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La organización Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D), junto con Artículo 19 y Social TIC, señala que ha logrado documentar “76 nuevos intentos de infección con el malware Pegasus en contra de periodistas y defensores de los derechos humanos”. La tecnología, indica, está en manos de agentes del Estado mexicano.

De acuerdo con la organización, los ataques ocurrieron entre enero de 2015 y julio de 2016, “y se suman a los 12 intentos registrados en contra de científicos y activistas de la Alianza por la Salud Alimentaria en 2016”.

De acuerdo con un comunicado de la organización, “en cada caso, una o más personas recibieron mensajes con enlaces infecciosos vinculados a la infraestructura de Pegasus”.

R3D recuerda que “Pegasus es un sofisticado malware de vigilancia que solamente puede ser comercializado a gobiernos. En los últimos años, se ha reunido evidencia de que al menos tres instancias del gobierno federal lo han adquirido: la Procuraduría General de la República (PGR), el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) y la Secretaría de la Defensa Nacional; esta última, sin facultades legales para ejercer acciones de vigilancia”.

La organización explica cómo funciona el ataque de Pegasus: la víctima de espionaje “recibe un mensaje SMS en su teléfono, el cual contiene un texto que busca persuadirlo de hacer clic en un enlace infeccioso, haciéndose pasar por una noticia, un aviso o el mensaje de un familiar o amigo. Si la persona hace clic en el enlace, su teléfono recibe inadvertidamente un software malicioso que permite al atacante, entre otras cosas, tener acceso a todos los archivos guardados en el dispositivo, así como controlar la cámara y el micrófono del celular”.

R3D, junto con las otras dos organizaciones, presentaron este  19 de junio el informe Gobierno espía. Vigilancia sistemática a periodistas y defensores de derechos humanos, en el que documentan espionaje ilegal contra periodistas y defensores.

De acuerdo con R3D, en el informe se registró “que todos los objetivos fueron atacados usando una infraestructura común, además de existir coincidencias entre los mensajes recibidos por diferentes personas. Resulta preocupante que el uso reiterado de estos ataques en contra de periodistas y defensores de derechos humanos se dio durante coyunturas críticas de su labor; todas, con un actor en común: el gobierno federal”.

Nancy Flores