes de permanencia realizados por la Dirección General de Control de Confianza de la Policía Federal. Otros 102 no los aprobaron y quedaron fuera de la institución. Y falta por evaluar a 666 elementos.

En todo este tiempo, lo gendarmes han visto acción, sobre todo, en Guerrero. Del total de 4 mil 989 detenciones que han realizado en todo el país, sólo en esa entidad detuvieron a 2 mil 273 personas. En el Estado de México han detenido a otras 362 y en Tamaulipas a 335. En todas las demás entidades federativas no han llegado a las tres centenas de detenidos. De hecho, en 12 estados de la República no ha llegado a 50 el número de personas puestas ante el Poder Judicial. Por supuesto, que hayan presentado a tal cantidad de hombres y mujeres a disposición de las autoridades correspondientes no garantiza que los detenidos hayan sido procesados, mucho menos sentenciados.

Y los números de la que supuestamente estaba llamada a ser la corporación policiaca de sexenio, no sorprenden a nadie. Los datos son extraídos del mismo documento obtenido de la Policía Federal. En plena “guerra” contra el narcotráfico, la Gendarmería ha decomisado medio kilo de cocaína; menos de 10 gramos de la droga conocida como “cristal”; 134 gramos de heroína; 392 kilos de marihuana (una camioneta carga 1 tonelada), y menos de 5 kilos de “otras drogas”. Además, ha “erradicado” siete plantíos de amapola y siete de marihuana.

También ha asegurado 442 armas cortas, 99 armas largas, 616 cargadores, 9 mil 639 cartuchos y siete granadas.

En cuanto a hidrocarburos, la gendarmería ha asegurado 157 mil 660 litros de Diésel (unas nueve pipas); 340 litros de gas LP (un tanque estacionario casero pequeño); 147 mil  837 litros de gasolina (alrededor de ocho pipas), y otros 22 mil litros de hidrocarburos “sin especificar”.

También ha asegurado 16 mil 583 dólares y 1 millón 583 mil pesos. En cuanto a vehículos, se trata de 3 mil 101 asegurados y 1 mil 436 recuperados.

Son los resultados cuantificables de la Gendarmería, la Séptima División de la Policía Federal. Para tales “logros” los mexicanos hemos destinado más de 20 mil millones de pesos. En efecto, desde su creación y hasta el presente, el presupuesto asignado a esta obra de Peña Nieto es de alrededor de 20 mil 600 millones de pesos.

Sin rubor alguno, el gobierno federal alardea que la Gendarmería Nacional es una “promesa cumplida” al “100 por ciento” (sic).

Fragmentos

A media semana llega otro 12 de Octubre. Son 525 años de mestizaje, comunicación y encuentro cultural. Pero también de explotación, saqueo, violencia, vasallaje y discriminación… Y de resistencia. Salud a los pueblos indígenas que, rebeldes, construyen otra sociedad, otro mundo.

Zósimo Camacho

[BLOQUE: OPINIÓN][SECCIÓN: ZONA CERO]

 

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