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La Fundación para la Justicia y el Estado Democrático de Derecho revela que, después de 3 años de lucha jurídica, finalmente la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ha reconocido que la masacre de 72 migrantes ocurrida en San Fernando, Tamaulipas, el 24 de agosto de 2010, es una grave violación de derechos humanos.

A través de un comunicado, indica que el pasado 20 de junio fue notificada a través del Juzgado Décimo Quinto de Distrito en Materia Administrativa, de la “importante resolución” en la que después de una batalla legal de 3 años, la CNDH reconoció el carácter de grave violación de derechos humanos.

“Ello, en cumplimiento a la sentencia de amparo que fue dictada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) a favor de la Fundación, en la que se reconoció su derecho de acceso a la información, quien adicionalmente representa a algunos familiares de las 72 personas migrantes asesinadas el 24 de agosto de 2010, de las cuales 58 eran hombres y 14 mujeres, todos migrantes cruzando México hacia Estados Unidos”.

La Fundación indica que “en enero de 2014 se solicitó a la CNDH la versión pública del expediente de queja CNDH/5/2010/4688/Q, relacionado con esa masacre. Sin embargo, la CNDH determinó que la información solicitada tenía el carácter de confidencial, aun cuando ya había emitido la recomendación 80/2013, y a sabiendas que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha definido una masacre como grave violación a derechos humanos”.

Por ello, la organización interpuso un amparo contra la declaración de reserva de la investigación de la CNDH.

La Fundación destaca que “las consideraciones de la CNDH para clasificar la masacre de los 72 como violaciones graves a derechos humanos fue una lucha de 3 años, se espera que habiendo dado este paso en casos de migrantes, la CNDH clasifique también como graves violaciones la masacre correspondiente al hallazgo de 47 fosas con 195 restos en San Fernando y la masacre de Cadereyta, lo cual ya ha sido solicitado por las víctimas y la Fundación para la Justicia”.

Para la Fundación, “el acceso a la información de esta masacre es un paso fundamental para el derecho a la verdad tanto para los familiares como para la sociedad en su conjunto, así como un importante precedente respecto del cual la CNDH reconoce que este tipo de violaciones debe ser calificada como grave y, por tanto, el siguiente paso es la garantía del acceso irrestricto del expediente”.

Nancy Flores