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Con el sexenio de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), inició en México un acelerado deterioro de las condiciones para ejercer el periodismo, documenta el libro Las trincheras para la libertad de expresión. La investigación, coordinada por Pilar Talavera, señala desde las condiciones laborales en que deben trabajar los periodistas hasta las agresiones de las que son objeto por su trabajo. Y de éstas, destacan los asesinatos.

La llegada al poder de Salinas terminó por sumar el homicidio “al arsenal de recursos para callar al periodismo crítico”. Y es que –como se documenta en la investigación de las autoras Stephany Carrillo, Karina Ugalde y Víctor Martínez– los “tiempos más violentos en contra del periodismo han coincidido con momentos de extrema turbulencia política”.

Por comisión o por omisión, el Estado mexicano es responsable del deterioro de las condiciones para ejercer el periodismo en México, señala el estudio. El gobierno mexicano podría trabajar sobre temas concretos para revertir el actual embate contra los periodistas: “la libertad de expresión y la protección de la honra y la dignidad; la inquisición judicial en contra de medios de comunicación y periodistas; investigación y sanción de agresiones en contra de periodistas; seguridad en la cobertura de situaciones de conflictividad social, zonas de riesgo y elecciones; protección a periodistas y medios de comunicación en riesgo, con motivo de su labor; ciberseguridad, alfabetización y brecha digital relacionados con la garantía de la libertad de expresión; pluralidad en los medios de comunicación y la responsabilidad de los medios de comunicación”. A partir de estas temáticas se podrían generar políticas públicas de protección a periodistas en México.

La investigación, auspiciada por el Centro de Investigación y Capacitación Propuesta Cívica, presenta también algunas de las “trincheras” que se han construido periodistas para protegerse y promover la libertad de expresión: 11 colectivos que trabajan en Veracruz, la Ciudad de México, Guerrero, Chihuahua, Oaxaca y Chiapas. A decir de la propia organización, este apartado es el “más sustancial de la presente obra en tanto que recupera de voz de las y los protagonistas […] casos para su autoprotección y/o la construcción de nuevas formas de ejercer el derecho a la libertad de expresión”.