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Bruselas acusa a Google de no ser neutral en sus resultados de búsqueda, el negocio que hizo famosa a la empresa.

Es una investigación antimonopolio de más de 7 años de la Unión Europea. La acusación es que autootorga una posición privilegiada abusando de su acceso al algoritmo que muestra los resultados de las búsquedas y además oculta sitios web de sus competidores.

Esto es que cuando se busca un producto en Google, en los primeros resultados aparecerán artículos que se encuentran en la plataforma de ventas online de la empresa llamada Google Shopping. Pero el abuso es tal que el 74 por ciento de los anuncios de compra-venta pertenecen a su propio servicio.

Lo que es claro es que la empresa ha manteniendo su interés en dos áreas de gran crecimiento económico en el mundo: las búsquedas y las compras online.

La multa que deberá pagar Google es de 2 mil 700 millones de dólares, por colocarse en mejor posición en las búsquedas de los usuarios, ignorando sus propias reglas de posicionamiento que le impone al resto de los usuarios y a quienes incluso puede castigar si violan sus disposiciones, que van desde bajarlos en la lista de resultados hasta desaparecerlos del buscador.

Según la acusación, la empresa favorece los resultados promoviendo sus propios servicios de pago, lo que viola las normas antimonopolio en Europa. Y allá no se andan con medias tintas.

Lo que les molestó es que direcciona los resultados de sus usuarios hacia su propia plataforma de pagos, abusando de su posición y con lo que bloquea la posibilidad de crecimiento de otras empresas e impide la innovación en Europa. Obviamente, afecta a otros países, donde al parecer no les gusta revisar quién cumple o no la ley.

El monto se calculó en función de sus ganancias, el 3 por ciento de facturación y no sólo de Google, sino de su casa matriz, Alphabet; así que la cantidad se oye incalculable, pero para darnos una idea recordemos que en 2006 Google compró Youtube por 1 mil 600 millones de dólares.

Para la acusación se utilizaron 1 mil 700 millones de consultas de usuarios. El resultado de la investigación indica que la información que ofrece el buscador no es neutral, influye al momento de hacer la selección del contenido que se mostrará a la petición de búsqueda cuando se comparan precios.

Se le ofreció un plazo de 90 días para modificar esa conducta, o sea, rediseñar su algoritmo que le otorga esa ventaja. Si no lo hace, podría recibir multas hasta del 5 por ciento de sus ingresos diarios, lo que sí será una gigantesca cantidad de dinero, alrededor de 14 millones de dólares diarios. Además si no lo hace, se arriesga a que le obliguen a indemnizar a las compañías que se han visto afectadas por su comportamiento.

No se sabe aún si Google apelará y llevará a tribunales el asunto que podría tardar unos años en resolverse. Generalmente las grandes empresas enfrentan acusaciones (sobre todo en Europa) por ser dominantes y abarcar demasiado. En este caso el problema no es ése, sino que dé un trato preferencial a sus propios servicios, lo que representa una trampa para cualquiera.

Existe una posibilidad que este asunto genere un conflicto con el gobierno estadunidense, sin embargo eso nunca le ha impedido a la Unión Europea meter en cintura a las gigantescas empresas que tienen su base en Estados Unidos. Los legisladores de este país, desde hace 7 años, se han mostrado preocupados por la tendencia europea de “discriminar” a compañías digitales del extranjero, principalmente las de su país. Durante el gobierno de Barack Obama se reclamaba lo mismo: decían que Europa bloqueaba el talento e innovación estadunidense.

Algo a resaltar es que la Comisión Europea sanciona una actividad relacionada con las búsquedas por internet. Y se vienen otras acusaciones en contra de la empresa: contra su plataforma móvil Android para teléfonos inteligentes y otra contra su navegador Chrome.

En México estamos lejos de regular actividades online para proteger a los usuarios o evitar que sucedan este tipo de abusos. Y además, si en lugar de dedicarse al espionaje, el gobierno mexicano tratara asuntos legales de este tipo para favorecer la competencia y a los emprendedores mexicanos, podría imponer multas similares. Con los ingresos por esas multas ya hubiera ayudado a tapar las pérdidas económicas que ha dejado la privatización.

Gonzalo Monterrosa

[BLOQUE: MISCELÁNEA][SECCIÓN: SOCIEDAD BETA]

 

 

Contralínea 546 / del 03 al 09 de Julio de 2017