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La Habana, Cuba. Los precios del petróleo permanecieron débiles en 2016, presionados por la sobreoferta de esta materia prima y una fuerte actividad especulativa, que los mantuvieron la mayor parte del año por debajo de los 50 dólares el barril.

Roberto Salomón/Prensa Latinaroberto-salomon-520-a

Su cotización comenzó en enero en cerca de 38 dólares el tonel, y permaneció en ese entorno o menos en febrero y marzo para trepar a más de 45 al cierre de abril. Luego despidió mayo cercana a los 50 dólares, nivel en el que no ha podido estabilizarse debido a la gravitación sobre ella de los factores mencionados.

De acuerdo con expertos, las razones que signaron la caída de los precios desde mediados de junio de 2014 cuando rondaban los 100 dólares, fueron las mismas, en sentido general: el desequilibrio entre oferta y demanda y la indecisión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) para concretar un recorte en la mayoría de los encuentros sostenidos.

También incidieron la debilidad de la economía mundial, que limita el aumento de la demanda del llamado oro negro y el fortalecimiento del dólar, gracias a las especulaciones del Reserva Federal estadunidense en torno a las tasas de interés y a un euro debilitado por las contradicciones y dificultades de la Eurozona.

Sin duda, la crisis  de la deuda europea o de la Eurozona, con la posible salida de Grecia del bloque, afectó a la llamada moneda común que se fue devaluando frente al dólar.

Tal situación golpeó directamente el precio del petróleo al cotizarse éste en la divisa estadunidense. A ello contribuyó más recientemente el anuncio de Reino Unido de salir de la Unión Europea.

Durante el año, intereses favorables a la depresión de los importes y otros beneficiados en el alza de los mismos, influyeron notablemente en el curso del mercado, no ajeno a factores geopolíticos como la agudización de los conflictos en el Oriente Medio, responsables de ocasionales repuntes, y a factores climáticos como huracanes y otros fenómenos o desastres.

Otros elementos, como el incremento o la disminución del número de plataformas activas en Estados Unidos, fueron muy utilizados por la actividad especulativa a favor o en contra de los precios.

También incidieron la divulgación de datos relacionados con el creciente aumento de la producción de petróleo no convencional en la nación norteña, lo cual supuso un aumento de la sobreoferta mundial del hidrocarburo.

Los reportes semanales del Departamento de Energía sobre las reservas estadunidenses de crudo, coadyuvaron a la caída o al ascenso de los precios, según éstas aumentaron o descendieron.

Para la mayoría de los analistas el factor determinante en el curso de los precios lo constituyó el rol incoherente desempeñado por la OPEP, y algunos de sus principales miembros como Arabia Saudita, Irán e Irak, que aunque proclamaron no pocas veces el interés de estimular los precios, se contradijeron numerosas veces al anunciar  incrementos de sus  producciones, lo cual conspira contra la subida de las cotizaciones.

El primero de ellos con el argumento de defender su participación en el mercado, aunque esta política le originara pérdidas por los bajos precios del crudo; el segundo al invocar la posibilidad de recuperar su cuota luego de ser liberado de las sanciones de Occidente que le impidieron mayor presencia en la comercialización. En el caso de Irak, segundo miembro en importancia de la OPEP, este país demandó recobrar su participación en el mercado, tras lograr mayor estabilidad en su nivel extractivo, pese al conflicto bélico en que está envuelto frente a los efectivos del autodenominado Estado Islámico.

La agrupación se reunió  del 26 al 28 de septiembre en Argelia, en el contexto del Foro Internacional de Energía, para tratar de materializar un posible congelamiento de la producción, pero luego algunos miembros mostraron incongruencias con llevar adelante esa medida, lo que neutralizó los repuntes alcanzados en ulteriores sesiones en los mercados.

No fue hasta el 30 de noviembre que el bloque logró concretar un recorte de 1.2 millones de barriles de su bombeo diario, a partir de las reducciones de las cuotas de sus miembros.

De inmediato este acuerdo repercutió positivamente en los precios, que treparon en más de un 13 por ciento en sólo 2 días, a más de 50 dólares el barril en ambos casos, lo que no lograba desde varios meses atrás.

A estas ganancias contribuyó la decisión de Rusia, no miembro de la OPEP y uno de los principales productores de oro negro a nivel mundial, de sumarse a la iniciativa con el compromiso de reducir su volumen extractivo en 300 mil barriles.

Fundado en Bagdad en agosto de 1960 por iniciativa de los gobiernos de Arabia Saudita y Venezuela, y con el objetivo de crear “un instrumento de defensa de los precios”, el grupo ejerce fuerte influencia en el mercado al ser responsable del 33 por ciento de la producción mundial de petróleo, del 72 de las reservas probadas y dominar el 58 por ciento de las exportaciones.

Su actitud en lo adelante será decisiva en el curso de la cotización de esta materia prima, la más comercializada y pivote de la economía mundial.

Roberto Salomón/Prensa Latina

[BLOQUE: OPINIÓN][SECCIÓN: ARTÍCULO]

 

Contralínea 520 / del 01 al 07 de Enero 2017

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