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El preso anarquista Fernando Bárcenas Castillo –quien en días pasados denunció hostigamiento y agresiones directas– fue confinado al MMS (Módulo de Máxima seguridad) del penal en el que se encuentra, el Reclusorio Preventivo Varonil Norte.

El traslado fue ejecutado con violencia y le fueron “confiscados” documentos personales, denuncian organizaciones y personas que se solidarizan con el joven de 22 años de edad, preso desde diciembre de 2013 acusado de incendiar un anuncio publicitario de la trasnacional Coca Cola: un árbol de navidad colocado sobre Pase de la Reforma.

De acuerdo con los firmantes –nueve organizaciones sociales europeas, una mexicana, un centro de estudios, una comunidad indígena y ocho personas– las autoridades penitenciarias castigan a Bárcenas Castillo por haberse atrevido a organizarse junto con otros internos para construir proyectos culturales.

“La ‘justicia’ mexicana considera que la palabra de Fernando y su disposición para ayudar a otros internos, con la creación de una biblioteca y otros proyectos culturales, así como la edición del periódico El Canero, son acciones deplorables, incluso más que los crímenes que se cometen día a día en nuestro país y en los que las instituciones participan.”

Los denunciantes hacen responsable al Consejo Técnico Interdisciplinario del penal y “en particular al director Enrique Serrano Flores” del daño moral o físico que pudiera sufrir Fernando Bárcenas.

Contralínea reproduce la carta íntegra que denuncia el acoso contra Bárcenas Castillo y demanda su excarcelación.

“Denunciamos que, Fernando Bárcenas Castillo ha sido trasladado nuevamente a otra zona de aislamiento y amenazado por el personal de custodia. La “justicia” mexicana considera que la palabra de Fernando y su disposición para ayudar a otros internos, con la creación de una biblioteca y otros proyectos culturales, así como la edición del periódico “El Canero”, son acciones deplorables, incluso más que los crímenes que se cometen día a día en nuestro país y en los que las instituciones participan. Las acciones de Fernando, un joven de 22 años, encarcelado desde 2013 por manifestarse en contra del alza del metro, exhiben no sólo a las instituciones de impartición de justicia mexicana, sino también, el grado de deshumanización, corrupción, violencia que se vive al interior de los penales en nuestro país.

“El Consejo Técnico Interdisciplinario del penal, determinó que Fernando fuera confinado al Módulo de Máxima Seguridad (M.M.S.), es decir, continúa en encierro y castigo. Las amenazas, la violación y confiscación de documentos personales con violencia en contra de Fernando, realizadas por los carceleros en el momento de su más reciente traslado, pretenden quebrarlo, que deje de ser quien es, sembrarle miedo, borrarle sus ideas, destruirlo como ser humano. Hacemos responsables al Consejo Técnico, a las autoridades del Reclusorio Norte, en particular al director, Enrique Serrano Flores, de cualquier daño moral o físico que pueda sufrir nuestro compañero. Fernando Bárcenas no podrá tener tranquilidad ni bienestar dentro de la prisión, reclamamos su libertad inmediata al Gobierno de la ciudad de México.

“Unión Syndicale Solidaires, Francia; CGT, Estado Español; Espiral de solidaridad – Semilla de resistencia, Grecia; ASSI (Acción Social Sindical Internacionalista), Estado Español; Associació Solidaria Cafè Rebeldía-Infoespai, Barcelona; Mut Vitz 13 de Marseille, Francia; CEDOZ, Centro de Documentacion Sobre Zapatismo; Les trois passants, Francia; Colectivo Memorias Subalternas (Cd. de México);Centro de Estudios de la Región Cuicateca; Evangelina Lomelí Sánchez, abogada; Luisa Fernanda Grisales Barrera, doctorante en la ENAH; Arturo Manuel González Rosas, doctorante en la London School of Economics; Dra. Rocío M. Hidalgo Salgado, profesora de la ENAH; Natasha Montes Hernández, ENAH; Argelia Guerrero, bailarina y periodista; Luis Rodrigo Hernández Pérez, ENAH; Antonio Miguel Reyes Valdez, Consejo Supremo Indígena de San Francisco Xochicuautla, Edo. Méx.”

Zósimo Camacho