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La represión del 21 de junio contra jóvenes estudiantes de la Normal Rural Vasco de Quiroga, de Tiripetío, Michoacán, en la que participaron policías estatales y federales e hicieron uso de armas de fuego es un “atentado grave al derecho a la protesta social y la libertad de expresión que tienen todas las personas, en particular los estudiantes de las Normales Rurales”, señalan cinco organizaciones defensoras de los derechos humanos.

Éstas observan que el “uso desproporcionado de la fuerza pública y armas letales para contener las manifestaciones públicas es una acción ilegal, proscrita y prohibida por las leyes y los tratados internacionales de derechos humanos. Por lo tanto, el proceder del gobierno estatal y federal contra los normalistas de Michoacán merece una investigación y una sanción correspondiente”.

Para el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, el Centro de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón, el Colectivo contra la Tortura y la Impunidad, la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos y la Red Guerrerense de Organismos Civiles de Derechos Humanos, “al dispararles con armas letales se conculcan flagrantemente estos derechos [a manifestarse libremente], se silencian las voces de los estudiantes inconformes y se manda un mensaje que inhibe el derecho de asociación y organización estudiantil”.

A través de un comunicado de prensa, las organizaciones indican que las manifestaciones y protestas sociales “son los canales adecuados para dar a conocer la inacción y el incumplimiento de los gobiernos estatal y federal con el derecho a una educación de calidad para los normalistas rurales de Tiripetío”.

Y recuerdan que los hechos ocurrieron el 21 de junio pasado, alrededor de las 13:00 horas, cuando los estudiantes normalistas protestaban en las inmediaciones de Tiripetío “por el retraso en el pago de sus becas y otros adeudos que el gobierno tiene con la escuela”.

De acuerdo con las organizaciones, los policías llegaron y sin mediar diálogo, los agredieron. “Los estudiantes se replegaron a su escuela. Los policías intentaron ingresar violentamente a las instalaciones de la Normal pero los normalistas lo evitaron intentando increpar a la policía. Las fuerzas de seguridad al no lograr allanar la escuela empezaron a dispararles con armas de fuego de manera indiscriminada. En la agresión resultaron dos heridos y un estudiante detenido que hasta el momento se desconoce su paradero. El estudiante Gael Solorio Cruz de tercer grado, recibió un impacto de bala en el lado izquierdo del cráneo y se encuentra hospitalizado. Su estado de salud es grave, con un pronóstico médico reservado”.

Nancy Flores