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Lejos de ser “la puerta” de acceso a las personas agraviadas por actos delictivos como víctimas para contar con atención psicológica, médica, de trabajo social y asesoría jurídica, así como a la reparación del daño, la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas del gobierno federal es un organismo burocrático, insensible y acéfalo que tiene en el abandono a miles  de víctimas que reclaman que se cumpla con la ley en la materia.

A tres años de su creación, la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) ha sido incapaz de atender a víctimas de delitos cometidos por servidores de las secretarías de la Defensa Nacional, Marina, la Procuraduría General de la República, la Policía Federal Preventiva, no solo para la reparación del daño, sino en brindar atención especializada y asesoría jurídica acorde las necesidades de las personas agraviadas, advierten especialistas y defensores de derechos humanos.

“Lejos de resultar beneficiadas por la Cavi, las víctimas terminaron siendo rehenes de malas decisiones políticas al interior de la Comisión Ejecutiva y de su interpretación de la ley”, advierte Nancy López, directora del área de Defensa de la Comisión Mexicana para la Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH).

A pesar del enorme presupuesto con que ha contado, la CEAV ha sido omisa en atender a los miles de víctimas de delitos de orden federal y a violación a sus derechos humanos. Basta señalar los más de 20 mil casos de desaparecidos que hay en México para medir la magnitud del problema, advierte la especialista.

José Réyez